Flan de melón (Juego de Blogueros 2.0)

Este mes de septiembre en el juego de blogueros hubo empate entre el melón y la calabaza, es la segunda vez que ocurre desde que participo. Confieso que cambié mi votación en el último momento para que se produjese el empate, porque por lo visto la calabaza ya salió elegida antes de que yo empezase en el reto y así la gente que participó en aquella ocasión tendría la opción de variar.

Al margen de haber tenido que ver, me alegro del empate porque, aunque me encanta la calabaza (hubo una época que mis amigos se cachondeaban bastante porque comía calabaza sin parar, en platos dulces, en salados, con pasta, en crema, en bizcochos, incluso unos falsos flanes…), su temporada empieza ahora mientras que la del melón está a punto de terminar y no los volverá a haber buenos hasta dentro de muchos meses. Y eso es en algo en lo que me fijo mucho a la hora de votar en el reto, suelo preferir ingredientes que de verdad estén en temporada y menos aquellos de los que disponemos todo el año.

Mi idea original era hacer algo salado, y de hecho incluso hicimos una prueba que, aunque no estaba mal, supuso un choque tan fuerte a nuestro paladar (descubrimos el significado de “rico, pero RARO”, con mayúsculas y todo) que después de probar los flanes, la decisión estuvo clara.

Flan Melon (6)

Son mis primeros flanes flanes, con sus huevos, su horno, su baño maría y todo eso. No sé si está mal que yo lo diga, pero me quedaron estupendos. El sabor del melón cantalupo es el protagonista absoluto y la textura es fantástica. Estoy deseando probar más recetas de flanes así que es posible que vayan apareciendo por aquí.

Al final del post os dejo la lista de participantes de este mes, por si queréis cotillear sus propuestas, seguro que no defraudan. 😀

Ingredientes (para medio litro de flan):

  • 170 g de melón cantalupo (pesado sin piel ni pepitas)
  • 10 g de azúcar (2 cucharaditas)
  • 1 huevo + 1 yema
  • 120 ml de leche evaporada
  • 120 ml de leche condensada
  • caramelo líquido

Flan Melon (1)

Elaboración:

Lo primero es poner un poco de caramelo en el fondo de los moldes o flaneras (yo lo suelo usar envasado, pero si os animáis, en Javi Recetas lo explican muy bien).

Flan Melon (9)

Pelar, despepitar y picar el melón. Colocar junto con el azúcar en una olla pequeña y remover un poco para mezclarlo bien. Cocinar a fuego bajo y, cuando se haya calentado, dejar que se haga unos 6 – 8 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente.

Flan Melon (3)

Precalentar el horno a 175 ºC.

Poner en el vaso de la batidora la compota de melón junto con el resto de ingredientes y batir hasta tener una crema homogénea y sin grumos.

Rellenar los moldes con la crema resultante.

Flan Melon (10)

Hornear a baño maría a 175 ºC durante más o menos 45 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar y meter en la nevera durante un par de horas.

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Servir bien fríos.

Presenten cucharillas, preparados, listos… ¡a comer!

Flan Melon (8)

Notas:

Si hacéis el caramelo, como dice Javi (y la personita que vive dentro del GPS) ¡mantened las medidas de seguridad! Una quemadura de caramelo es una cosa MUY seria. Por otra parte, aunque pueda parecer obvio, si lo hacéis y vertéis inmediatamente (y por tanto, muy caliente) en los moldes, que éstos no sean de plástico o si son de vidrio, que sean resistentes al calor. Los moldecitos de aluminio que veis en las fotos son los que usaba mi madre cuando éramos pequeños… sí… los he cogido prestados… ¡hola mamá, no pienso devolvértelos! Jajajajaja. Confieso que me da toda la pereza del mundo hacer caramelo y sólo en contadas ocasiones, y si la receta lo merece mucho, me animo a prepararlo.

Se puede usar otro tipo de melón, pero creo que una variedad con tanto sabor y dulzura como el cantalupo es el más adecuado, además le aporta un colorcito naranja precioso.

Otra cosa con respecto al melón, no os preocupéis si no tenéis báscula, 170 g es más o menos lo que cabe en trocitos, y sin apretar, en una medida de “taza”, vamos, en 250 ml.

Flan Melon (2)

En el horno sube un poco, así que lo suyo es que dejéis un poquito de margen, no hace falta mucho, unos milímetros hasta el borde. Luego baja, eso sí.

Hornear al baño maría consiste en meter los moldes en un recipiente apto para horno y llenar con agua hasta más o menos la mitad de la altura de los moldes, para que no salpique cuando empiece a borbotear. Esto hace que el calor se reparta más lenta y uniformemente.

Ahora que lo pienso, quizá debería haber puesto el horno sólo con calor abajo y un ratito hacia el final arriba y abajo para que no se tostase tanto por arriba… Hummm… pero el caso es que a mí me gusta la costrita dorada en los flanes, jajaja.

Flan Melon (4)

Para desmoldar, si los moldes son como los pequeñitos de las fotos, basta con introducir un cuchillo por el borde y dar una vuelta despegándolo de las paredes.

Flan Melon (7)

Fuente:

Encontré la receta aquí, aunque al hacer sólo un tercio de los ingredientes, varía la cantidad de huevos. En cualquier caso, ha salido tan bien así, que aunque haga más, mantendré esas proporciones.

Participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Polos de kiwi, limón y jengibre (Juego de Blogueros 2.0)

Vuelve a ser fin de mes y por tanto vuelve el Juego de Blogueros 2.0. Los habituales ya sabéis que es un reto mensual organizado por Mónica, autora de Dulce de Limón, en el que un grupo de cocinillas cocinamos cada mes con un ingrediente común que se decide por votación popular. Para los nuevos, eso es básicamente JdB2.0.

Este mes ha sido complicado, no sé vosotros, yo el kiwi lo suelo comer tal cual, si acaso con yogur o en batido. En casa de mis padres lo añaden a las ensaladas pero, aunque me gusta, no me apetecía que fueran por ahí los tiros. Al final opté por una idea recurrente que fui teniendo a lo largo del mes: helados. Creo que esta fijación se debió a la subida de temperaturas que hemos tenido las últimas semanas, aunque justo cuando me he decidido a preparar los polos, se ha puesto a llover y hacer frío. ¿Quién entiende a abril?

Polos Kiwi Limon Jengibre (8)

Está empezando a ser habitual en mí pensar la receta la última semana y prepararla a contrarreloj en el último momento. Espero que se corte la racha porque vaya maratones de fotografía express me estoy haciendo, jajaja.

Al final del post, como siempre, os dejo la lista del resto de participantes del JdB2.0 de abril. Seguro que han preparado cosas deliciosas. 😀

Ingredientes (para 4 polos):

  • 125 ml de leche
  • 100 ml de leche condensada
  • un limón mediano
  • jengibre fresco
  • 1 kiwi grande

Polos Kiwi Limon Jengibre (1)

Elaboración:

Pelar y picar en trocitos el kiwi. Triturar ligeramente con un tenedor, añadir una cucharada de zumo de limón, remover bien y reservar en un cuenco pequeño.

Polos Kiwi Limon Jengibre (2)

En un cuenco grande mezclar la leche con la leche condensada batiendo bien con unas varillas o un tenedor.

Pelar y rallar un trozo de más o menos 1 cm de jengibre fresco (podéis poner más o menos, según gustos).

Lavar y rallar la piel del limón (también al gusto, yo puse la ralladura del limón entero).

Polos Kiwi Limon Jengibre (3)

Agregar al cuenco de la leche 2 cucharadas de zumo de limón y  las ralladuras de jengibre y limón. Batir para repartirlo todo bien en la mezcla (al añadir el zumo la leche se espesa, como si se cortara, no hay problema, eso es lo que buscamos).

Rellenar los moldes de polos alternando cucharadas de kiwi y de crema para que queden como marmolados. Recordad dejar un poquito de espacio por arriba sin llenar.

Polos Kiwi Limon Jengibre (4)

Polos Kiwi Limon Jengibre (5)

Congelar hasta que se hayan endurecido por completo (el tiempo varía según los moldes empleados, pero suele ser un mínimo de 6 horas).

Desmoldar mojando el exterior del molde con un poco de agua tibia, o incluso del tiempo.

Polos Kiwi Limon Jengibre (6)

¡Y a disfrutar de un helado casero!

Notas:

Si os gusta más la combinación naranja/kiwi, podéis probar a hacer la variante, como la naranja también “corta” la leche, el efecto será el mismo. Yo os recomiendo que sean naranjas tirando a ácidas para que no sean demasiado empalagosos. ¡Contadme si lo hacéis!

No lo he probado, pero creo que se podrían mezclar todos los ingredientes del tirón y rellenar directamente, así saldrían más homogéneos.

Mis moldes son de 90 ml, creo que un pelín más pequeños que otros. Con las cantidades que os puse arriba, y teniendo en cuenta que el tamaño del kiwi influirá en el volumen final, me sobraron un par de cucharadas de crema (que me comí sin remordimientos, todo sea dicho). Os lo comento para que adaptéis las cantidades a la capacidad de vuestros moldes. 🙂

Los que no tenéis moldes para polos no tenéis que renunciar a probar estos heslados, podéis utilizar vasitos de plástico y ponerles palitos de madera (los venden en bastantes sitios, Tiger tiene, por ejemplo). Para mantenerlos rectos el truco es tapar el vasito con papel film o de aluminio y clavar el palito a través. 😉

Polos Kiwi Limon Jengibre (7)

Fuente:

He adaptado el mayor éxito heladístico que se ha dado en esta casa, añadiéndole el kiwi triturado, después de haber visto otras recetas por ahí que combinaban kiwi, limón y jengibre.

Lista de participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Carlota: https://articuina.wordpress.com
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Mónica: http://dulcedelimon.com
Inma: http://entre3fogones.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
María: http://minscocina.blogspot.com.es/
Antxon: http://musloypechuga.com
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

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Polos cremosos de lima limón al jengibre

¡Marchando una de helados para sobrellevar los calores veraniegos!

Polos Cremosos Lima Limón (4)

Hace unas semanas me regalaron un dinerito por mi cumpleaños que gasté en algo frívolo pero absolutamente necesario, UNOS MOLDES PARA POLOS. En concreto, estos de Lekué:

Polos Cremosos Lima Limón (6)

Los regalos en metálico hay que gastárselos en cosas que te hubieran gustado como regalo, esto es así (Podéis apuntar eso para mi epitafio).

Y como podréis deducir, llevamos inmersos en una investigación heladística muy sesuda desde entonces, iréis viendo los resultados del estudio por aquí.

Los primeros que han pasado las pruebas (y con impresionantes notas, por cierto) son estos polos cremosos de lima-limón al jengibre. Pero basta de palabras, vamos al lío.

Ingredientes (para 4 polos):

  • 200 ml de leche
  • 150 ml de leche condensada (media lata de las de 370 g)
  • una lima
  • un limón
  • jengibre fresco (opcional pero MUY aconsejable)

Polos Cremosos Lima Limón (1)

Preparación:

(Atentos, que esto va a ser tan rápido y fácil que antes de acabar de leer ya estaréis pensando si tenéis los ingredientes necesarios)

Mezclar en un cuenco grande la leche con la leche condensada batiendo bien.

Pelar y rallar un trozo de más o menos 1 cm de jengibre fresco (la cantidad dependerá de lo fuertecitos que os gusten los polos, seguro que están buenos sin él pero yo creo que les da bastante chispa).

Lavar y rallar la piel del limón y la lima (más o menos entera la lima y un poco más de medio limón, pero según gustos).

Exprimir medio limón y media lima hasta tener unos 50 ml de zumo en total.

Polos Cremosos Lima Limón (2)

Añadir el zumo junto con las ralladuras de jengibre y cítricos a las leches y batir para repartirlo todo bien en la mezcla (al añadir el zumo la crema se espesa).

Polos Cremosos Lima Limón (3)

Rellenar los moldes de polos con la crema dejando un poquito por arriba sin llenar.

Congelar hasta que se hayan endurecido por completo (el tiempo varía según los moldes empleados, pero suele ser un mínimo de 6 horas).

Desmoldar mojando el exterior del molde con un poco de agua tibia, o incluso del tiempo.

¡Y a chupetear! Ya me diréis si no son unos de los helados más ricos que habéis probado.

Polos Cremosos Lima Limón (5)

Notas:

Lo importante en esta receta es el cítrico que “corta” la leche, creo que cualquier variante con naranja, mandarina o pomelo estarán riquísimos también  (como los vasitos de vitamina C que ya tengo publicados).

Os daréis cuenta de que las cantidades suman unos 400 ml, yo hago esa cantidad por comodidad aunque mis moldes son de 90 ml. Eso quiere decir que me sobra un poco de crema, pero no pasa nada, la congelo en un molde de silicona de los de hacer magdalenas. Tenedlo en cuenta para adaptar las cantidades a la capacidad de vuestros moldes. 🙂

Si no tenéis moldes para polos, podéis utilizar vasitos de plástico a los que ponerle palitos de madera. Para mantenerlos rectos basta con tapar el vasito con papel film o de aluminio y clavar el palito a través.

Bonus track: deberíais haberme visto emulando a Arquímedes para descubrir la capacidad en ml de una lata de leche condensada de 370 g cerrada, jajajajaja. BTW, La Lechera, creo que no os costaba nada añadirlo como dato, ¿eh? Luego con el bote vacío confirmé mi cálculo inicial (aprox. 300 ml). JÁ.

Fuente:

La idea inicial y las proporciones las saqué de esta receta, aunque haciendo mis inevitables modificaciones sobre la marcha, ya me conocéis.

Galletas de leche condensada y maizena

Cuando te sobra leche condensada de hacer otra receta y no quieres acabar con la aorta con una sección de cristales de azúcar que haría palidecer de envidia a cualquier geoda… buscas en tu rss hasta encontrar una receta que cumpla tanto los requisitos de cantidad (aunque si sobra y te la tienes que comer a cucharadas… no le vamos a hacer ascos) como de golosidad.

Estas galletas cumplieron sobradamente ambas premisas (incluso la de que sobrasen unas cucharas de leche condensada para lambiscar un poco), no las había hecho nunca y la verdad es que aunque al principio la textura no me convencía del todo, he de reconocer que al final me ganaron para su causa. Dulces, pero no en exceso, y bastante esponjosas, combinan a la perfección tanto con un té como con leche fría o caliente. Un acierto, vamos.

No ha sido mi caso, pero si tenéis un celíaco entre vuestros comensales podrán comérselas sin ningún problema.

Galletas Leche Condensada 00

Ingredientes (para unas 3 docenas de galletas):

– 65 g de mantequilla a temperatura ambiente

– 1 yema de huevo pequeño

– 100 g de leche condensada

– 1 cucharada de azúcar blanco

– 180 g de harina fina de maíz (maizena)

Galletas Leche Condensada 01

Preparación:

En un cuenco grande, batir la mantequilla con la yema de huevo (mejor si está a temperatura ambiente también).

Añadir la leche condensada y el azúcar y seguir batiendo hasta que tengamos una crema homogénea.

Tamizar la maizena y añadirla poco a poco a la crema anterior removiendo para integrarla bien (yo la tamizo de cucharada en cucharada directamente encima de la crema, mezclando todo bien antes de añadir la siguiente cucharada) hasta obtener una masa que no se pegue a las manos. Puede hacer falta algo más de maizena.

Dejar reposar en la nevera una hora.

Galletas Leche Condensada 2

Precalentar el horno a 160 ºC.

Estirar la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada con maizena o sobre un trozo de film transparente y dividir con cortagalletas (en mi caso unos con formas de medios de transporte muy chulos).

Galletas Leche Condensada 03

Colocar las galletas sobre la bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Hornear a media altura, con calor arriba y abajo, a 160 ºC durante 12-15 minutos (ojo que no se pasen, lo bonito de estas galletas es su color blanco).

Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Galletas Leche Condensada 05

Ideas:

En vez de usar cortagalletas, también se puede dividir la masa en bolas de unos 2 cm de diámetro y aplastarlas con un tenedor o con el pulgar. Yo lo hice con la masa de los recortes que sobraron de hacer las otras galletas.

Galletas Leche Condensada 04

Fuente:

Vi esta receta hace un montón de tiempo en Kanela y Limón, un blog que os recomiendo fervientemente (no sé por qué, pero en la entrada ya no se ven las fotos, es una pena porque es un blog con unas imágenes muy inspiradoras), y por fin me he animado a hacerlas aprovechando un resto de leche condensada que quedó tras repetir este pan de leche condensada, que está tan bueno como recordaba y que casualmente proviene del mismo blog.

Vasitos de vitamina C

Este es un postre para vencer la astenia primaveral. Para pegarle una paliza y dejarla pensando en que mejor habría sido no cruzarse en vuestro camino. Y para ello solamente necesitáis leche condensada y cítricos, los que más os gusten, mejor si al menos la mitad son ácidos o amargos, para contrarrestar el dulzor de la leche condensada.

Como he usado naranjas sanguinas, mis vasitos salieron rosas, y a primera vista puede parecer que son de fresa. Según mi experiencia el color, y también el sabor, varía mucho según los cítricos que uséis, así que a experimentar hasta que encontréis la mezcla que más os guste.

Vasitos de vitamina C

Ingredientes: (aprox. para 6 vasitos)

– 1 lata de 370 g de leche condensada

– 4 naranjas sanguinas

– 1 naranja de mesa

– 1 limón

– 1 lima

Preparación:

Vaciar la leche condensada en un cuenco. Exprimir las frutas, y utilizar la lata como medida para añadir a la leche condensada dos medidas de zumo. Con unas varillas, o una cuchara, mezclar hasta que esté todo integrado.

Rellenar vasitos de cristal (como veis yo reutilizo los de los yogures) o cuencos pequeños con la mezcla.

Llevar a la nevera un par de horas para que cuaje un poco.

¡Y a comer!

Vasitos de vitamina C

Curiosidades:

Se pueden usar todo tipo de cítricos: pomelos, limones, mandarinas, naranjas… mejor cuanto más ácidos para que el resultado no sea demasiado empalagoso.

La cantidad de fruta necesaria depende de lo grandes que sean las piezas, de la cantidad de zumo que tengan y, por supuesto, de si sólo utilizáis el zumo o si añadís también la pulpa o parte de ella, esto dependerá de si os gustan los grumitos en los yogures. A mí me gusta encontrarme con trocitos y por eso le pongo al menos una parte.

Es una receta perfecta para aprovechar la leche condensada que sobre de otros postres, ya que sólo con medir la cantidad no tendremos más que añadir el doble de zumo.

Es un postre facilísimo de hacer, y si exceptuamos el momento de cortar la fruta, es ideal para hacerla con niños; mi hermano y yo la hemos hecho infinidad de veces con mi madre aprovechando que teníamos naranjo, limonero y mandarino en la huerta.

Si no lo vais a consumir inmediatamente es buena idea tapar los vasitos con un cuadrado de papel de aluminio para que no coja sabores extraños.

Aguanta tres o cuatro días en la nevera, más o menos como la leche una vez abierta, y notaréis que cada día el sabor a cítricos es más intenso.

Fuente:

Me la enseñó a hacer mi madre, y siempre que la hago me recuerda a mi infancia, 🙂