Muhammara

Hoy os traigo otra receta de picoteo, una crema de pimientos asados y nueces con un toque picante, perfecta como aperitivo, como entrante o como plato único en una cena ligera.

La muhammara tiene un sabor bastante más intenso y exótico que el hummus, pero es igual de fácil de preparar.

Por lo visto proviene de la ciudad siria de Aleppo y es bastante popular en todo Oriente Próximo. Quizá sea por su origen mediterráneo, pero a mí su sabor, a pesar de su exotismo, me resulta bastante familiar, supongo que porque el pimiento y el pimentón están muy presentes en nuestra dieta diaria.

Muhammara (1)

Ingredientes (4 personas):

– 300 g de pimientos rojos asados

– 100 g de nueces peladas

– 1 diente de ajo

– 3 cucharadas de pan rallado grueso

– 2 cucharadas de zumo de limón

– 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

– 1 cucharada de vinagre balsámico (o melaza de granada)

– 1 cucharada de pimentón de la Vera dulce

– 1/4 de cucharadita de cayena molida (o pimentón de la Vera picante)

– 1 cucharadita de comino molido

– sal y pimienta

Decoración: un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Tostar las nueces, ya sea en una sartén, 5-10 minutos a fuego lento removiendo para que no se quemen, o en el horno precalentado, 10 minutos a 220ºC, hasta que estén ligeramente doradas (el aroma es impresionante).

Si asamos nosotros mismos los pimientos:

Elegir pimientos rojos que sean carnosos y aromáticos.

Precalentar el horno a 200 º C.

Colocar los pimientos en una bandeja y hornear a 180ºC durante unos 30-40 minutos, a media altura y dándoles la vuelta cada cierto tiempo para que se hagan por todas partes.

Sacar del horno y dejar reposar unos 10-15 minutos antes de pelarlos. Se pueden envolver en papel de aluminio de uno en uno para ayudar a que la piel se separe mejor.

Retirar toda la piel, abrirlos por la mitad y quitar las semillas, el jugo que contienen se puede reservar por si nos queda muy espesa la salsa. Trocear y reservar.

Si usamos pimientos envasados:

Elegir unos que sean de buena calidad (para esta receta suelo emplear pimientos de Piquillo).

Escurrir bien y retirar los restos de piel y semillas que puedan quedar. Trocear y reservar.

Picar finito el ajo para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.

Triturar los pimientos junto con el ajo y las nueces. Cuando esos ingredientes estén más o menos mezclados, añadir el pan rallado, el zumo de limón, el vinagre, el aceite y las especias y batir hasta integrarlo todo.

Probar y salpimentar al gusto, batir unos segundos más y rectificar si es necesario.

Dejar reposar unas horas en el frigorífico (no es imprescindible, pero el sabor se intensifica al hacerlo).

Servir en un plato o cuenco, hacer surcos y rociar con un chorro de aceite de oliva (en las fotos no lleva).

Acompañar de bastoncitos de verdura cruda, como zanahoria, pepino, apio (esta última vez lo probamos con calabacín y trozos de coliflor y está muuuuuuuuy bueno), pan de pita, colines, regañás (en la foto) o tostaditas de pan.

¡Y a mojar!

Muhammara (2)

Ideas:

Tengo ganas de hacerla con melaza de granada, que es lo tradicional, por lo visto no es muy fácil conseguirla en España. He visto recetas bastante fáciles, es cuestión de reducir al fuego zumo de granada, de limón y azúcar hasta obtener una especie de sirope. Si lo pruebo os lo contaré.

Supongo que al igual que con el hummus que publiqué hace poco, se podría hacer machacándolo todo junto en un mortero, es un poquito más laborioso triturar el pimiento y la textura quedará un poco menos uniforme, con trozos de nuez más grandes, pero seguro que está delicioso igual.

Consejos:

Las cantidades de comino y cayena son las que he ajustado según nuestros gustos, pero todo depende de si os gusta o no, así que añadidle poco a poco esas especias, tened en cuenta que con el reposo el sabor será más intenso. Incluso podéis retirarlo del todo, o añadir otras especias de vuestra preferencia. Y lo mismo con el ajo.

Fuente:

Después de probar un par de recetas, elegimos ésta de “Las salsas de la vida“, la que más nos gustó, como punto de partida para nuestra variante.

Anuncios

Pimientos rellenos de arroz con pollo y verduras

Estos pimientos rellenos no iban a acabar en el blog, y aunque una vez los probé supe que los publicaría, no tuve fuerza de voluntad para dejar de comer e ir a por la cámara así que utilicé el móvil, por eso las fotos son cutres comparadas con las que suelo hacer para ilustrar las recetas.

Hace unos meses, por medio de una amiga, descubrí Trnd, una comunidad de marketing participativo. Básicamente hacen selecciones de probadores de productos entre los miembros de la página que se postulan.
Creo que esta era la primera vez que participaba, y cual es mi sorpresa cuando recibo un mail indicándome que en un par de días tendría mi pack de prueba de Arroz Brillante Sabroz llamando a mi puerta.
El pack estaba formado por dos paquetes de 1kg y 6 de 1/2Kg, los primeros para mí, y los segundos para repartir entre voluntarios (han volado).

Yo no soy muy fan del arroz redondo, porque siempre, siempre, siempre, se me pasa, da igual cómo lo cocine, por eso prefiero el largo. Pero el Arroz Brillante que había probado hasta el momento no me había convencido para nada, así que me pareció una experiencia interesante probar esta nueva variedad.

Esta receta ha sido la primera que he hecho usándolo, y la verdad, no está mal, queda suelto, y eso que reconozco que ocupada con el resto de la receta le he hecho el mínimo caso.
Sobre si relegará al arroz largo que suelo usar, tengo mis dudas.

Al lío. La receta fue un poco improvisada, partiendo de esta que tenía marcada como interesante entre los blogs que sigo en Reader, pero con los ingredientes que había por casa.

Pimientos rellenos 0 Pimientos rellenos

Ingredientes (6 personas con hambre)

– 6 Pimientos (si son de colores, más alegría en la mesa)
– Arroz
– 1/2 pechuga de pollo
– 2 zanahorias
– 2 dientes de ajo
– 1 cebolla mediana
– 1/3 pimiento rojo
– 1/3 pimiento verde
– 1 calabacín pequeño
– 1 huevo grande
– Sal y pimienta
– Aceite de oliva

Preparación:

Cocer el arroz midiendo 2 y 1/2 medidas de agua por cada medida de arroz (espero que sepáis calcular mejor que yo, porque hice arroz para parar un tren, menos mal que está bueno con todo) llevar a ebullición el agua, y añadir el arroz con un poco de sal. En 18/20 minutos está listo (se puede tener hecho previamente).

En este punto tengo una crítica que hacerles a los de Brillante. En ningún sitio del paquete pone unas mínimas instrucciones de uso, a parte de que por ser un arroz de alta absorción, necesita más agua que el corriente. Yo puse esa proporción, y salió bien sin más, pero siempre se puede echar agua de más, y luego escurrirlo y lavarlo con agua fría. Según tengáis costumbre.

Lavar los pimientos y cortar la parte superior a modo de tapa. Limpiar de semillas y salpimentar el interior. Reservar.

Picar en daditos el ajo, la cebolla, las zanahorias y el pimiento, y pochar a fuego lento en una sartén con un chorro de aceite de oliva.

Picar en dados el calabacín (si es tierno se puede dejar la piel) y agregar a la sartén un poco después que el resto de ingredientes.

Picar la pechuga en dados y dorar en otra sartén con un poco de aceite.

Añadir a la sartén de los vegetales y remover (yo aquí le puse un poco de tomillo seco y pimienta recién molida).

Incorporar poco a poco el arroz, mezclar bien y rectificar de sal si es necesario.

Retirar del fuego y dejar enfriar.

Precalentar el horno a 190ºC.

Batir el huevo y cuando la mezcla esté casi fría, agregarlo y remover para que se integre bien.

Rellenar los pimientos, y disponerlos en una bandeja de horno sin tapar y hornear 20 minutos. Taparlos y hornear otros 20 (yo dejé las tapas también en la bandeja para que no estuviesen más crudas que el resto, si lo hacéis, cuidado con los dedos a la hora de taparlos).

Estaban buenísimos.

Ideas que se me ocurrieron una vez hecho:

En vez de tapar, cubrir con queso rallado, y gratinar. Tiene que estar buenísimo.

Consejos:

Hilda de Entre alacenas y fogones, apunta un par de consejos para que los pimientos queden más hechos, echadles un vistazo.

Sobre el Arroz Brillante Sabroz:

Pues sí, queda en su punto, una vez pasado por el horno coge el sabor del pimiento y del resto de ingredientes del relleno, y aún así, sigue sin pasarse. Incluso al día siguiente, estaba igual de bueno. Minipunto.

La foto de conjunto está hecha antes del paso por el horno, y se ven además de los 6 pimientos rellenos con esta receta, otro pimiento y dos mitades de una calabacita rellenos de arroz (es que hice muchíiiiisimo) con una salsa de pimientos, tomates y chorizo, salieron muy ricas también. La otra foto es el resultado final.

Fuente:

Como dije antes, la idea me la dio una receta de Hilda en Entre alacenas y fogones ¡No hay que tener miedo a investigar y adaptar recetas a lo que tengamos en el momento!

Calabacines con pisto gratinados

Hace unos años Google lanzó Wave, una herramienta que algunos pensaron que podría ser muy útil para trabajo colaborativo, otros apenas entrevimos las posibilidades que podía llegar a tener, mientras que la gran mayoría ni se enteró de que había existido. Finalmente la retiraron.

Esta receta es producto de una de las “olas” en las que yo participé y en la que compartía recetas con mi novio. Es por ello que está llena de anotaciones bastante payasas. La idea era tener las recetas que nos iban gustando especialmente todas juntas en vez de repartidas en un montón de correos electrónicos. Ahora que lo pienso, aquel fue el germen de lo que hoy día es ¡Birulicioso!… ¡¡Gracias Google!!

La foto deja bastante que desear, pero es que por aquel entonces ni de lejos me planteaba hacer un blog de cocina.

Calabacines con pisto gratinados

Ingredientes (4 personas humanas) (30 minutos):

4 calabacines pequeños (y una olla donde quepan, eso es esencial)
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
4 huevos
300 gr de tomate frito (yo lo compré Hero, receta tradicional, vale la pena porque tiene un sabor espectacular)
aceite de oliva
queso rallado (de varios tipos de queso, a ser posible)
pimienta (no se de qué color, xD)
sal

Preparación:

Se lavan los calabacines (y si no, pues más sustancia, xDDDD) (es broma) y se cortan por la mitad a lo largo. Se ponen a cocer en agua con sal (en la olla donde quepan, porque si no, te toca darle la vuelta, y eso quemaaaaaa).
Picar mientras tanto muy fino la cebolla y los pimientos, y sofreír.
Una vez blando el sofrito, agregar los huevos cocidos y picados, y rehogar un minuto más (según la receta, yo los dejé más, y no se murió nadie).
Añadir el tomate y sofreír todo junto unos 5 minutos más, mejor a fuego lento, porque si se quema el tomate, apaga y vámonos a un telepizza, 😛
Vaciar los calabacines fríos (o templados, pero nunca, nunca jamás calientes, pobres deditos) con una cucharita; picar la pulpa, agregarla al pisto, mezclar y salpimentar al gusto.
Colocar los calabacines vacíos en una bandeja de horno, rellenar con el pisto (generosamente, que hay ahí un montón de pisto), espolvorear queso rallado y al horno! a gratinar hasta que esté doradito y delicioso.

Y a la mesa!

Variantes:

Yo no lo he probado, pero seguramente la berenjena también se prestará bien a este tipo de relleno.

Fuente:

Esta receta creo que venía en un paquete de queso rallado, pero no recuerdo la marca.