Delicias de Elche

La primera vez que probé este pincho fue en un bar en Alicante, y se llamaba (por motivos evidentes) de esta forma, y de esta forma me gusta llamarlo a mí.

Son muy fáciles de preparar, y siempre que las he cocinado, han sido un éxito total, incluso entre los escépticos iniciales (cuando los hay).

El contraste dulce/salado y las distintas texturas al principio puede resultar chocante, pero luego no puedes parar de comer.

Delicias de Elche

Ingredientes:

– Dátiles (que se vean jugositos)

– Lonchas finas de panceta (a mi me gusta que sea mitad y mitad grasa y carne, y si es ahumada le da un plus de sabor)

– Almendras peladas y crudas (yo suelo usar almendra marcona)

Preparación:

(Para empezar, decir que hay dos formas de hacerlas, fritas en aceite de oliva o al horno, yo las prefiero al horno por motivos que luego os diré).

Quitar el hueso a los dátiles cortando a lo largo en un lateral (como abriendo un bocadillo), así de paso nos fijamos en si alguno tiene bichillos (no es habitual).

Rellenar cada dátil con una almendra (o dos si el dátil es muy grande), y cerrar.

Quitar la corteza de la panceta (si es que tiene).

Envolver cada dátil con una tira de panceta, y cerrar pinchando con un palillo (en la foto no salen porque no teníamos palillos). El palillo es esencial si se hacen fritos para evitar que se abran.

EN HORNO:

Precalentar el horno a 250 ºC

Colocar los rollitos sobre la bandeja (se puede poner papel de hornear).

El tiempo depende bastante del horno, en general en 5 minutos están ya dorados y crujientes, pero es mejor estar atentos, para que la panceta no se quede cruda ni llegue a quemarse.

EN SARTÉN:

Freír en aceite caliente, en pequeñas cantidades para que no se enfríe (quedarían aceitosos).

En poco tiempo están fritos (si es necesario, darles la vuelta), hay que tener cuidado de que no se quemen.

Sacarlos a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Servir calientes.

Curiosidades:

La primera vez que las hice fueron fritas, y fue un poco desastre. Salieron riquísimas, pero el aceite salta un montón, así que me quemé bastante, ensucié muchísimo, y las primeras se enfriaron antes de que las últimas estuviesen en su punto.

La siguiente probé a hacerlas en el horno, y aunque hay que estar atentos de que no se pasen, son más ligeras y limpias de hacer.

Fuente:

Después de probarlas en Alicante, decidí hacerlas en casa. Esta es una buena forma de ir sacando recetas, aunque evidentemente será más o menos fácil dependiendo de la complejidad de la receta y de nuestras habilidades como cocineros y catadores. Pero es un reto divertido.

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