Panna cotta de limón y hierbabuena (Juego de blogueros 2.0)

Se nos acaba julio y llega la receta de JdB2.0, con su ingrediente votado democráticamente entre la comunidad de cocinillas, ¡el limón!

No os voy a engañar, a mí lo que me pedía el cuerpo y la pereza era hacer limonada y santas pascuas, jajajaja. Entre que no he querido usar el horno y que tampoco me apetecía estar atada a la cocina con algo muy elaborado, llegó el último fin de semana antes de la fecha límite y yo seguía sin tener ni idea de qué hacer.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (8)

Al final, en un arranque de decisión, me propuse echar un vistazo las ideas que tenía guardadas para ver si me ponía o tiraba la toalla definitivamente. Sorprendentemente, en el ultimísimo momento, una nueva incorporación ganó a la que tenía todas las papeletas de acabar siendo la receta elegida (que también he cocinado y está tan buena que seguramente caiga por aquí en breve). Fue inevitable, la combinación de limón y hierbabuena me recordó tanto a la soñada limonada, que tuve que decidirme por la receta que me ofrecía ese combo, panna cotta de limón y hierbabuena. Ñam, es que sólo escribirlo me hace salivar.

Sin más preámbulos (excepto comentaros que al final del post está la lista con el resto de participantes del mes), vamos a por la receta.

Ingredientes (para unos 8 moldes pequeños):

  • 500 ml de nata para montar (35% MG)
  • 200 ml de leche entera
  • 120 g de azúcar
  • 10 g de hojas de hierbabuena
  • 1 limón grande (ralladura y 60 ml de zumo)
  • 6 g de gelatina neutra (un sobre o 4 hojas)
  • aceite de girasol para engrasar los moldes

Panna Cotta Limon Hierbabuena (1)

Elaboración:

Lavar la hierbabuena y separar 10 g de hojas. Picar finitas y añadirlas al azúcar junto con la ralladura de limón.

Frotar el azúcar entre los dedos para ayudar a desmenuzar la hierbabuena. Así se ayuda a extraer los aceites esenciales de las hojas, que se impregnan en el azúcar, que se irá poniendo verdecito.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (2)

Hidratar la gelatina en el zumo de limón. Reservar.

Mezclar la nata, la leche y el azúcar aromatizado en un cazo y ponerlo a calentar a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Cuando hierva, apagar, apartar del fogón y dejar reposar un par de minutos.

Añadir la gelatina hidratada (si son láminas, agregar también el zumo de limón restante) a la mezcla caliente y remover para que se disuelva bien. Dejar entibiar.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (3)

Si vamos a querer desmoldar la panna cotta, engrasar ligeramente los moldes con una servilleta untada con aceite de girasol.

Filtrar la crema con un colador fino y rellenar los moldes.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (4)

Tapar cada molde con un film transparente que toque la superficie de la panna cotta (así evitaremos que se forme costra) y dejar cuajar en la nevera alrededor de 8 horas como mínimo.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (5)

Para desmoldar, pasar un cuchillo de filo estrecho por el borde del molde (por eso es mejor que no tenga recovecos) para despegar y dejar que entre aire. Voltear sobre un platito y dejar que se suelte (puede hacer falta sacudir un poco).

¡Y a disfrutar de una deliciosa y refrescante panna cotta de limón y hierbabuena!

Panna Cotta Limon Hierbabuena (11)

Notas:

Hice la mitad de las cantidades porque tenía poca hierbabuena y, aunque creo que sólo de limón estará riquísima, no quise renunciar a probar con el combo. En la receta original indican 24 gramos de hierbabuena, así que en media receta deberían ir unos 12. Yo tenía sólo 5, pero como eran ya hojas limpias de tallos, me imagino que está más cerca de lo que debe quedar al final, por eso os indico 10 g de hojas en la lista de ingredientes. A mí me parece que está bien así, la hierbabuena se nota pero no avasalla con su sabor, pero podéis aumentar la cantidad y ver qué pasa.

Como en mi súper venden las hierbas en cantidades industriales (cuando las tienen) la hierbabuena que usé estaba congelada de otra ocasión. Esa es la razón de que en la foto de los ingredientes se vea un poco mustia. Supongo que también se puede usar menta, ya me contaréis si la usáis.

Ah, como soy un poco fanática del sabor y aroma del limón, puse la ralladura de uno entero en lugar de medio, aunque como era mediano, pues tampoco es tan grave la cosa.

Si queréis exprimir al máximo el jugo de la hierbabuena, también se puede triturar en lugar de picar. Yo tenía tan poca cantidad de hojas que me pareció contraproducente (y también está la cosa de la pereza de lavar cacharros).

En la cocción las cantidades se reducen y al final el volumen es inferior. Por ejemplo, yo tenía unos 380 ml de líquidos y al final había poco más de 300, así que imagino que con la receta entera saldrán unos 650 ml de panna cotta. Siempre intento apuntar estas cosas, para saber a qué atenerme en el futuro y no quedarme corta o larga.

La textura está muy bien, suave pero firme, y muy cremosa. A mí me ha gustado tal cual, pero, si os gusta la panna cotta muy blanda, creo que se podría añadir un poco más de cantidad de líquidos. En la receta original mencionan que lo óptimo es 1 hoja de gelatina (o sea, 1 g) por cada 200 ml de líquido y sumando las cantidades vemos que nos faltarían 50 para completar los 800 ml.

Os recomiendo no usar moldes con formas complejas, porque es más probable que se enganchen al desmoldar. Aunque también podéis usar el truco de sumergir el molde en agua caliente (sin que entre agua en el interior, obviamente) durante unos segundos para favorecer que la gelatina se ablande y se despegue del molde. Lo mismo os vale para moldes grandes. 😉

También podéis optar por cápsulas de silicona, yo las usé en la receta de panna cotta de café y da buen resultado también.

A mí me ha conquistado totalmente el combo limón-hierbabuena con la cremosidad de la panna cotta, es untuoso pero refrescante. En cuanto a variantes, supongo que la lima también puede quedar bien y, ya metiéndonos a innovar, ¿qué tal os suena naranja y albahaca?

Panna Cotta Limon Hierbabuena (9)

Fuente:

La receta es una propuesta de Biscayenne en el blog El Comidista. Como os decía arriba, reduje la cantidad de hierbabuena y también un pelín de azúcar.

Participantes:

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
Berta: https://dulceperonotanto.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Laura: https://nekokitchenglutenfree.wordpress.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

logo-juego-de-blogueros-blog-400x272px

Anuncios

Helado de turrón blando

Hace unas semanas aparecieron un par de tabletas de turrón de Jijona que se habían quedado “traspapeladas” de las celebraciones navideñas y fue inevitable que acabasen convertidas en algo (más) rico (todavía). La idea inicial era hacer una elaboración distinta con cada tableta, pero tras preparar helado con la primera, tuve claro que quería esa receta en el blog… así que la segunda siguió el mismo camino. Puro afán divulgativo, para poder hacer las fotos, claro, no por gula ni nada de eso. Jajajaja.

Así que damos por inaugurada la temporada de helados 2018 en Birulicioso con este helado de turrón Jijona, el blando.
Helado turron Jijona (10)

Si no tenéis turrón en casa ahora, os recomiendo MUY FUERTE que os guardéis la receta y probéis este helado en cuanto vuelva a las estanterías del súper.

Ingredientes:

  • 250 ml de leche entera
  • 1 ramita de canela
  • la piel de 1 limón
  • 330 ml de nata
  • 2 yemas de huevos medianos
  • 75 g de azúcar
  • una pizca de sal (algo menos de media cucharadita)
  • 250 g de turrón Jijona

Helado turron Jijona (1)
Elaboración:

Lo primero es aromatizar la leche.

Poner una olla a fuego medio con la leche, hasta que casi alcance el punto de ebullición.

Mientras, lavar el limón y pelar fina la piel dejando lo mínimo posible de parte blanca (yo suelo usar un pelapatatas).

Cuando la leche esté a punto de hervir, retirar del fuego y agregar las peladuras de limón y la ramita de canela. Dejar infundir de 5 a 10 minutos.

Helado turron Jijona (2)

Filtrar, añadir la nata y calentar a fuego suave.

Mientras, separar las yemas de las claras.

Poner en un cuenco las yemas con el azúcar y batir con varillas hasta que blanqueen y se forme una crema.

Helado turron Jijona (3)

Separar media taza de la mezcla de leche y nata caliente y añadir poquito a poco al cuenco de la crema de yemas y azúcar. Se hará sin dejar de remover, para integrar y que se temple antes de agregrarlo a la olla.

Helado turron Jijona (4)

Trocear la tableta de turrón, reservar la mitad y añadir la otra mitad a la olla junto con la crema y un pellizco de sal fina.

Helado turron Jijona (5)

Remover concienzudamente hasta que el turrón se disuelva y la crema sea homogénea.

Cocer a fuego lento, sin que llegue a hervir en ningún momento (ya que podría cortarse) hasta que la crema espese. Es importante remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema está lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Helado turron Jijona (6)

Retirar del fuego hasta que se enfríe lo suficiente para meter la crema en la nevera (enfría más rápido si la cambiáis de recipiente).

Dejar en la nevera, cubierta con film transparente, al menos 12 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema.

Cuando empiece a ponerse densa, añadir el resto del turrón troceado y seguir mantecando hasta que adquiera una textura cremosa y consistente. Suele tardar entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la heladera.

Helado turron Jijona (7)

Traspasar el helado de turrón a un recipiente con tapa.

Helado turron Jijona (8)

Meter en el congelador durante al menos 3 o 4 horas más, para que adquiera la consistencia adecuada.

Y ya está listo para hacer bolas y relamerse de gusto.

Helado turron Jijona (11)

Notas:

Importante lo de separar un poco de la crema caliente para añadirla poco a poco a las yemas, así se va templando sin correr el peligro de que se cuajen.

Para saber qué es napar o hacer “à la nappe”, en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Si tenéis prisa, se puede enfriar la crema como lo explico en la receta de helado mantecado de té.

Helado turron Jijona (12)

Si preferís un helado sin tropezones, añadid todo el turrón a la olla caliente para que se disuelva en la “natilla base”.

Cuando lleva mucho tiempo en el congelador puede hacer falta sacarlo de 10 a 15 minutos antes para que se ablande un poco y que sea más fácil hacer bolas. Como siempre, ayuda tener un vaso con agua caliente en el que sumergir la cuchara entre bola y bola.

Ah, también se pueden hacer dosis individuales rellenando tarrinas después de mantecar.

Y, por supuesto, se puede hacer a mano:

  • Opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las doce horas en la nevera, se mete la “natilla” en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Opción rápida (que tampoco he probado) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Y si pasáis de todo, pero no os resignáis a vivir sin probar este helado… ¡rellenad poleras con la crema sin mantecar, y listo!

Fuente:

Seguí esta receta que tenía por ahí guardada, de Recetas de Rechupete. Cambié las cantidades porque ellos ponen una tableta de turrón de 300 g y las que yo tenía eran de 250 g.

Helado turron Jijona (9)

 

Helado mantecado de té

Vuelvo a la carga con otra receta de helado, esta vez uno más tradicional a base de nata y yemas, es decir, el clásico mantecado. Para aromatizarlo se puede usar piel de limón y canela, pero yo he decidido darle un toque diferente con una mezcla de té que lleva unos cuantos ingredientes interesantes (canela, hierba de limón, almendra, naranja, aroma y pétalos de rosa) que aportan un aroma y un sabor magnífico a la cremosidad del helado.

Helado Mantecado De Te (8)

Entre el helado de mango y éste, sinceramente no sabría decidirme, aquel tiene un sabor más tropical y exótico y éste más clásico y untuoso… Nada, no puedo elegir uno, póngame una bola de cada. 😉

Ingredientes (para 6 raciones de helado):

  • 400 ml de nata para montar (35% m.g.)
  • 200 ml de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 4 cucharadas de azúcar invertido (o 5 más de azúcar)
  • 5 cucharadas de té blanco o negro, puro o aromatizado

 

Helado Mantecado De Te (1)

Elaboración:

Poner en una olla la nata con la leche y calentar sin dejar que llegue a hervir.

Una vez caliente, retirar del fuego, añadir las hebras de té, remover y dejar reposar de 30 a 45 minutos.

Helado Mantecado De Te (2)

Pasado este tiempo, filtrar y volver a poner al fuego la crema aromatizada.

Mientras se calienta, batir las yemas con el azúcar blanco y el invertido un cuenco mediano. Reservar.

Helado Mantecado De Te (3)

Una vez caliente el contenido de la olla, separar una taza y añadir poco a poco a las yemas, sin dejar de remover con unas varillas para integrarlo bien.

Helado Mantecado De Te (4)

Incorporar el contenido del cuenco a la olla y seguir cociendo a fuego suave hasta que la crema espese. Es importante no parar de remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema estará lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Llenar de agua fría y cubitos de hielo un cuenco grande.

Verter la crema caliente en un cuenco mediano y colocar éste dentro sobre el hielo, con cuidado de que no entre agua. Remover con unas varillas para ayudar a enfriar la mezcla.

Helado Mantecado De Te (5)

Una vez fría la crema, cubrir el cuenco con film transparente y dejar reposar en la nevera al menos dos horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema de té. Hay que mantecar hasta que adquiere una textura cremosa y consistente. Generalmente se tarda entre 15 y 20 minutos.

Helado Mantecado De Te (6)

Pasar el helado de té a un recipiente con tapa y dejar en el congelador unas 3 o 4 horas, para que acabe de coger cuerpo.

Sacar el recipiente del congelador y hacer bolas (también lo podéis comer directamente del cacharro, pero no seré yo la que os incite públicamente a abandonar los modales… jajajaja). Para que sea más fácil y rápido, mojar la cuchara en agua caliente entre bola y bola.

Helado Mantecado De Te (7)

Se puede acompañar de sirope de chocolate, un poco de caramelo líquido, crocanti de almendras… pero la verdad es que solo está buenísimo.

Helado Mantecado De Te (9)

Notas:

Si no sabéis lo que es napar o hacer “à la nappe” en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Los que no tenéis heladera, sabed se puede hacer a mano:

  • Está la opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las dos horas de reposo de la mezcla, se mete la crema en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Y está la opción rápida (que tampoco he probado pero es posible que pruebe cuando devuelva la heladera) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Si el helado está demasiado duro para sacar bolas, dejar el recipiente a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Lo cierto es que a las dos horas después de mantecar, aunque no tiene la consistencia más adecuada para hacer bolas, sí tiene una textura similar a la de los helados “de grifo” y se puede disfrutar ya de él.

Helado Mantecado De Te (10)

Yo he usado un una mezcla de té blanco y verde aromatizado. Por el tipo de sabores creo que los tés más interesantes para el helado son los negros o blancos (puros para un sabor más intenso a té o aromatizados si queréis darle un toque especial al helado) pero creo que quizá incluso el verde sea adecuado, sería cuestión de probar.

Siempre podéis usar té puro y añadir especias a vuestro gusto, esta receta sirve perfectamente como base para experimentar. De hecho, eliminando el té, es más o menos la receta para hacer helado de mantecado. 😉

Fuente:

Le tenía el ojo echado a esta receta de helado de té chai desde hace tiempo, pero al final decidí cambiar la variedad de té, me queda pendiente hacer la versión chai, me encantan las especias que lleva.

 

Helado de mango

Después de años deseando una heladera, este verano estoy cumpliendo mi sueño gracias a que los padres de Jorge nos han prestado la suya. Desde entonces hemos hecho unos cuantos experimentos, alguno de los cuales habrá que repetir para poder publicar las recetas (y no por ningún tipo de gula, que quede claro, ¿eh? Jajajaja). De momento, empezaremos con un helado de mango espectacular y muy muy fácil de hacer.

Parte del magnífico sabor de este helado se debe a que compré unos mangos buenísimos, sin fibras, muy dulces y con una textura aterciopelada que daban ganas de comérselo a bocados. Nada que ver con los que había probado hasta el momento.

Ingredientes (para 5 o 6 raciones):

  • 300 g de mango
  • 200 ml de nata para montar
  • zumo de un limón
  • 40 g de azúcar
  • 20 g de azúcar invertido (o 30 g más de azúcar normal)
  • 1/2 cucharadita de sal

Elaboración:

Pelar y picar el mango.

Exprimir el zumo de limón y mezclarlo con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora.

Procesar hasta tener una crema homogénea y fina.

Tapar con film y dejar reposar al menos dos horas en la nevera.

Pasado el tiempo de reposo, seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema. Generalmente tarda entre 15 y 20 minutos, hasta que tiene textura cremosa y consistente, pero las recetas que llevan gran cantidad de fruta se suelen hacer más rápido.

Pasar el helado a un recipiente con tapa y dejar en el congelador un mínimo de 2 horas, para que acabe de coger cuerpo.

Para hacer bolas de helado fácilmente, lo mejor es mojar la cuchara en agua caliente entre bola y bola.

Si el helado está muy duro para hacer bolas, dejar el recipiente con el helado a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Acompañar de unas cuantas frambuesas y muchas ganas de disfrutar de un helado delicioso.

Notas:

También se puede hacer a mano, sin heladera, aunque yo no he probado nunca: Después del reposo, se mete la crema en el congelador en un recipiente con tapa. Pasada media hora se saca, se remueve bien para romper los cristales y se vuelve a meter en el congelador. Este proceso se repite más o menos cada media hora hasta que el helado está demasiado duro para removerlo. Suele llevar unas 3 horas, y después se deja congelar completamente. Aquí explican un método rápido también.

Yo he usado mango porque me apetecía mucho, pero creo que la receta puede funcionar bien con otras frutas de textura cremosa como el melocotón o la nectarina. También sería cuestión de probarlo con fresas, cerezas… y ver qué pasa.

En cuanto a acompañamientos de este helado de mango, he puesto frambuesas por añadir una nota ácida que contraste y también aporte una nota de color (si es bonito sabe mejor, ya sabéis), pero podéis tomarlo solo o con arándanos, grosellas o incluso virutas o sirope de chocolate. ¡Imaginación al poder!

Como podréis comprobar, las cantidades de azúcar y azúcar invertido, no se corresponden demasiado con las cosas que os comentaba en el post, en parte por un despiste y en parte porque ya sabéis, voy un poco por libre, jajajaja. El caso es que empecé con buenas intenciones, la receta original llevaba unos 65 g de azúcar, decidí quitarle el 30% y sustituirlo por azúcar invertido, eso era quitar unos 20 g de azúcar y poner sólo unos 45 g más 15 de invertido. Hasta ahí todo bien, pesé los ingredientes y son las cantidades que salen en la foto de arriba. Pero después, al pelar y pesar el mango, resultó que había 300 g en lugar de los 200 de la receta original, así que añadí un 50% más de todo (más o menos, redondeando un poco)… excepto del azúcar normal. Me acordé cuando ya estaba todo batido, así que lo dejé tal cual. Tras probar el helado, creo que está bien así, incluso le pondría un poco menos de azúcar, pero eso ya va según gustos. Si sois muy golosos, podéis poner 60 g de azúcar normal y 20 de invertido.

Fuente:

Tomé la idea y la receta base de este post de Directo al Paladar, aunque después la adapté a mi manera.

Guardar

Trufas de mandarina (Juego de blogueros 2.0)

¿Juego de qué? os preguntaréis los habituales del blog, pues “Juego de blogueros 2.0”, una especie de reto mensual entre un grupo de cocinillas con blog. ¿Y en qué consiste el reto? Pues a principio de mes se elige por votación un ingrediente principal para una receta y a final de mes todos los participantes publican su propuesta. A partir de ahora, cada último día de mes, si no se me tuercen las cosas, publicaré una receta para el juego. Esta es mi primera participación y el ingrediente estrella del mes de noviembre era la mandarina, una fruta que me encanta, por cierto. 🙂

La verdad es que estaba decidida a mantener las buenas intenciones de alternar dulce y salado en el blog y proponer un plato salado, incluso tenía dos elegidos para probar y decidir. Luego me puse enferma, empezó a llover y ninguna de las dos recetas me pareció de fácil elaboración y fotografiado en esas condiciones. Así que en el último momento, acabé recurriendo a las trufas, que además me vienen fenomenal para montar el calendario de adviento (una excusa como cualquier otra para poder comer una chuchería cada día de diciembre, jajajaja).

trufas-de-mandarina-6

Qué os puedo decir de estas trufas, que están buenísimas por encima de lo esperado. En un primer bocado saben como a naranja, quizá por la típica asociación chocolate-naranja, pero al final el sabor a mandarina se hace totalmente reconocible e intenso.

Los bombones y trufas son bastante fáciles de hacer y un regalo para quedar estupendamente de cara a las fiestas navideñas. Ahí os dejo la idea y las otras recetas de bombones que tengo en el blog. 😉

Al final del post os dejo la lista de participantes para que veáis lo que pueden dar de sí las mandarinas en la cocina.

Ingredientes (para muchísimas trufas):

  • 400 g de chocolate para postres
  • ralladura de la piel de 2 o 3 mandarinas
  • 50 g de zumo de mandarina
  • 50 g de nata para montar (35% MG)
  • 20 g de mantequilla sin sal
  • 10 g de miel
  • cacao puro en polvo

trufas-de-mandarina-1

Preparación:

Trocear el chocolate en pedazos pequeños en un cuenco.

Rallar la piel de 2 o 3 mandarinas sobre el chocolate troceado (yo usé tres porque quería que el sabor a mandarina fuera intenso), evitando rallar la parte blanca ya que daría sabor amargo a las trufas.

trufas-de-mandarina-2

Fundir el chocolate al baño maría, colocando el cuenco sobre un cazo y otro cuenco con agua caliente (lo ideal es que el agua cubra, pero por la parte exterior, toda la zona que toca el chocolate) y dejando que se derrita lentamente.

Exprimir el zumo de 2 de las mandarinas que hemos rallado, separar 50 ml y calentarlo un poco en el microondas.

Rociar el zumo caliente sobre el chocolate, esperar un minuto y remover con una espátula.

En un cazo pequeño, llevar a ebullición la nata con la mantequilla y la miel, removiendo para integrarlo todo bien.

Una vez hierva, verter enseguida sobre el chocolate, esperar un minuto e integrarlo con movimientos envolventes con la espátula. Continuar hasta que no queden trozos de chocolate sin fundir (si el agua del baño maría se enfría, volver a calentarla).

trufas-de-mandarina-3

Dejar que la mezcla enfríe y se solidifique, ya sea a temperatura ambiente o metiéndola en la nevera alrededor de una hora (es mejor no pasarse de tiempo porque se pone muy dura y es difícil de trabajar).

Cuando tenga una consistencia que haga trabajar con ella, formar bolitas del tamaño deseado (yo las hice tirando a pequeñas para que saliesen más) con las manos bien lavadas y ligeramente empolvadas con cacao (para que no se nos peguen con el calor).

Por último, rebozar las bolas en cacao puro en polvo (yo lo hago en un pocillo, poniendo un poco de cacao y 4 o 5 bolitas cada vez, y dándoles un meneo hasta que quedan bien recubiertas).

trufas-de-mandarina-4

Notas:

Mi idea era hacer trufas para el calendario de adviento, por eso las hice tirando a pequeñas. Con las cantidades que os digo me salieron 11 docenas + 4 trufas. Como lo oís, 136 trufas, que es suficiente para 5 calendarios de adviento y regalar algunas, jajajaja.

trufas-de-mandarina-5

En la receta original usan azúcar en lugar de miel, pero yo siempre hago los bombones con miel, por eso lo cambié.

Se puede fundir el chocolate después de añadir el zumo y la nata caliente calentándolo en tandas de unos pocos segundos en el microondas, removiendo y repitiendo hasta que no queden trozos sólidos. Hay riesgo de que se nos queme el chocolate, por eso yo estas operaciones siempre las hago al baño maría si es posible.

¿No tenéis mandarinas o no os gustan? No hay problema, se pueden hacer con naranja.

Si sois intolerantes a la lactosa, creo que se podría hacer una variante de los bombones de café que hice hace algún tiempo, sustituyendo el café por zumo y ralladura de mandarina, y quizá la mitad de la miel de esa receta. Esta sería también la opción más fácil de veganizar, cambiando la miel por azúcar u otro sirope de vuestra elección.

trufas-de-mandarina-7

(Aprovecho para enseñaros unas bandejitas de cerámica que estoy haciendo)

Fuente:

Cuando me decidí por las trufas de mandarina, estuve investigando recetas que fui descartando ya fuera porque no me convencía la elaboración, porque llevaban ingredientes complicados de conseguir o porque utilizaban moldes para bombones que no tengo.

Al final di con esta receta en Dulces Bocados, uno de los blogs que sigo desde hace tiempo. Me gustó porque se parece a las otras recetas de bombones que he probado y lleva ralladura y zumo fresco de mandarina en lugar de esencias o extractos. La receta está muy bien pero al final, como ya es marca de la casa, hice algunos cambios.

Participantes del juego:

logo-juego-de-blogueros-blog-400x272px

Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Rebeca: http://enganchadosalacocina.com/
Chus: http://www.elcrepitardelosfogones.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Ana N.: https://entreobleasyaloloco.wordpress.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Silvia R.: https://misdeliciosastentaciones.wordpress.com/
Antxon: http://musloypechuga.com
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.wordpress.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Kemberlyn: http://www.sonrisavegana.com/
Melissa: https://soyrepostera.com/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Gisela: https://tuhoradelamerienda.wordpress.com/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/