Tarta Guinness

El tiempo pasa más que volando, hace casi tres semanas que hice esta tarta, y todavía publico hoy la receta. Eso sí, podría ser peor, porque hace AÑOS que tengo pendiente esta tarta. Soy una fan incondicional de la cerveza negra Guinness, así que es normal que los ojos me hicieran chiribitas ante una tarta cuyos ingredientes característicos eran cacao puro y cerveza negra.

La textura y el sabor son impresionantes, el bizcocho denso, húmedo y con un ligero regusto amargo y tostado, contrasta a la perfección con la suavidad y dulzura de la cobertura.

TG

Ingredientes: (para unas 12 raciones)

– 250 ml de cerveza negra Guinness

– 225 g de mantequilla sin sal

– 250 g de harina de repostería

– 75 g de cacao en polvo (yo he usado cacao puro Valor)

– 2 + 1/2 cucharaditas de bicarbonato sódico

– 400 g de azúcar

– 140 g de nata líquida para montar

– 2 huevos

– 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para la cobertura:

– 250 g de queso mascarpone

– 100 g de azúcar glacé

– 250 g de nata líquida para montar (35% MG)

TG trozo

Preparación:

Poner a calentar sin que llegue a hervir, a fuego medio, la cerveza (se calentará antes si está a temperatura ambiente, obviamente). Una vez caliente, añadir la mantequilla (también a temperatura ambiente) cortada en dados y remover hasta que se derrita del todo. Retirar del fuego y reservar.

Mezclar en un cuenco la harina con el cacao, el bicarbonato y el azúcar (yo lo hago con unas varillas, así se evitan los grumos).

Batir en otro cuenco los huevos, la nata y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea. Una vez hecho esto, agregar la mezcla de cerveza y mantequilla poco a poco hasta integrarlo todo.

Precalentar el horno a 180 ºC.

Añadir la mezcla seca poco a poco al cuenco de los líquidos hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos (en este punto la masa te la comerías sin meterla al horno, de lo bien que sabe y huele).

Preparar el molde, engrasar con mantequilla y enharinar, verter la masa y hornearlo a 180 ºC durante unos 50 minutos (el mío tardó más) o hasta que al pincharlo con un palillo, éste salga limpio.

Sacar del horno y dejar enfriar en una rejilla.

Cobertura:

Mezclar el mascarpone con el azúcar glacé hasta obtener una crema suave. Montar la nata y añadirla a la crema, utilizando una espátula para mezclar, con movimientos envolventes.

Untar la crema en la tarta, dejando que caiga por los bordes, como si fuera espuma de la cerveza derramándose.

TG entera

Consejos:

Mi molde es desmontable, de 22 cm de diámetro y 2,2 litros de capacidad, y hubo un momento en que temí que la masa al subir desbordase. Creo que es mejor utilizar un molde un poco más grande.

Si usáis un cacao que lleve azúcar incorporado, lo suyo sería compensar restando azúcar porque si no saldrá más dulce de lo debido.

Preparé el bizcocho un día por la noche, y la cobertura al otro día por la mañana, como postre para la comida de cumpleaños de mi padre. De esta forma me aseguré de que se enfriase del todo, y sospecho que al bizcocho le sentó bien reposar, porque cada día estaba más bueno que el anterior.

Ideas:

Es una tarta bastante densa y que llena bastante, como las cantidades son fácilmente divisibles, se puede hacer la mitad de la receta si no sois muchos comensales.

Aunque la crema de cobertura está buenísima, creo que la próxima vez la haré con menos cantidad de nata montada (unos 100 g menos, creo), para que el mascarpone tenga un poco más de protagonismo.

Tendría que controlar los tiempos, pero otra idea interesante es hacerla en porciones individuales, a modo de cupcakes.

Fuente:

La encontré en un par de blogs que sigo habitualmente, Cocinándotelo y Cocinando con Catman, las recetas son similares y en lo que más se diferencian es en la cobertura, una con queso mascarpone y otra con queso de untar, os pongo las dos para que podáis decidir.