Biscotti de avellanas y cacao (Juego de Blogueros 2.0)

Uno de mis propósitos de año nuevo debería ser organizarme mejor, porque otra vez casi se me echa el tiempo encima con la receta del JdB2.0 y ya me veía haciendo alguna cosa rápida como los meses anteriores. Que no está mal, pero tampoco hay que abusar de la sencillez. De vez en cuando hay que complicarse un poco la vida, ¿verdad?

Al lío, este mes los participantes del juego votamos como ingrediente principal las avellanas. Nunca me había planteado cuando era la temporada de avellanas, la verdad, es un producto que aguanta muy bien el paso del tiempo y se puede encontrar todo el año. Las busqué en mis fruterías habituales pero al final acabé comprándolas ya peladas, aunque crudas, en la tienda de frutos secos y encurtidos del barrio.

Biscotti Avellana Cacao (8)

Tenía un par de recetas saladas en mente, pero finalmente me decidí por una elaboración a la que le tenía ganas desde hace tiempo, unos biscotti.

Como su nombre indica, los biscotti son dulces elaborados con doble cocción. Primero se cuece el pastel, se corta en rebanadas en caliente, y se continúa su cocción hasta obtener una especie de pastas secas y ligeras. Son tradicionales de la Toscana, donde se conocen como cantuccini o biscotti di Prato, y se suelen servir con vin santo, un vino dulce de la zona.  Son similares a los carquiñoles o carquinyolis catalanes, que probé este verano y también estoy deseando hacer.

Al final de la receta os dejo la lista de participantes de este mes para que veais qué jugo les han sacado a las avellanas. A mí siempre me sorprende la cantidad de cosas distintas que salen de un solo ingrediente. 🙂

Cómo preparar biscotti de avellanas y cacao

Ingredientes (para 12-15 biscotti):

  • 160 g de harina de trigo
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de cacao puro
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal fina
  • 2 huevos
  • 75 g de avellanas crudas

Biscotti Avellana Cacao (1)

Elaboración:

Mezclar con un tenedor la harina, el azúcar, el cacao, la levadura química y la sal en un cuenco.

Batir un huevo y añadirlo a la mezcla de ingredientes secos, integrándolo bien con el tenedor.

Batir el otro y repetir. La masa resultante será pegajosa pero con cierta firmeza.

Agregar las avellanas al cuenco y mezclar bien para repartirlas por toda la masa.

Biscotti Avellana Cacao (2)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Cubrir la bandeja del horno con papel sulfurizado y volcar la masa, formando más o menos un rectángulo.

Biscotti Avellana Cacao (3)

Hornear durante 20-30 minutos, hasta que veamos que empieza a dorarse (al llevar cacao se nota menos) y está firme al tacto.

Sacar del horno y dejar que se atempere unos 10 minutos.

Cortar en rebanadas de un centímetro y medio aproximadamente con un cuchillo de pan (y alegrarte de haber dejado que se enfríe un poco, para no quemarte los deditos).

Biscotti Avellana Cacao (4)

Biscotti Avellana Cacao (5)

Colocar las rebanadas en la bandeja del horno y hornear 10 minutos.

Darles la vuelta y hornear por la otra cara otros 8 o 10 minutos (dependiendo del horno y el grosor de las rebanadas puede ser más o menos tiempo).

Sacar del horno y dejar que los biscotti se enfríen sobre una rejilla.

Biscotti Avellana Cacao (6)

¡Y a comer!

Notas:

Los tiempos son orientativos, dependen mucho del horno, el mío tiene tendencia a la velocidad, así que en general las cosas tardan menos. Normalmente me pongo una alarma unos minutos antes de lo que dice la receta, pero esta vez se me pasó y se me churruscaron un poquito.

Las rodajas de los extremos, más pequeñas, habrá que sacarlas antes del horno, para que no se endurezcan ni se quemen.

El cacao es opcional, se puede omitir, añadiendo una cucharada rasa más de harina a la cantidad indicada, para compensar. Sin el cacao será más fácil ver cuándo están a punto.

Son “galletas” secas, por lo que es conveniente guardarlas en un recipiente hermético para que no absorban humedad y se reblandezcan.

Es la primera vez que preparo biscotti, pero me han dicho que es una receta perfecta para experimentar, añadiendo trocitos de chocolate a la masa, cambiando unos frutos secos por otros, decorando con hilitos de chocolate fundido… De hecho, esta receta es una variante de otra.

Biscotti Avellana Cacao (9)

Como dije al principio, los biscotti se pueden comer con vino dulce, pero también con café, té o chocolate a la taza. Este último fue el maridaje que elegimos en casa y, aunque estaba buenísimo, he de decir que quizá a los biscotti les va mejor una bebida menos densa que logre “empaparlos” un poco más.

Biscotti Avellana Cacao (11)
(Proximamente colgaré la receta del chocolate, ñam ñam ñam)

Fuente:

Llevaba años viendo a mi amiga Etringita publicar recetas de biscotti de todos los sabores y al final, me animé a versionar una de sus recetas, concretamente ésta, cambiando las almendras y el té matcha por avellanas y cacao. Me ha gustado tanto el resultado que estoy deseando hacer más experimentos. 😀

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Ponche de café y huevo

Venga, hoy una receta rápida y fácil para las mañanas post fiestas navideñas, ponche de café y huevo con un chorrito de licor. Las resacas se pasan más fácil con un poquito de lo que las ha ocasionado, ya sabéis. Jajajaja.

Ponche Cafe Huevo (2)

No tiene complicación ninguna y podéis usar tanto café recién hecho como el sobrante del día anterior. Yo no soy muy de cafés pero una taza de este ponche bien calentito entra solo, así de claro.

Vamos al lío, que de lío tiene muy poco, ya veréis.

Ingredientes (para 2 tazas):

  • 300-400 ml de café
  • 60 ml de leche condensada
  • 2 yemas de huevo
  • un chorro de ron, brandy, coñac… (al gusto)

Ponche Cafe Huevo (1)

Elaboración:

Poner el café caliente con la leche condensada, las yemas de huevo y ron negro al gusto en el vaso de la batidora. Batir a velocidad baja hasta que la mezcla se ponga espumosa.

 

Servir el ponche de café en vasos, tazas o copas (según lo glamurosos que os sintáis), y beber bien calentito.

Ponche Cafe Huevo (3)

¡Y chimpún! Os dije que no tenía complicación ninguna. 😉

Notas:

Como lleva huevo crudo, a alguna gente le dan un poco de reparo este tipo de ponches, aunque con una correcta manipulación no debería haber problema. Siempre se pueden usar yemas pasteurizadas (yo de momento sólo he visto claras, pero estaré pendiente). Teniendo un termómetro de cocina está la posibilidad de pasteurizar los huevos antes de usarlos, como explican en este post, o mantener la mezcla durante unos 4 minutos a una temperatura entre 60 y 64 ºC. En mi caso los lavé bien con agua y unas gotas de lejía apta para desinfección de agua de bebida.

Yo puse caña paraguaya, pero he visto recetas donde usan ron, otras brandy y algunas incluso licor café. Con unos 15 o 20 ml (alrededor de una cucharada) de licor, sale suave pero con bastante sabor, si os gusta un poquito más fuerte, ya sabéis.

¿Que preferís hacerlo sin alcohol pero os gusta la chispa de sabor que da el licor? Podéis sustituirlo por unas gotitas de esencia de ron, brandy… Nunca lo he usado y no sé ni la cantidad adecuada ni qué tal es el resultado, la verdad.

Para darle un sabor y aspecto más navideño, os sugiero espolvorear un poco de canela y nuez moscada por encima.

¿Y qué hacemos con las claras sobrantes? Una sola palabra: FINANCIERS. Ay, qué ricos. Venga, va, otra opción son estas galletas de azúcar.

Fuente:

Hice este ponche ya hace un año y se fue quedando traspapelado esperando el momento de publicarse hasta ahora. Sé que copié la idea de usar leche condensada, en lugar de azúcar y leche, de alguna parte pero ahora no recuerdo de donde. Y eso que suelo apuntar las referencias…

Financiers de grosellas

La receta de hoy es especial, no por el contenido en sí (que también), sino porque es la número 100 de este blog. ¡CIEN RECETAS YA!

¡Birulicioso! empezó sin muchas ambiciones, allá por mediados de octubre de 2011, en Tumblr como lugar donde tener accesibles las recetas que iba haciendo, un año después me mudé a este nuevo blog y aquí llevo 5 años ya. Sí, sé que muchos se hacen las 100 recetas en menos que canta un gallo, pero este blog nunca ha pretendido ser una obligación para mí, y publicar con demasiada frecuencia acabaría siéndolo. A mí me gusta tratar bien a las recetas que decido subir y divertirme en el proceso. Desde que empecé en wordpress me propuse darle importancia a las fotos bonitas y explicativas (cosa que da su trabajo lograr, aunque es muy satisfactorio), que el cuerpo de la receta resuelva las dudas que puedan ir surgiendo… e incluso contaros algunos fiascos que surgen por el camino. Espero seguir otras 100 más por aquí, y que vosotros me acompañéis. 😉

Al lío, la receta de celebración son unos financiers, unos pastelitos de almendra que probé a hacer el año pasado y que me gustaron tanto que acabé comprando un molde para hacerlos como debe ser… molde que he estrenado hace unos días en esta misma receta, todo sea dicho. Jajajaja.

Financiers Grosellas (9)

Por lo visto, el nombre original sería “visitandines” porque los hacían las monjitas de la Orden de la Visitación, con forma ovalada, pero los suizos acabarían por cambiar su forma para que parezcan lingotes y su nombre a “financiers“, puesto que según se cuenta, eran pastelitos para que los financieros no se ensuciasen las manos al comerlos. Eso dice wikipedia. Yo sólo sé que están buenísimos.

Son bizcochitos bastante jugosos y densos y el añadido de las grosellas aporta un contraste de sabor y textura fantástico, aunque podéis no ponérselas.

Ingredientes (para 12 financiers):

  • 85 g de almendra molida
  • 25 g de harina de trigo
  • 120 g de azúcar glas
  • 3 claras de huevo
  • piel rallada de un limón
  • 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 120 g de grosellas
  • un poco de harina y mantequilla extra para el molde

Financiers Grosellas (1)

Elaboración:

Ablandar la mantequilla dejándola a temperatura ambiente. Si no hace suficiente calor, o tenemos prisa, derretir ligeramente en el microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia media, removiendo para mezclarla hasta que esté con textura pomada. Dejar enfriar a temperatura ambiente.

Precalentar el horno a 180 ºC.

Mezclar el azúcar glas con la harina de trigo y la almendra molida, deshaciendo los posibles grumos.

Financiers Grosellas (2)

Batir las claras de huevo hasta alcanzar el estado “puntas blandas”, sin llegar a tenerlas a punto de nieve (tienen que estar blanditas para poder mezclarlas).

Incorporar las claras a la mezcla de harina, azúcar y almendra, mezclando delicadamente con una espátula, realizando movimientos envolventes.

Financiers Grosellas (3)

Añadir la ralladura fina de limón y mezclar.

Agregar la mantequilla en pomada a la crema y mezclar hasta integrarla bien.

Por último, añadir las grosellas y remover con delicadeza para distribuirlas por la masa.

Financiers Grosellas (4)

Engrasar con mantequilla y enharinar los moldes a usar (si son de silicona, como el mío, no hace falta).

Distribuir la masa en los moldes (12 en mi caso, que son para financiers, aunque la primera vez que preparé esta receta, usé 4 de estos moldes de tartaletas de 10 cm de diámetro).

Financiers Grosellas (5)

Hornear a 180 ºC durante 12-15 minutos si son moldes para financiers, 15-20 si son tipo tartaleta. Estarán cuando se haya dorado la superficie.

Financiers Grosellas (6)

Dejar enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlos.

Opcional: Espolvorear azúcar glas por encima al servir.

Financiers Grosellas (10)

Notas:

En este post de Javi Recetas explican muy bien el tema de los estados de las claras al montarlas, y con fotos, lo que ayuda bastante.

Importante no volverse locos al remover la masa, para que no se baje todo el aire que hemos metido con las claras montadas. La delicadeza es indispensable.

Si no tenéis moldes de financiers o tartaletas, también se pueden usar moldes para magdalenas o cápsulas, eso sí, tened en cuenta los tiempos de horneado, que variarán según el tamaño.

Si no encontráis grosellas, pero queréis mantener la chispa que aportan a la receta, podéis usar arándanos, frambuesas… yo os recomiendo que sean cosas ácidas y de sabor “fresco”, para que hagan contraste con la masa, que es densa y dulce.

El sabor gana muchísimo con el reposo, cada día que pasaba estaban más buenos, aunque es verdad que no han durado mucho, jajajaja.

Para mantenerlos en perfecto estado, guardadlos en un recipiente hermético.

Financiers Grosellas (8)

Fuente:

Encontré la receta en este blog italiano, el año pasado mientras buscaba recetas en las que utilizar las grosellas sobrantes de hacer esta otra receta.

Flan de melón (Juego de Blogueros 2.0)

Este mes de septiembre en el juego de blogueros hubo empate entre el melón y la calabaza, es la segunda vez que ocurre desde que participo. Confieso que cambié mi votación en el último momento para que se produjese el empate, porque por lo visto la calabaza ya salió elegida antes de que yo empezase en el reto y así la gente que participó en aquella ocasión tendría la opción de variar.

Al margen de haber tenido que ver, me alegro del empate porque, aunque me encanta la calabaza (hubo una época que mis amigos se cachondeaban bastante porque comía calabaza sin parar, en platos dulces, en salados, con pasta, en crema, en bizcochos, incluso unos falsos flanes…), su temporada empieza ahora mientras que la del melón está a punto de terminar y no los volverá a haber buenos hasta dentro de muchos meses. Y eso es en algo en lo que me fijo mucho a la hora de votar en el reto, suelo preferir ingredientes que de verdad estén en temporada y menos aquellos de los que disponemos todo el año.

Mi idea original era hacer algo salado, y de hecho incluso hicimos una prueba que, aunque no estaba mal, supuso un choque tan fuerte a nuestro paladar (descubrimos el significado de “rico, pero RARO”, con mayúsculas y todo) que después de probar los flanes, la decisión estuvo clara.

Flan Melon (6)

Son mis primeros flanes flanes, con sus huevos, su horno, su baño maría y todo eso. No sé si está mal que yo lo diga, pero me quedaron estupendos. El sabor del melón cantalupo es el protagonista absoluto y la textura es fantástica. Estoy deseando probar más recetas de flanes así que es posible que vayan apareciendo por aquí.

Al final del post os dejo la lista de participantes de este mes, por si queréis cotillear sus propuestas, seguro que no defraudan. 😀

Ingredientes (para medio litro de flan):

  • 170 g de melón cantalupo (pesado sin piel ni pepitas)
  • 10 g de azúcar (2 cucharaditas)
  • 1 huevo + 1 yema
  • 120 ml de leche evaporada
  • 120 ml de leche condensada
  • caramelo líquido

Flan Melon (1)

Elaboración:

Lo primero es poner un poco de caramelo en el fondo de los moldes o flaneras (yo lo suelo usar envasado, pero si os animáis, en Javi Recetas lo explican muy bien).

Flan Melon (9)

Pelar, despepitar y picar el melón. Colocar junto con el azúcar en una olla pequeña y remover un poco para mezclarlo bien. Cocinar a fuego bajo y, cuando se haya calentado, dejar que se haga unos 6 – 8 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente.

Flan Melon (3)

Precalentar el horno a 175 ºC.

Poner en el vaso de la batidora la compota de melón junto con el resto de ingredientes y batir hasta tener una crema homogénea y sin grumos.

Rellenar los moldes con la crema resultante.

Flan Melon (10)

Hornear a baño maría a 175 ºC durante más o menos 45 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar y meter en la nevera durante un par de horas.

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Servir bien fríos.

Presenten cucharillas, preparados, listos… ¡a comer!

Flan Melon (8)

Notas:

Si hacéis el caramelo, como dice Javi (y la personita que vive dentro del GPS) ¡mantened las medidas de seguridad! Una quemadura de caramelo es una cosa MUY seria. Por otra parte, aunque pueda parecer obvio, si lo hacéis y vertéis inmediatamente (y por tanto, muy caliente) en los moldes, que éstos no sean de plástico o si son de vidrio, que sean resistentes al calor. Los moldecitos de aluminio que veis en las fotos son los que usaba mi madre cuando éramos pequeños… sí… los he cogido prestados… ¡hola mamá, no pienso devolvértelos! Jajajajaja. Confieso que me da toda la pereza del mundo hacer caramelo y sólo en contadas ocasiones, y si la receta lo merece mucho, me animo a prepararlo.

Se puede usar otro tipo de melón, pero creo que una variedad con tanto sabor y dulzura como el cantalupo es el más adecuado, además le aporta un colorcito naranja precioso.

Otra cosa con respecto al melón, no os preocupéis si no tenéis báscula, 170 g es más o menos lo que cabe en trocitos, y sin apretar, en una medida de “taza”, vamos, en 250 ml.

Flan Melon (2)

En el horno sube un poco, así que lo suyo es que dejéis un poquito de margen, no hace falta mucho, unos milímetros hasta el borde. Luego baja, eso sí.

Hornear al baño maría consiste en meter los moldes en un recipiente apto para horno y llenar con agua hasta más o menos la mitad de la altura de los moldes, para que no salpique cuando empiece a borbotear. Esto hace que el calor se reparta más lenta y uniformemente.

Ahora que lo pienso, quizá debería haber puesto el horno sólo con calor abajo y un ratito hacia el final arriba y abajo para que no se tostase tanto por arriba… Hummm… pero el caso es que a mí me gusta la costrita dorada en los flanes, jajaja.

Flan Melon (4)

Para desmoldar, si los moldes son como los pequeñitos de las fotos, basta con introducir un cuchillo por el borde y dar una vuelta despegándolo de las paredes.

Flan Melon (7)

Fuente:

Encontré la receta aquí, aunque al hacer sólo un tercio de los ingredientes, varía la cantidad de huevos. En cualquier caso, ha salido tan bien así, que aunque haga más, mantendré esas proporciones.

Participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Sorbete de ciruelas

En mi empeño por sacarle partido al préstamo de la heladera, aquí viene otra receta que no habría sido posible sin ella ¡sorbete de ciruelas! De los helados lácteos, pasamos a uno sin grasa, aunque con más azúcar, que puede llegar a ser incluso vegano si eliminamos la clara de huevo. Los sorbetes se pueden hacer de frutas, zumos u otros líquidos como infusiones, vinos o cócteles (estoy MUY tentada de hacer uno de mojito, jujujuju).

Por cierto, ¿sabéis que el origen de la palabra sorbete viene desde el árabe clásico šarbah, que significa trago y pasó al turco como şerbet, y de ahí al italiano sorbetto. Vaya viajecito ¿verdad? Se dice que lo trajo a Europa Marco Polo, pero de ahí a que sea cierto…

Sorbete Ciruelas (7)

La primera vez que vi fotos de este sorbete me llamó la atención el color rosa tan intenso. Confieso que pensé que había truco detrás de un color tan fuerte y llamativo y que, aunque no lo decían en los ingredientes, había colorante de por medio. Pero no, para sorpresa mía, al cocer las ciruelas la piel empieza a soltar jugo y al batirlo pasa de morado a este rosa tan increíble.

Ingredientes:

  • 500 g de ciruelas negras
  • 500 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • 50 ml de zumo de limón
  • opcional: 1 clara de huevo y una pizca de sal fina

Sorbete Ciruelas (5)

Elaboración:

Lavar, deshuesar y cortar en trozos las ciruelas.

Poner el agua en un cazo a fuego medio, añadir el azúcar y remover hasta que se disuelva.

Agregar las ciruelas cortadas y cocer a fuego medio hasta que empiecen a soltarse las pieles, unos 10 – 15 minutos.

Apartar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.

Una vez esté frío, triturar con la batidora de mano o de vaso hasta que se forme un puré fino.

Batir la clara de huevo con una pizca de sal hasta que empiece a espumar, queremos lo que se llama estado “puntas blandas”, no llegar a tenerlas a punto de nieve. Aquí en Javi Recetas lo explican muy bien y con fotos.

Mezclar la clara con el zumo de limón y añadir al puré de ciruelas, removiendo bien para que se integre del todo.

Sorbete Ciruelas (1)

Refrigerar la mezcla en un recipiente con tapa, o cubierto con film, durante al menos 2 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para hacer el sorbete. Hay que dejar funcionar la máquina hasta que adquiere una textura consistente. Generalmente se tarda entre 15 y 20 minutos.

Sorbete Ciruelas (2)

Pasar el sorbete a un recipiente con tapa y dejar que acabe de coger consistencia en el congelador unas 2 o 3 horas.

Sorbete Ciruelas (3)

Sacar el recipiente del congelador, y hacer bolas como si no hubiera un mañana. Si es necesario, mojar la cuchara en agua caliente entre una y otra.

Sorbete Ciruelas (6)

Notas:

Recién salido de la heladera, está perfecto para comer si os gustan los sorbetes más “blanditos”. Tras dos horas de congelador, para mí es el punto perfecto, se pueden hacer bolas y mantienen la forma pero el sorbete no está duro.

Sorbete Ciruelas (4)

(Fijaos qué cuenquito tan monérrimo, el esmalte me quedó fatal, pero la decoración ❤ )

Al contrario de otros helados que he probado a hacer, este sorbete no se ha puesto duro como una piedra tras más de 12 horas en el congelador. Con sacarlo un rato antes y dejar que se temple, se hacen bolas fácilmente y además la textura es perfecta. Creo que es por la clara, que es opcional pero bastante recomendable si queréis una textura esponjosa en sorbetes de frutas.

Y hablando de clara, es importante que quede en esa textura de “puntas blandas” porque si llegáis a montarla se hace bastante difícil mezclarlo todo bien.

Nos salió bastante cantidad, así que hicimos un experimento llenando moldes de polos y calipos con el puré del sorbete. Funciona muy bien, por si no tenéis heladera pero queréis disfrutar del increíble sabor del sorbete de ciruelas.

Sorbete Ciruelas (9)

Si alguien lo hace por el método tradicional de congelar media hora, batir y repetir hasta que está listo, que me cuente qué tal funciona.

Confesión: Nos pudo el ansia en varios momentos del proceso.

  • Primero añadimos al puré de ciruelas todavía tibio, en el mismo vaso de la batidora, el zumo de limón y la clara después de mezclarlos entre sí y lo batimos unos segundos. Resultado: funciona, yo a partir de ahora lo voy a mezclar siempre así.
  • Después, en vez de dejar la mezcla en la nevera o enfriarla bien, la volcamos en la heladera directamente. Resultado: la mezcla se enfrió pero el hielo de la cubeta no fue suficiente para también congelarla, así que tuvimos que meterla en un recipiente y dejarla en la nevera mientras congelábamos otra vez la cubeta. Lo sentimos, nos equivocamos y no volveremos a hacerlo. Sorprendentemente, al día siguiente la mezcla seguía perfectamente estable y el sorbete se hizo sin problemas. O sea, que mal pero bien, no hubo que lamentar pérdidas materiales.

Ojo a la cantidad de azúcar que lleva. Obviamente son más sanos que los industriales porque podemos controlar la cantidad y la calidad de la fruta que llevan, pero sin olvidar que también llevan una cantidad enorme de azúcar. Que un día es un día y todo eso, pero a mí me sirve para ser consciente de ello. La próxima vez creo que aún reduciré un poco más la cantidad.

Sorbete Ciruelas (8)

Fuente:

Mezcla “a sentimiento” inspirada en estas dos recetas, una de Jamie Oliver de la que no me gustó que filtre la ciruela tras cocerla para no usar las pieles (a mí me gusta que haya trocitos en el sorbete) y de esta otra, que lleva demasiado azúcar para mi gusto y no pone la clara. Eso sí, explica otras formas de hacer sorbetes de ciruela que os pueden interesar.