Polos de nectarina y rooibos

No me puedo resistir a publicar otra receta de polos (es que tengo que sacarle partido a los moldes, ya sabéis, jajajaja).

Esta vez, después de los de lima limón, unos un poco más típicos pero con una vuelta de tuerca. ¿Por qué más típicos? Pues porque los polos más tradicionales se componen de tres ingredientes básicos: azúcar, agua y fruta. Y he pensado… ya que va a ser agua… ¿por qué no aderezarla con algo como el rooibos? al fin y al cabo, las infusiones son básicamente agua saborizada. 😉

Polos Nectarina Rooibos (4)

Recuerdo que cuando era pequeña, mi tío hacía polos de “limonada” casera (lo entrecomillo porque mezclaba a sentimiento zumo de limón, agua y azúcar) en los pocillos de café de mi abuela. Si cierro los ojos todavía recuerdo el sabor agridulce que tenían… y lo mucho que le gustaba hacerme rabiar no dándome uno porque no era mayor (me lleva 10 años). Grrrrrrr

Años después, un verano mi hermano y yo convencimos a mi madre para que nos comprase un paquete de Tang que traía una polera. Nos inflamos a polos de Tang y, cuando se acabaron los sobres, hicimos bastantes experimentos con otros ingredientes, jejejeje.

Fin del momento remember, vamos al lío.

Ingredientes (para 4 polos de unos 90 ml):

  • 50-70 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de rooibos
  • 1 nectarina mediana
  • agua

Polos Nectarina Rooibos (1)

Preparación:

Poner un cazo al fuego con el azúcar y 100 ml de agua para elaborar un sirope simple, o almíbar (la cantidad de azúcar variará según la fruta empleada y lo dulces que os gusten los polos, yo usé 70 g y creo que me pasé un poco). Bajar a fuego suave cuando rompa a hervir y cocer, manteniendo el hervor, durante 4 o 5 minutos. Pasado este tiempo, apartar del fuego y dejar enfriar completamente.

Hervir 200 ml de agua, añadir dos cucharaditas de rooibos, remover y dejar reposar durante 5 minutos (el que yo usé es aromatizado, pero podéis usar rooibos normal). Pasado ese tiempo, filtrar y dejar enfriar.

 

Lavar y trocear la nectarina (yo no la pelo).

Picar en trozos más pequeños aproximadamente 1/3 de la nectarina y repartir en los moldes de los polos (si no os gustan los trozos de fruta en los helados, saltad este paso).

Poner el sirope con la infusión de rooibos y el resto de la fruta en el vaso de la batidora y batir hasta que no queden grumos.

Verter la mezcla en los moldes llenando hasta un poco menos del máximo. Remover la mezcla después de cada molde para volver a integrarlo todo antes de rellenar el siguiente.

Polos Nectarina Rooibos (2)

(Si no tenéis moldes, podéis hacer los polos en vasitos de plástico, tapándolos con film transparente o papel de aluminio a través del que clavar los palitos, así se mantienen centrados y rectos)

Congelar hasta que se endurezcan completamente (el tiempo necesario depende de los ingredientes, a más azúcar más lento, y el tipo de moldes, pero suelen ser entre 4 y 6 horas).

Polos Nectarina Rooibos (3)

Desmoldar mojando el exterior del molde o vasito con agua templada o del tiempo.

¡Espero que os gusten!

Polos Nectarina Rooibos (5)

Notas:

Esta vez usé nectarina, pero también se pueden hacer con fresas, melocotón o cualquier otra fruta, o combinaciones de varias, que tengáis en el frutero. Como siempre os digo ¡lo más divertido es experimentar!

Fuente:

Partí de una receta que mi amiga Etringita de Fototomerienda publicó en Cafetearte.

Brochetas de pollo caramelizado al rooibos

Sigo en el hemisferio sur, así que aquí estamos avanzando hacia el verano de igual manera que en el norte el invierno está cada vez más próximo. Por lo visto este año el veranillo de san Martín se ha hecho notar, al menos en España, y eso me ha recordado esta receta que tenía en borradores.

Estas brochetas las preparé justo antes del viaje, a finales de junio, pensando en las barbacoas veraniegas pero es un plato que se puede hacer todo el año. Son muy fáciles de preparar y se pueden adaptar tanto a un plato principal como a pinchos para un aperitivo, todo depende del tamaño de los palillos empleados y lo grandes que cortéis los pedazos de pollo.

Desde que colaboro con la tienda Cafetearte estoy profundizando mucho en la cocina con té, café y rooibos, pero esta es la primera vez utilizo directamente las hebras en lugar de una infusión. El método es el mismo que emplearíamos para marinar una carne con salsa que lleve cualquier hierba aromática seca y el resultado es también igual de agradable al paladar.

Animaos a probar y me contáis.

Brochetas Pollo Rooibos (5)
Ingredientes (para 10-12 brochetas, 2 raciones):

– 2 cucharadas de miel

– 1/2 cucharada de zumo de limón

– 1 cucharadita de salsa de soja

– 1/2 cucharada de rooibos en hebras

– 1/8 cucharadita de cayena en polvo

– la piel rallada de 1 y 1/2 limón

– 250 g de pechuga o muslos de pollo deshuesados

– 1 lima (opcional)

Brochetas Pollo Rooibos (1a) Brochetas Pollo Rooibos (1b)
Preparación:

Trocear el pollo en cubos del tamaño de un bocado o un poco más grandes si lo vamos a hacer sobre brasas (los que veis en las fotos son un poco más pequeños, más apropiados para pinchos de aperitivo). Los muslos son más laboriosos de deshuesar y trocear, pero el esfuerzo la pena ya que las brochetas quedarán más jugosas.

Mezclar en un cuenco pequeño la miel con la salsa de soja, el rooibos, la cayena, el zumo y la piel rallada de limón.

Colocar en un cuenco o plato hondo el pollo y bañarlo con la salsa removiendo para que se impregnen todos los pedazos. Tapar con film y dejar marinar en la nevera durante al menos dos horas (cuanto más tiempo lo dejéis más intenso será el sabor).

Brochetas Pollo Rooibos (2)
Si vamos a utilizar palillos de madera o bambú habrá que sumergirlos en agua al menos durante media hora antes de usarlos para evitar que se quemen al cocinar las brochetas, especialmente si vamos a hacerlas a la brasa.

Pinchar trozos de pollo en las brochetas hasta llenarlas dejando unos centímetros por ambos lados para que sean más fáciles de manipular (las que yo usé eran pequeñas, el plato que veis en las fotos tiene 21 cm de diámetro).

Brochetas Pollo Rooibos (3)
Poner una sartén al fuego (también se pueden hacer en una plancha de cocina), cuando esté caliente cocinar las brochetas por cada lado volteándolas con unas pinzas (ojo con los pinchos, sobre todo si son metálicos, no os queméis), hasta que estén doradas y bien cocidas por dentro. Si ha quedado salsa de marinar, se pueden regar las brochetas con ella mientras se van cocinando. El proceso para la barbacoa es más o menos el mismo, teniendo especial cuidado al manipular las brochetas para evitar quemaduras.

Servir acompañado de algo fresco como una ensalada de tomate, hojas lechuga, canónigos, rúcula… y, para un extra de cítrico, unas rodajas de limón o lima.

¡Espero que os gusten!

Brochetas Pollo Rooibos (4)
Consejos:

Recordad que la carne de ave no se debe comer cruda, así que cuanto más gruesos sean los pedazos, más tardarán en asarse.

Si lo preferís, se puede marinar el pollo después de pincharlo en las brochetas, yo probé ambos métodos y no hay diferencia apreciable.

Si sois fans del picante, podéis aumentar la cantidad de cayena pero teniendo en cuenta que demasiado picante ocultará el sabor del rooibos, que debería ser el predominante.

El rooibos no tiene cafeína, así que esta receta es apta para los más pequeños de la casa también, aunque quizá deberéis prescindir de la cayena.

Brochetas Pollo Rooibos (6)
Fuente:

La idea la saqué de esta receta, pero modifiqué las cantidades de los ingredientes de la marinada.

Batido de arándanos, frambuesas y rooibos

¿Un batido con infusión de rooibos? Sí, habéis leído bien y, si os animáis a probarlo, descubriréis lo buenísimo que está ya sea como desayuno o como merienda.

En verano yo suelo tener en la nevera una botella de rooibos preparado para beberlo cuando me apetezca sin tener que esperar a que se enfríe, esto hace que preparar esta receta sea tan rápido como hacer un batido tradicional con leche o zumo.

Como el rooibos no tiene teína ni cafeína lo pueden tomar  los más pequeños de la casa, que seguro que se divierten presionando el botón de la licuadora y viendo como se trituran los ingredientes y va cambiando el color del batido que van a beberse.

¡Animaos a probar!

Batido Arandanos Frambuesas Rooibos 02

Ingredientes (3 batidos pequeños, 2 medianos o 1 extragrande):

– 1 taza de arándanos

– 1/2 taza de frambuesas

– 1/4 taza de almendras crudas peladas

– 1 taza de infusión de rooibos

– 1/2 taza de yogur griego o de soja

– el zumo de 1/2 limón

– 1 cucharada de miel (opcional)

Batido Arandanos Frambuesas Rooibos 01

Preparación:

Preparar la infusión de rooibos con antelación para que esté fría a la hora de utilizarla. Se puede hacer tanto en caliente como por maceración, poniendo unas 4 cucharaditas de rooibos por litro de agua en una jarra y dejándolo en la nevera 8 o 9 horas.

Lavar y escurrir las frutas si son frescas (se pueden usar perfectamente frutas congeladas).

Exprimir y filtrar el zumo de medio limón.

Poner todos los ingredientes en el vaso de la batidora o licuadora (ojo con taparla, no la vayamos a liar en la cocina, jajaja) y batir bien.

Servir en vasos fríos ¡y a disfrutar!

Batido Arandanos Frambuesas Rooibos 03

 Ideas:

Si tenéis una batidora o licuadora potente, o con opción de picar hielo, también podéis congelar el rooibos en la bandeja para hacer cubitos y así hacer un batido con textura de granizado mucho más refrescante para la hora de la merienda.

La cantidad de infusión que os indico es más adecuada para un desayuno que para un refresco entre horas, por eso si preferís un batido menos denso se puede añadir más a vuestro gusto.

Si os apetece un batido más ligero es una buena idea sustituir el yogur por la misma cantidad de leche, normal o vegetal, o directamente por rooibos.

Batido Arandanos Frambuesas Rooibos 04

Fuente:

Después de una intensa búsqueda a la caza de inspiración para este batido, acabé en este blog tan bonito cuya receta utilicé como base para desarrollar la mía. Por cierto, no sabía que había rooibos en polvo.