Polos de leche de almendras, té negro y mango

No todo van a ser helados con máquina este verano, hoy os traigo una receta de polos de té con fruta fresca. Al usar bebida vegetal de almendras como base salen unos polos más cremosos que los habituales con agua o zumo, sin dejar por ello de ser una receta vegana y apta para intolerantes a la lactosa. Si los van a tomar niños, podéis prescindir del té, saldrán muy ricos también.

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (6)

Ya sabéis que me pirran los tés aromatizados, generalmente por los sabores añadidos… pero no voy a negar que también es una cuestión estética, creo que lo he dicho alguna vez ya, cuando las cosas de comer son bonitas, me parece que saben mejor, jajajaja. En el caso del té que usé para esta receta, uno negro de mango, me chifla ver el amarillo de los pétalos de girasol que lleva. Así soy, jajaja.

Ingredientes (para 4 polos de 90 ml aprox.):

  • 250 ml de leche de almendras
  • 1 cucharada y media de hebras de té negro
  • 1/2 mango maduro
  • 2 cucharadas de azúcar invertido (o 3 de azúcar normal)

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (2)

Elaboración:

Calentar en un cazo pequeño la leche de almendras. Justo antes de que rompa a hervir, apartar del fuego, añadir las hebras de té negro, remover bien y dejar reposar 4 minutos. Filtrar y dejar enfriar.

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (1)

Pelar y picar en trozos pequeños medio mango.

Mezclar en un cuenco  el mango con la leche infundida y el azúcar.

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (3)

Rellenar los moldes de polos procurando que los pedacitos de mango se repartan más o menos homogéneamente.

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (4)

Meter en el congelador hasta que se hayan endurecido por completo, un mínimo de 4 horas, aunque el tiempo necesario puede variar.

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (5)

Mojar el exterior de los moldes bajo un chorro de del tiempo o tibia para que se desmolden más fácilmente (en mis moldes si vas con prisas se rompe la punta, o eso me han contado, no es que a mí me haya pasado, ¡qué va!…)

¡Y a rechupetear!

Polos Leche Almendras Te Negro Mango (7)

Notas:

Para aquellos que prefieran no encontrarse trocitos de fruta en los polos, se puede batir la mezcla antes de rellenar los moldes, estoy segura de que también estarán buenísimos.

Si no tenéis moldes, podéis usar vasitos de plástico y palitos de madera, el truco para que queden bien rectos es cubrir los vasitos con film transparente o papel de aluminio y clavar los palitos en el centro.

Aunque yo la utilicé de almendras, supongo que el resultado será parecido con otras bebidas vegetales. En casa las que más compramos son la de avena y la de almendra, aunque de vez en cuando cae alguna de arroz.

En lugar de té negro puro yo usé un aromatizado con mango. Esta receta se presta a hacer variantes con otros tés aromatizados y frutas que combinen bien con su sabor. Pueden ser frutas de textura similar al mango como el melocotón u otras completamente diferentes, por ejemplo frutos rojos (recordad la importancia del aliciente estético, jajajaja). Aprovechando que al final del verano hay muchas moras, yo haría la prueba. ¡Contadme si experimentáis!

Fuente:

Improvisación sobre la marcha con cosas que tenía en la nevera y la despensa.

 

Anuncios

Helado de mango

Después de años deseando una heladera, este verano estoy cumpliendo mi sueño gracias a que los padres de Jorge nos han prestado la suya. Desde entonces hemos hecho unos cuantos experimentos, alguno de los cuales habrá que repetir para poder publicar las recetas (y no por ningún tipo de gula, que quede claro, ¿eh? Jajajaja). De momento, empezaremos con un helado de mango espectacular y muy muy fácil de hacer.

Parte del magnífico sabor de este helado se debe a que compré unos mangos buenísimos, sin fibras, muy dulces y con una textura aterciopelada que daban ganas de comérselo a bocados. Nada que ver con los que había probado hasta el momento.

Ingredientes (para 5 o 6 raciones):

  • 300 g de mango
  • 200 ml de nata para montar
  • zumo de un limón
  • 40 g de azúcar
  • 20 g de azúcar invertido (o 30 g más de azúcar normal)
  • 1/2 cucharadita de sal

Elaboración:

Pelar y picar el mango.

Exprimir el zumo de limón y mezclarlo con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora.

Procesar hasta tener una crema homogénea y fina.

Tapar con film y dejar reposar al menos dos horas en la nevera.

Pasado el tiempo de reposo, seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema. Generalmente tarda entre 15 y 20 minutos, hasta que tiene textura cremosa y consistente, pero las recetas que llevan gran cantidad de fruta se suelen hacer más rápido.

Pasar el helado a un recipiente con tapa y dejar en el congelador un mínimo de 2 horas, para que acabe de coger cuerpo.

Para hacer bolas de helado fácilmente, lo mejor es mojar la cuchara en agua caliente entre bola y bola.

Si el helado está muy duro para hacer bolas, dejar el recipiente con el helado a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Acompañar de unas cuantas frambuesas y muchas ganas de disfrutar de un helado delicioso.

Notas:

También se puede hacer a mano, sin heladera, aunque yo no he probado nunca: Después del reposo, se mete la crema en el congelador en un recipiente con tapa. Pasada media hora se saca, se remueve bien para romper los cristales y se vuelve a meter en el congelador. Este proceso se repite más o menos cada media hora hasta que el helado está demasiado duro para removerlo. Suele llevar unas 3 horas, y después se deja congelar completamente. Aquí explican un método rápido también.

Yo he usado mango porque me apetecía mucho, pero creo que la receta puede funcionar bien con otras frutas de textura cremosa como el melocotón o la nectarina. También sería cuestión de probarlo con fresas, cerezas… y ver qué pasa.

En cuanto a acompañamientos de este helado de mango, he puesto frambuesas por añadir una nota ácida que contraste y también aporte una nota de color (si es bonito sabe mejor, ya sabéis), pero podéis tomarlo solo o con arándanos, grosellas o incluso virutas o sirope de chocolate. ¡Imaginación al poder!

Como podréis comprobar, las cantidades de azúcar y azúcar invertido, no se corresponden demasiado con las cosas que os comentaba en el post, en parte por un despiste y en parte porque ya sabéis, voy un poco por libre, jajajaja. El caso es que empecé con buenas intenciones, la receta original llevaba unos 65 g de azúcar, decidí quitarle el 30% y sustituirlo por azúcar invertido, eso era quitar unos 20 g de azúcar y poner sólo unos 45 g más 15 de invertido. Hasta ahí todo bien, pesé los ingredientes y son las cantidades que salen en la foto de arriba. Pero después, al pelar y pesar el mango, resultó que había 300 g en lugar de los 200 de la receta original, así que añadí un 50% más de todo (más o menos, redondeando un poco)… excepto del azúcar normal. Me acordé cuando ya estaba todo batido, así que lo dejé tal cual. Tras probar el helado, creo que está bien así, incluso le pondría un poco menos de azúcar, pero eso ya va según gustos. Si sois muy golosos, podéis poner 60 g de azúcar normal y 20 de invertido.

Fuente:

Tomé la idea y la receta base de este post de Directo al Paladar, aunque después la adapté a mi manera.

Guardar