Hamantaschen de mermelada

Si este año una receta me puso a prueba, esa fue la de los Hamantaschen. Madre mía, qué cúmulo de catastróficas desdichas cocineriles…

Hamantaschen (13)

La primera vez que preparé este dulce asquenazí, me salió una única galleta gigante que cubría toda (y cuando digo toda, quiero decir TODA) la bandeja del horno. Al revisar el proceso, me di cuenta de que había puesto la mitad de todos los ingredientes indicados… excepto la mantequilla. ¿Y qué pasa cuando pones el doble de la mantequilla necesaria? Pues que consigues una única galleta gigante. Nos la comimos, claro. Aquello era una bomba, una gochada… pero sabía bien, la mantequilla es lo que tiene.

La segunda vez presté atención, puse las cantidades correctas… y volví a conseguir una única galleta gigante, aunque eso sí, más definida. ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?

Esto ya era algo personal. Esas galletas no iban a poder conmigo. Era una cuestión de orgullo. Así que investigué, comparé recetas fijándome especialmente en las proporciones de harina y mantequilla, y finalmente encontré una receta que tenía toda la pinta de salir bien. Y tanto que salió bien. Perfectamente. Una galleta firme pero tierna, con la forma bien definida, crujiente por fuera y jugosa por dentro. LA PERFECCIÓN. Salieron tan bien que estoy deseando poder probar con otros rellenos.

Y lo más importante ¡RECUPERÉ MI ORGULLO! ¿Acaso iba a permitir que unas galletas rellenas me ganasen? ¡NO!

Hamantaschen (12)

Jajajaja. Sin más, procedo a contaros la receta buena para conseguir unas galletas rellenas espectaculares.

Ingredientes (para 20 galletas):

  • 150 g de mantequilla (también sirve margarina)
  • 110 g de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 1 cucharada de leche (15 ml)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (5 ml)
  • ralladura de la piel de un limón
  • 300-360 gramos de harina
  • 1 cucharadita de impulsor químico
  • 1/4 de cucharadita de sal fina
  • azúcar glas (opcional)
  • mermelada

Hamantaschen (1)

Elaboración:

Cortar en dados la mantequilla y dejar que se ablande a temperatura ambiente en un cuenco amplio (se puede ablandar en el microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia baja, sin dejar que se llegue a licuar, la queremos con textura de pomada).

Añadir el azúcar y batir con las varillas hasta tener una crema suave (a mano o a máquina, según estéis de ganas).

Incorporar la leche, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y el huevo y seguir batiendo hasta que se integren bien. (*)

Hamantaschen (3)

Mezclar la harina con la sal y el impulsor y tamizar en tandas sobre la crema de mantequilla. Hay que remover bien con un tenedor y no añadir más harina hasta que la masa haya absorbido la anterior.(**)

Hamantaschen (4)

Tapar con film y dejar reposar al menos 2 horas (si vais con prisa puede bastar una). Lo ideal es preparar la masa por la noche y dejar el resto del proceso para el día siguiente.

Hamantaschen (5)

Precalentar el horno a 190 ºC.

Dividir la masa en 3 o 4 bolas y estirar cada una con el rodillo hasta tener una plancha de unos 3 mm de espesor. Espolvorear con harina o azúcar glas para que la masa no se pegue a la superficie de trabajo o al rodillo. Cortar círculos de masa con un cortapastas o un vaso, de entre 6 y 8 cm de diámetro. Juntar los recortes y repetir el proceso hasta que no quede masa.

Hamantaschen (6)

Humedecer el borde de cada círculo con un dedo mojado en agua para facilitar la unión en las dobleces de la masa.

Colocar en el centro una cucharadita de mermelada y cerrar formando un triángulo. Se puede empezar pellizcando primero en un punto y después los otros dos a la vez (en la foto se ve lo que intento explicar).

Hamantaschen (7)

Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear o una lámina de teflón. También funciona engrasar con mantequilla y espolvorear con un poquito de harina.

Colocar las galletas dejando un poco de margen entre ellas.

Hamantaschen (8)

Hornear a 190 ºC, con calor arriba y abajo y sin ventilador, unos 10 – 14 minutos, hasta que empiecen a dorarse (en mi caso fueron 12 minutos, pero dependerá del horno).

Hamantaschen (10)

Retirar del horno, dejar enfriar sobre una rejilla… ¡y a devorar galletas! No, es broma, es mejor que las comáis despacito para disfrutarlas en toda su ricochura. 😉

Notas:

A mí me salieron 20 hamantaschen con un cortador de 8 cm de diámetro, la cantidad variará si usáis cortadores más o menos grandes.

Hay distintas recetas para la masa, unas usan aceite, otras (como la que yo he usado) mantequilla, pero también se puede usar queso crema (eso tengo que probarlo).

El relleno tradicional parece ser que era de semillas de amapola, pero se hacen también con frutos secos, mermeladas, dulce de leche, crema de cacao, frutos rojos… e incluso queso y rellenos salados.

Hamantaschen (15)

(*) Es preferible que la leche y el huevo estén a temperatura ambiente al añadirlos a la crema de mantequilla, para que no la endurezcan la mantequilla y sea más fácil homogeneizar la mezcla.

(**) La cantidad de harina necesaria variará dependiendo de varios factores, entre ellos la temperatura ambiente y la calidad de la harina. Yo empecé con 300 g y al final añadí 20 g más hasta que la masa no se pegaba a las manos y se podía formar una bola.

Hamantaschen (14)

Fuente:

Después de un par de fiascos, al final la receta que funcionó (¡aleluya!) fue ésta.

Anuncios

Helado de turrón blando

Hace unas semanas aparecieron un par de tabletas de turrón de Jijona que se habían quedado “traspapeladas” de las celebraciones navideñas y fue inevitable que acabasen convertidas en algo (más) rico (todavía). La idea inicial era hacer una elaboración distinta con cada tableta, pero tras preparar helado con la primera, tuve claro que quería esa receta en el blog… así que la segunda siguió el mismo camino. Puro afán divulgativo, para poder hacer las fotos, claro, no por gula ni nada de eso. Jajajaja.

Así que damos por inaugurada la temporada de helados 2018 en Birulicioso con este helado de turrón Jijona, el blando.
Helado turron Jijona (10)

Si no tenéis turrón en casa ahora, os recomiendo MUY FUERTE que os guardéis la receta y probéis este helado en cuanto vuelva a las estanterías del súper.

Ingredientes:

  • 250 ml de leche entera
  • 1 ramita de canela
  • la piel de 1 limón
  • 330 ml de nata
  • 2 yemas de huevos medianos
  • 75 g de azúcar
  • una pizca de sal (algo menos de media cucharadita)
  • 250 g de turrón Jijona

Helado turron Jijona (1)
Elaboración:

Lo primero es aromatizar la leche.

Poner una olla a fuego medio con la leche, hasta que casi alcance el punto de ebullición.

Mientras, lavar el limón y pelar fina la piel dejando lo mínimo posible de parte blanca (yo suelo usar un pelapatatas).

Cuando la leche esté a punto de hervir, retirar del fuego y agregar las peladuras de limón y la ramita de canela. Dejar infundir de 5 a 10 minutos.

Helado turron Jijona (2)

Filtrar, añadir la nata y calentar a fuego suave.

Mientras, separar las yemas de las claras.

Poner en un cuenco las yemas con el azúcar y batir con varillas hasta que blanqueen y se forme una crema.

Helado turron Jijona (3)

Separar media taza de la mezcla de leche y nata caliente y añadir poquito a poco al cuenco de la crema de yemas y azúcar. Se hará sin dejar de remover, para integrar y que se temple antes de agregrarlo a la olla.

Helado turron Jijona (4)

Trocear la tableta de turrón, reservar la mitad y añadir la otra mitad a la olla junto con la crema y un pellizco de sal fina.

Helado turron Jijona (5)

Remover concienzudamente hasta que el turrón se disuelva y la crema sea homogénea.

Cocer a fuego lento, sin que llegue a hervir en ningún momento (ya que podría cortarse) hasta que la crema espese. Es importante remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema está lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Helado turron Jijona (6)

Retirar del fuego hasta que se enfríe lo suficiente para meter la crema en la nevera (enfría más rápido si la cambiáis de recipiente).

Dejar en la nevera, cubierta con film transparente, al menos 12 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema.

Cuando empiece a ponerse densa, añadir el resto del turrón troceado y seguir mantecando hasta que adquiera una textura cremosa y consistente. Suele tardar entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la heladera.

Helado turron Jijona (7)

Traspasar el helado de turrón a un recipiente con tapa.

Helado turron Jijona (8)

Meter en el congelador durante al menos 3 o 4 horas más, para que adquiera la consistencia adecuada.

Y ya está listo para hacer bolas y relamerse de gusto.

Helado turron Jijona (11)

Notas:

Importante lo de separar un poco de la crema caliente para añadirla poco a poco a las yemas, así se va templando sin correr el peligro de que se cuajen.

Para saber qué es napar o hacer “à la nappe”, en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Si tenéis prisa, se puede enfriar la crema como lo explico en la receta de helado mantecado de té.

Helado turron Jijona (12)

Si preferís un helado sin tropezones, añadid todo el turrón a la olla caliente para que se disuelva en la “natilla base”.

Cuando lleva mucho tiempo en el congelador puede hacer falta sacarlo de 10 a 15 minutos antes para que se ablande un poco y que sea más fácil hacer bolas. Como siempre, ayuda tener un vaso con agua caliente en el que sumergir la cuchara entre bola y bola.

Ah, también se pueden hacer dosis individuales rellenando tarrinas después de mantecar.

Y, por supuesto, se puede hacer a mano:

  • Opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las doce horas en la nevera, se mete la “natilla” en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Opción rápida (que tampoco he probado) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Y si pasáis de todo, pero no os resignáis a vivir sin probar este helado… ¡rellenad poleras con la crema sin mantecar, y listo!

Fuente:

Seguí esta receta que tenía por ahí guardada, de Recetas de Rechupete. Cambié las cantidades porque ellos ponen una tableta de turrón de 300 g y las que yo tenía eran de 250 g.

Helado turron Jijona (9)

 

Almendras garrapiñadas con té matcha

No soy muy fan de los garrapiñados tradicionales porque para mi gusto llevan demasiada costra de caramelo y morder azúcar no es de mis cosas favoritas de la vida. Pero este garrapiñado es otra cosa, la clara de huevo le da mucho aire y la capa crujiente que envuelve las almendras es ligera y deliciosa. ¿Y qué decir del sabor que aporta el té matcha? Hacía tiempo que no cocinaba con él y lo echaba de menos, lo reconozco, jajaja.

Almendras garrapinadas matcha (6)

Os recomiendo muchísimo probar estas almendras garrapiñadas, aunque eso sí, os aviso de que son ADICTIVAS, que todo el que las ha probado no ha podido parar y yo tuve que guardarlas a buen recaudo para que alguien más que yo las pudiese catar. Así son.

Ingredientes:

  • 160 g de almendras crudas con piel
  • 1 clara de huevo
  • una pizca de sal
  • 50 g de azúcar
  • 1 + 1/2 cucharadita de té matcha
  • 1/4 de cucharadita (1 ml) de esencia de vainilla

Almendras garrapinadas matcha (1)

Elaboración:

Batir la clara con la sal hasta que se ponga espumosa (no hay que montarla, es importante parar incluso antes de que se ponga blanca). Reservar.

Almendras garrapinadas matcha (2)

Tamizar el té matcha sobre el azúcar y remover para que se mezclen bien (NO os saltéis el tamizado del té matcha, explicación larga en las notas).

Agregar al cuenco de la clara espumosa la esencia de vainilla, las almendras y la mezcla de azúcar y té matcha.

Almendras garrapinadas matcha (3)

Remover  bien con la espátula de forma que las almendras queden cubiertas.

Precalentar el horno a 150 ºC.

Cubrir la bandeja del horno con una hoja de papel sulfurizado. Volcar la mezcla y repartir bien con la espátula, esparciendo las almendras para que no queden amontonadas y se hagan homogéneamente.

Almendras garrapinadas matcha (4)

Hornear a la misma temperatura durante unos 35 a 40 minutos, con calor arriba y abajo, sin ventilador y en altura intermedia.

Remover cada 10 minutos, aproximadamente dando la vuelta a las almendras, para romper el caramelo que se irá formando y hacer que se vaya distribuya mejor por la envoltura.

Almendras garrapinadas matcha (5)

Retirar las almendras del horno antes de que se pongan oscuras y dejar que enfríen completamente antes de guardarlas en un recipiente hermético.

Almendras garrapinadas matcha (7)

Notas:

Ojo con el punto de la clara, no hay que montarla, ni siquiera blanquearla, sólo tiene que llegar a hacerse espuma, como en la foto que os puse. Es necesario que se mantenga en estado semilíquido para que se mezclen bien con el resto de ingredientes e impregnen bien las almendras.

Al tamizar el té y mezclarlo con el azúcar bien, evitaremos que se formen grumos, ya que no es soluble. De verdad, no os saltéis este paso. Al leer la receta original en inglés se me pasó por alto el detalle y, tras intentar infructuosamente disolver el té en las claras, tuve que empezar de nuevo. Eso sí, el desastre lo usé para un bizcocho inspirado en estas magdalenas, jajaja. En esta casa procuramos no tirar nada que sea comestible.

Yo puse una cucharadita y media de matcha y creo que el sabor quedó bastante ligero. Si sois muy fans, podéis subir hasta dos cucharaditas, la próxima vez yo pienso hacerlo.

Almendras garrapinadas matcha (8)

El tiempo de horneado, es orientativo, lo ideal es que, de paso que les dais vueltas cada 10 minutos, vayáis observando el color que tienen.

Hay que sacar las almendras antes de que se pongan oscuras porque, con el calor que acumulan, se seguirán haciendo durante unos minutos después de sacarlas del horno y pueden quemarse, lo que arruinaría completamente el sabor.

En el horneado el garrapiñado pierde completamente el color verde (al menos con el té matcha que yo uso, que no lleva colorantes), así que podéis tamizar un poquito de matcha por encima una vez frías si queréis darle unas chispillas de color. Yo las dejé tal cual.

Si no tenéis o no os gusta el té matcha, podéis eliminarlo de la ecuación sin más, o sustituirlo por alguna mezcla de especias que os resulte atractiva. Se me ocurre la típica mezcla que siempre funciona, canela, clavo, jengibre y pimienta de Jamaica. Pero ¿qué tal algo más exótico como curry? Madre mía, quiero probar eso, jajajaja. ¿Y mate soluble? Hummm, interesante, os informaré si hago más experimentos en esta línea.

Fuente:

La receta la encontré aquí buscando nuevas cosas que hacer con té matcha. Hice la mitad de la cantidad original pensando que quizá no me gustase y ¡qué error! Jajajaja

 

Gofres de remolacha y naranja

Me habréis visto decirlo muchas veces, la comida sabe mucho mejor si es bonita, y estos gofres están deliciosos, jajajaja.

Gofres Remolacha Naranja (7)

Lo confieso, miro con suspicacia toda receta cuyo resultado tiene un color intenso y muy vivo si en los ingredientes no incluye un colorante alimentario. La mayor parte de las veces es imposible conseguir esa potencia de color sin ayuda (un ejemplo muy claro son las elaboraciones con té matcha, en las que el verde se suele matizar mucho si se hornea) y me fastidia mucho que te lleves el chasco porque no lo indican (que pasaría de ponérselo porque no me gusta tirar de colorantes artificiales, pero bueno). A lo que iba, cuando empecé a cocinar estos gofres, tenía las antorchas preparadas por si no salían del correspondiente rosa chillón. Tuve que devolverlas al almacén porque, al abrir la gofrera por primera vez, allí estaba un perfecto gofre con un color rosa rabioso. Si hubiera un sello “Barbie approved” estos gofres lo tendrían.

La remolacha cocida no es santo de mi devoción, pero la verdad es que en estos gofres y cruda en batidos me está gustando. A ver si pruebo asada y traigo alguna receta más.

Ingredientes (para 6 gofres):

  • 200 g de harina de trigo
  • 60 g de mantequilla (sirve margarina)
  • 40 g de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 1/2 cucharada de levadura química (8 gramos)
  • 1 remolacha mediana
  • zumo de naranja
  • ralladura de piel de naranja

Gofres Remolacha Naranja (1)

Elaboración:

Lavar bien la remolacha, pelarla y cortarla en trozos (ojo, que las posibilidades de que vuestra cocina acabe como un escenario de Dexter son bastante altas).

Gofres Remolacha Naranja (2)

Exprimir dos naranjas. Añadir el zumo a la remolacha troceada, ponerlo en el vaso de la picadora y batir. Habrá que ir bajando de paredes del vaso con una espátula hasta que veamos que no quedan trozos de remolacha.

Gofres Remolacha Naranja (3)

Si el puré conseguido no alcanza los 300 ml, completar con más zumo de naranja.

Derretir la mantequilla al baño maría, o en tandas de 10 segundos a media potencia en el microondas.

Batir ligeramente los huevos.

Tamizar la harina con la levadura química, agregar el azúcar y remover un poco para que se mezcle todo bien.

Añadir los huevos, el puré de remolacha y naranja, la ralladura, la mantequilla derretida, y remover con unas varillas o un tenedor hasta tener una masa fina y homogénea.

Gofres Remolacha Naranja (4)

Opcional (pero muy recomendable): Para que los gofres sean más esponjosos, tapar el cuenco y dejar reposar durante una media hora.

Precalentar la gofrera y seguir las instrucciones del fabricante para hacer los gofres (ver notas).

Gofres Remolacha Naranja (5)

Dejar enfriar sobre una rejilla mientras hacemos los siguientes, especialmente si no se van a comer inmediatamente. Así no se humedecen y mantienen la corteza crujiente.

¡Buen provecho!

Notas:

Si sobra puré de remolacha y naranja, con un poco más de zumo tenéis un batido la mar de bueno (eso sí, recordad los efectos de la remolacha a la hora de ir al aseo, os ahorraréis un susto… jajajaja).

Gofres Remolacha Naranja (6)

Mi gofrera (una Tristar wf-2118 que me regalaron dos amigos moloncísimos) tiene 5 velocidades y yo normalmente la uso en la 4. A mí me gustan más crujientes que blanditos, por eso en las fotos se ven doraditos.

La cantidad de masa por tanda va según el modelo, en la mía coloco 2 cucharadas colmadas de masa en el centro (un poquito hacia atrás) y bajo la tapa apretando para que se reparta por todo, al cocerse la propia masa levanta la tapa.Con práctica se acaba sabiendo cuánta masa es la más adecuada y cuánto tarda en hacerse. 😉

Depende del modelo de gofrera pero, con los ingredientes de la lista, en mi aparato salen 6 gofres grandecitos. A mí me gusta que se haga el dibujo completo, pero también se puede poner menos masa y hacer gofres más pequeños.

Como otros gofres, se pueden comer solos, con nata, sirope de chocolate, helado… un poco de miel… vamos, con lo que os pida el cuerpo.

Si sobran se pueden en la nevera envueltos en film transparente. Otra opción es congelarlos para otro día, en ese caso, una vez descongelados, recomiendo darles un calentón en una sartén o plancha (comprobado que funciona bien).

Gofres Remolacha Naranja (8)

(Una manada de unicornios apareció y se comió todos los gofres… ¿cuela?)

Fuente:

Saqué la receta de aquí. Como yo tenía remolachas y no zumo, probé el método que explico en la receta y salió muy bien. Tengo la sensación de que con zumo la masa sería demasiado líquida para mi gusto. Por el color y textura de los gofres de las fotos, ella los “tuesta” un poco menos que yo, que los prefiero más crujientes.

Sopa de habas, espinacas y huevo (Juego de Blogueros 2.0)

Una vez más estamos a último día del mes y toca… ¡la receta del juego de blogueros! Este mes, de las propuestas de productos de temporada que nos presentó Mónica, salieron vencedoras (sí, en plural) las habas y las espinacas. Fue inevitable, cuando me tocó votar, casi al límite del plazo, las espinacas estaban a un punto de las habas… y no hay cosa que más me guste que los combos, hacen los retos más interesantes ¿no os parece?

El caso es que nunca había comido habas con espinacas, pero intuía que iban a hacer buena pareja, y vaya si la hicieron. Es verdad que me costó encontrar las habas, se ve que a la hora que suelo ir a la frutería la gente ya ha arramblado con ellas y hasta hace poco más de una semana no logré encontrarlas. Total, que compré las habas, espinacas y una cebolla, que es como un pantalón negro, un fondo de armario básico. Ya en casa y con el tiempo apremiando, hice una búsqueda rápida y me decidí por una receta en la que los dos ingredientes del mes eran prácticamente todo lo necesario.

Como no sería yo si no hiciese modificaciones en las recetas desde antes de empezar a hacerlas, añadí a la ecuación la cebolla (os dije que era un fondo de armario estupendo) y el medio pimiento italiano que quedaba en la nevera. Me puse a cocinar, bastante escéptica con el resultado, todo sea dicho, y… ¡qué sorpresa la sopa tan rica que salió! Desde la primera cucharada tuve claro que ya tenía mi propuesta para el reto.

Sopa Habas Espinacas Huevo (4)

O sea, que mi propuesta de este mes es una sopa calentita y sanota, que hay que cuidarse, jajajaja. Estoy deseando ver qué han hecho el resto de participantes, es lo mejor de este juego. Os dejo la lista de sus blogs al final por si a vosotros también os pica la curiosidad.

¡Ah! Y si os encantan las espinacas, tengo un par de recetas aquí, y una crema de picoteo de habas, byessar, estupenda (aunque el día que hice las fotos la crema era de alubias, jajaja).

Cómo preparar una sopa con habas, espinacas y huevo

Ingredientes (2-4 raciones):

  • 50 g de cebolla
  • 50 g de pimiento italiano
  • aceite de oliva
  • 1 litro de caldo de pollo o verduras (o 1 pastilla + 1 litro de agua)
  • 150 g de habas frescas peladas (650 con vaina, más o menos).
  • 100 g de espinacas
  • 2 huevos
  • sal y pimienta al gusto
  • opcional: cebollino fresco picado

Sopa Habas Espinacas Huevo (2)

Elaboración:

Desgranar las habas, lavarlas un poco y reservar.

Picar la cebolla y el pimiento (siempre que voy a poner esto, busco cómo se llama el corte, y nunca lo tengo claro, ¿macedonia? ¿mirepoix?).

Sopa Habas Espinacas Huevo (3)

En una olla, poner un par de cucharadas de aceite de oliva y poner al fuego. Pochar la verdura picada hasta que la cebolla se ponga transparente.

Añadir el caldo de pollo (o la pastilla de concentrado y el agua, como ha sido mi caso) y llevar a ebullición.

Cuando hierva, añadir las habas y dejar cocer unos 5 minutos.

Mientras, lavar las espinacas. Se pueden usar las hojas enteras o cortarlas en trozos, al gusto (yo las puse enteras).

Pasados 5 minutos, añadir las espinacas a la sopa y seguir cociendo hasta que estén tiernas (en mi caso las dejé 10 minutos).

Batir ligeramente los huevos. Remover la sopa y agregar los huevos lentamente mientras seguimos dando vueltas con la cuchara, de forma que el huevo se cocine en el propio calor del caldo y se formen una especie de “madejas”.

Salpimentar y servir caliente.

Sopa Habas Espinacas Huevo (5)

Salpicar un poco de cebollino fresco picado por encima para un extra de sabor. 😉

Notas:

Como veis en los ingredientes, digo que salen de 2 a 4 raciones, todo depende de si es un plato único, un primero normal, o una sopa de entrante.

Siempre que compramos habas, me da una pena enorme la cantidad de vainas que se desperdician. Por curiosidad el otro día busqué, y hay recetas para aprovecharlas cuando no son pequeñas (para muestra un botón, o varios, jajaja). Todavía no he probado, pero la tempura me llama mucho.

Si queremos aprovechar las vainas, o facilitar su pelado, es útil usar un pelaverduras para retirar los laterales, donde están las hebras más duras.

Sopa Habas Espinacas Huevo (1)

El objetivo de este reto es usar productos de temporada, pero si no tenéis habas frescas, podéis usar congeladas, y las espinacas igual, aunque las hay frescas todo el año.

Para hacer de esta sopa una receta vegana, basta con usar caldo de verduras y no añadir el huevo.

El cebollino que tenía se me acabó en la primera prueba de esta sopa, y en las fotos no sale, pero os recomiendo mucho añadirlo, le da un sabor muy bueno. ¿Y por qué no compré más? Pues en parte por pereza, en mi supermercado habitual lo venden en unos manojos descomunales que tienes que picar y congelar para que no se acabe estropeando y como no tenía mucho tiempo para ponerme con eso después de hacer las fotos, decidí no comprarlo esta vez.

Sopa Habas Espinacas Huevo (6)

Buscando el origen de la receta, me parece que esta es una versión de una receta oriental ¿china? que lleva edamame en lugar de habas, salsa de soja y una pizca de aceite de sésamo. Tengo que probar.

Fuente:

En mi intento por usar los dos ingredientes del mes, acabé buceando en pinterest y encontrando un pin/receta que no enlaza a ninguna fuente. Como me da mucha rabia que la gente no acredite bien las imágenes/contenidos que usa, no voy a poner enlace. Eso sí, creo que es posible que esté sacada de este libro, que citan en esta receta que se parece bastante.  En cualquier caso, tampoco seguí la receta del pin al pie de la letra, añadiendo, ya de primeras, el sofrito de cebolla y pimiento a la ecuación. 😉

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Berta: https://dulceperonotanto.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: https://plus.google.com/+ElviraPorcel
Inma: http://entre3fogones.com/
Ana N.: https://entreobleasyaloloco.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Susanna: http://trumpi.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

logo-juego-de-blogueros-blog-400x272px