Muffins de calabacín y jamón

Llevo haciendo estos muffins más de dos años y la única explicación que tengo para no haberlas publicado aún es que nunca duraban lo suficiente para hacer fotos con las que ilustrar la receta. Son facilísimos de hacer y los he preparado en multitud de ocasiones, pero están demasiado buenos como para dejar una muestra que fotografiar, por eso esta vez tuve que aplicar una férrea disciplina para no comérmelos y evitar que mi pinche lo hiciera.

Muffins Calabacín y Jamón

Ingredientes: (para 9-10 muffins medianos)

– 200 g de harina

– 1/2 cucharada de levadura química

– 150 g de calabacín

– 40 g de taquitos de jamón (o 4-5 lonchas)

– 50 g de cebolla o cebolleta fresca

– 2 huevos medianos

– 50 ml de aceite de oliva

– 50 ml de leche

– 150 g de queso crema

– sal fina, pimienta negra molida y orégano

Preparación:

En un bol, mezclar la harina con la levadura, la pimienta, la sal y el orégano (un poco al gusto, yo de orégano le pongo 2 cucharaditas, de pimienta un par de giros del molinillo y de sal 1/4 de cucharadita).

Lavar el calabacín y picarlo en cubitos (si la piel es tierna no hará falta pelarlo), picar finamente la cebolla y, si es necesario, también el jamón. Añadir estos ingredientes a la harina y remover bien.

Batir los huevos con el aceite, la leche y el queso crema en un cuenco grande hasta integrar todo en una crema homogénea.

Incorporar la mezcla de harina y verduras al cuenco de la crema y mezclar con una paleta hasta humedecer los ingredientes secos (no importa que queden grumos).

Dejar reposar la masa al menos media hora (esto es opcional, pero agradeceréis la esponjosidad de los muffins si lo hacéis) y mientras, precalentar el horno a 180-190 ºC.

En caso de usar bandeja para muffins/magdalenas: engrasar los huecos con aceite de oliva y enharinar para evitar que la masa se pegue.
En caso de usar moldes de silicona: como son antiadherentes no es necesario hacer nada.
(No recomiendo usar cápsulas de papel)

Rellenar los moldes hasta el borde y hornear a la misma temperatura del precalentado durante 30 minutos aproximadamente, hasta que los muffins estén dorados (no dejéis que se tuesten demasiado, podrían perder jugosidad y sería una pena).

Sacar del horno y dejar enfriar en una rejilla metálica (aunque pueden comerse calientes ¡yuju!).

Ideas:

El jamón se puede sustituir tranquilamente (comprobado) por bacon, jamón cocido, pavo…

Están ricos para desayunar, comer, merendar, cenar e incluso picotear entre horas. A veces en casa los abrimos como si fueran bollitos y los untamos con queso crema… somos así de golosos.

Muffins Calabacín y Jamón

Fuente:

La receta, así como todos los consejos para que salgan unos muffins perfectos, es de mi amiga Etringita, autora del blog Fotomerienda. Ella los publicó originalmente con pavo, pero posteriormente hizo otras combinaciones que podéis encontrar al final de la receta.

Sopa de verduras y avena

La receta de hoy es una sopa que solemos hacer bastante, con más o menos variantes, y que a mí me gusta especialmente por la avena, que le da un punto espeso al caldo.

Sé que empieza a hacer calor, y las sopas ya no son platos que nos apetezcan demasiado, pero antes de que las altas temperaturas nos colonicen por completo, allá va.

Sopa de verduras y avena

Ingredientes (2 personas):

1 chorrito de aceite de oliva

1/2 puerro

2 zanahorias

1/2 calabacín

2 patatas medianas

50 g de jamón en taquitos (opcional)

50 g de chorizo en taquitos (opcional)

2-3 vasos de agua (dependerá de si os gusta más o menos espesa)

2-3 puñados de copos de avena

Sal y pimienta negra

Preparación:

Lavar y pelar las verduras (yo el calabacín suelo usarlo sin pelar, a no ser que la piel  sea dura).

Picar el puerro fino, cortar las zanahorias en cubos o rodajas (según preferencias, a mí me gusta que sean cubos pequeñitos, de unos 5mm), el calabacín en cubos un poco más grandes y las patatas más o menos del mismo tamaño que el calabacín (cuanto más grandes más tardarán en cocinarse, tenedlo en cuenta).

En la misma olla que usaremos para hacer la sopa, sofreír en un poco de aceite primero el puerro, cuando empiece a ponerse transparente añadir la zanahoria, unos 2-3 minutos después el calabacín y por último las patatas. Entre unas verduras y otras remover con una cuchara de madera para que se vayan mezclando los sabores.

Agregar el jamón y el chorizo y darle una vuelta entre las verduras.

Añadir el agua y cocinar a fuego medio unos 15-20 minutos.

Añadir los copos de avena y cocinar 5-10 minutos más, hasta que los copos se abran y se pongan blandos.

Sazonar con sal y pimienta negra recién molida al final de la cocción.

Servir bien caliente.

Ideas:

Si no tenéis copos de avena y no soléis usarlos, se puede hacer la sopa sin ella o sustituyéndola por la pasta para sopa que más os guste.

Lo mismo os digo con las cantidades y los tipos de verduras, estos son los que tenía yo, pero podéis cambiarlas por otras que os gusten más.

Si preferís las sopas sin tropezones, se puede pasar por la batidora antes de servir y obtener así un puré ligero.

Fuente:

Ésta es de cosecha propia, fruto de abrir la nevera, ver lo que había y lanzarse a improvisar.