Flan de melón (Juego de Blogueros 2.0)

Este mes de septiembre en el juego de blogueros hubo empate entre el melón y la calabaza, es la segunda vez que ocurre desde que participo. Confieso que cambié mi votación en el último momento para que se produjese el empate, porque por lo visto la calabaza ya salió elegida antes de que yo empezase en el reto y así la gente que participó en aquella ocasión tendría la opción de variar.

Al margen de haber tenido que ver, me alegro del empate porque, aunque me encanta la calabaza (hubo una época que mis amigos se cachondeaban bastante porque comía calabaza sin parar, en platos dulces, en salados, con pasta, en crema, en bizcochos, incluso unos falsos flanes…), su temporada empieza ahora mientras que la del melón está a punto de terminar y no los volverá a haber buenos hasta dentro de muchos meses. Y eso es en algo en lo que me fijo mucho a la hora de votar en el reto, suelo preferir ingredientes que de verdad estén en temporada y menos aquellos de los que disponemos todo el año.

Mi idea original era hacer algo salado, y de hecho incluso hicimos una prueba que, aunque no estaba mal, supuso un choque tan fuerte a nuestro paladar (descubrimos el significado de “rico, pero RARO”, con mayúsculas y todo) que después de probar los flanes, la decisión estuvo clara.

Flan Melon (6)

Son mis primeros flanes flanes, con sus huevos, su horno, su baño maría y todo eso. No sé si está mal que yo lo diga, pero me quedaron estupendos. El sabor del melón cantalupo es el protagonista absoluto y la textura es fantástica. Estoy deseando probar más recetas de flanes así que es posible que vayan apareciendo por aquí.

Al final del post os dejo la lista de participantes de este mes, por si queréis cotillear sus propuestas, seguro que no defraudan. 😀

Ingredientes (para medio litro de flan):

  • 170 g de melón cantalupo (pesado sin piel ni pepitas)
  • 10 g de azúcar (2 cucharaditas)
  • 1 huevo + 1 yema
  • 120 ml de leche evaporada
  • 120 ml de leche condensada
  • caramelo líquido

Flan Melon (1)

Elaboración:

Lo primero es poner un poco de caramelo en el fondo de los moldes o flaneras (yo lo suelo usar envasado, pero si os animáis, en Javi Recetas lo explican muy bien).

Flan Melon (9)

Pelar, despepitar y picar el melón. Colocar junto con el azúcar en una olla pequeña y remover un poco para mezclarlo bien. Cocinar a fuego bajo y, cuando se haya calentado, dejar que se haga unos 6 – 8 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente.

Flan Melon (3)

Precalentar el horno a 175 ºC.

Poner en el vaso de la batidora la compota de melón junto con el resto de ingredientes y batir hasta tener una crema homogénea y sin grumos.

Rellenar los moldes con la crema resultante.

Flan Melon (10)

Hornear a baño maría a 175 ºC durante más o menos 45 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar y meter en la nevera durante un par de horas.

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Servir bien fríos.

Presenten cucharillas, preparados, listos… ¡a comer!

Flan Melon (8)

Notas:

Si hacéis el caramelo, como dice Javi (y la personita que vive dentro del GPS) ¡mantened las medidas de seguridad! Una quemadura de caramelo es una cosa MUY seria. Por otra parte, aunque pueda parecer obvio, si lo hacéis y vertéis inmediatamente (y por tanto, muy caliente) en los moldes, que éstos no sean de plástico o si son de vidrio, que sean resistentes al calor. Los moldecitos de aluminio que veis en las fotos son los que usaba mi madre cuando éramos pequeños… sí… los he cogido prestados… ¡hola mamá, no pienso devolvértelos! Jajajajaja. Confieso que me da toda la pereza del mundo hacer caramelo y sólo en contadas ocasiones, y si la receta lo merece mucho, me animo a prepararlo.

Se puede usar otro tipo de melón, pero creo que una variedad con tanto sabor y dulzura como el cantalupo es el más adecuado, además le aporta un colorcito naranja precioso.

Otra cosa con respecto al melón, no os preocupéis si no tenéis báscula, 170 g es más o menos lo que cabe en trocitos, y sin apretar, en una medida de “taza”, vamos, en 250 ml.

Flan Melon (2)

En el horno sube un poco, así que lo suyo es que dejéis un poquito de margen, no hace falta mucho, unos milímetros hasta el borde. Luego baja, eso sí.

Hornear al baño maría consiste en meter los moldes en un recipiente apto para horno y llenar con agua hasta más o menos la mitad de la altura de los moldes, para que no salpique cuando empiece a borbotear. Esto hace que el calor se reparta más lenta y uniformemente.

Ahora que lo pienso, quizá debería haber puesto el horno sólo con calor abajo y un ratito hacia el final arriba y abajo para que no se tostase tanto por arriba… Hummm… pero el caso es que a mí me gusta la costrita dorada en los flanes, jajaja.

Flan Melon (4)

Para desmoldar, si los moldes son como los pequeñitos de las fotos, basta con introducir un cuchillo por el borde y dar una vuelta despegándolo de las paredes.

Flan Melon (7)

Fuente:

Encontré la receta aquí, aunque al hacer sólo un tercio de los ingredientes, varía la cantidad de huevos. En cualquier caso, ha salido tan bien así, que aunque haga más, mantendré esas proporciones.

Participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Sorbete de ciruelas

En mi empeño por sacarle partido al préstamo de la heladera, aquí viene otra receta que no habría sido posible sin ella ¡sorbete de ciruelas! De los helados lácteos, pasamos a uno sin grasa, aunque con más azúcar, que puede llegar a ser incluso vegano si eliminamos la clara de huevo. Los sorbetes se pueden hacer de frutas, zumos u otros líquidos como infusiones, vinos o cócteles (estoy MUY tentada de hacer uno de mojito, jujujuju).

Por cierto, ¿sabéis que el origen de la palabra sorbete viene desde el árabe clásico šarbah, que significa trago y pasó al turco como şerbet, y de ahí al italiano sorbetto. Vaya viajecito ¿verdad? Se dice que lo trajo a Europa Marco Polo, pero de ahí a que sea cierto…

Sorbete Ciruelas (7)

La primera vez que vi fotos de este sorbete me llamó la atención el color rosa tan intenso. Confieso que pensé que había truco detrás de un color tan fuerte y llamativo y que, aunque no lo decían en los ingredientes, había colorante de por medio. Pero no, para sorpresa mía, al cocer las ciruelas la piel empieza a soltar jugo y al batirlo pasa de morado a este rosa tan increíble.

Ingredientes:

  • 500 g de ciruelas negras
  • 500 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • 50 ml de zumo de limón
  • opcional: 1 clara de huevo y una pizca de sal fina

Sorbete Ciruelas (5)

Elaboración:

Lavar, deshuesar y cortar en trozos las ciruelas.

Poner el agua en un cazo a fuego medio, añadir el azúcar y remover hasta que se disuelva.

Agregar las ciruelas cortadas y cocer a fuego medio hasta que empiecen a soltarse las pieles, unos 10 – 15 minutos.

Apartar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.

Una vez esté frío, triturar con la batidora de mano o de vaso hasta que se forme un puré fino.

Batir la clara de huevo con una pizca de sal hasta que empiece a espumar, queremos lo que se llama estado “puntas blandas”, no llegar a tenerlas a punto de nieve. Aquí en Javi Recetas lo explican muy bien y con fotos.

Mezclar la clara con el zumo de limón y añadir al puré de ciruelas, removiendo bien para que se integre del todo.

Sorbete Ciruelas (1)

Refrigerar la mezcla en un recipiente con tapa, o cubierto con film, durante al menos 2 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para hacer el sorbete. Hay que dejar funcionar la máquina hasta que adquiere una textura consistente. Generalmente se tarda entre 15 y 20 minutos.

Sorbete Ciruelas (2)

Pasar el sorbete a un recipiente con tapa y dejar que acabe de coger consistencia en el congelador unas 2 o 3 horas.

Sorbete Ciruelas (3)

Sacar el recipiente del congelador, y hacer bolas como si no hubiera un mañana. Si es necesario, mojar la cuchara en agua caliente entre una y otra.

Sorbete Ciruelas (6)

Notas:

Recién salido de la heladera, está perfecto para comer si os gustan los sorbetes más “blanditos”. Tras dos horas de congelador, para mí es el punto perfecto, se pueden hacer bolas y mantienen la forma pero el sorbete no está duro.

Sorbete Ciruelas (4)

(Fijaos qué cuenquito tan monérrimo, el esmalte me quedó fatal, pero la decoración ❤ )

Al contrario de otros helados que he probado a hacer, este sorbete no se ha puesto duro como una piedra tras más de 12 horas en el congelador. Con sacarlo un rato antes y dejar que se temple, se hacen bolas fácilmente y además la textura es perfecta. Creo que es por la clara, que es opcional pero bastante recomendable si queréis una textura esponjosa en sorbetes de frutas.

Y hablando de clara, es importante que quede en esa textura de “puntas blandas” porque si llegáis a montarla se hace bastante difícil mezclarlo todo bien.

Nos salió bastante cantidad, así que hicimos un experimento llenando moldes de polos y calipos con el puré del sorbete. Funciona muy bien, por si no tenéis heladera pero queréis disfrutar del increíble sabor del sorbete de ciruelas.

Sorbete Ciruelas (9)

Si alguien lo hace por el método tradicional de congelar media hora, batir y repetir hasta que está listo, que me cuente qué tal funciona.

Confesión: Nos pudo el ansia en varios momentos del proceso.

  • Primero añadimos al puré de ciruelas todavía tibio, en el mismo vaso de la batidora, el zumo de limón y la clara después de mezclarlos entre sí y lo batimos unos segundos. Resultado: funciona, yo a partir de ahora lo voy a mezclar siempre así.
  • Después, en vez de dejar la mezcla en la nevera o enfriarla bien, la volcamos en la heladera directamente. Resultado: la mezcla se enfrió pero el hielo de la cubeta no fue suficiente para también congelarla, así que tuvimos que meterla en un recipiente y dejarla en la nevera mientras congelábamos otra vez la cubeta. Lo sentimos, nos equivocamos y no volveremos a hacerlo. Sorprendentemente, al día siguiente la mezcla seguía perfectamente estable y el sorbete se hizo sin problemas. O sea, que mal pero bien, no hubo que lamentar pérdidas materiales.

Ojo a la cantidad de azúcar que lleva. Obviamente son más sanos que los industriales porque podemos controlar la cantidad y la calidad de la fruta que llevan, pero sin olvidar que también llevan una cantidad enorme de azúcar. Que un día es un día y todo eso, pero a mí me sirve para ser consciente de ello. La próxima vez creo que aún reduciré un poco más la cantidad.

Sorbete Ciruelas (8)

Fuente:

Mezcla “a sentimiento” inspirada en estas dos recetas, una de Jamie Oliver de la que no me gustó que filtre la ciruela tras cocerla para no usar las pieles (a mí me gusta que haya trocitos en el sorbete) y de esta otra, que lleva demasiado azúcar para mi gusto y no pone la clara. Eso sí, explica otras formas de hacer sorbetes de ciruela que os pueden interesar.

Helado mantecado de té

Vuelvo a la carga con otra receta de helado, esta vez uno más tradicional a base de nata y yemas, es decir, el clásico mantecado. Para aromatizarlo se puede usar piel de limón y canela, pero yo he decidido darle un toque diferente con una mezcla de té que lleva unos cuantos ingredientes interesantes (canela, hierba de limón, almendra, naranja, aroma y pétalos de rosa) que aportan un aroma y un sabor magnífico a la cremosidad del helado.

Helado Mantecado De Te (8)

Entre el helado de mango y éste, sinceramente no sabría decidirme, aquel tiene un sabor más tropical y exótico y éste más clásico y untuoso… Nada, no puedo elegir uno, póngame una bola de cada. 😉

Ingredientes (para 6 raciones de helado):

  • 400 ml de nata para montar (35% m.g.)
  • 200 ml de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 4 cucharadas de azúcar invertido (o 5 más de azúcar)
  • 5 cucharadas de té blanco o negro, puro o aromatizado

 

Helado Mantecado De Te (1)

Elaboración:

Poner en una olla la nata con la leche y calentar sin dejar que llegue a hervir.

Una vez caliente, retirar del fuego, añadir las hebras de té, remover y dejar reposar de 30 a 45 minutos.

Helado Mantecado De Te (2)

Pasado este tiempo, filtrar y volver a poner al fuego la crema aromatizada.

Mientras se calienta, batir las yemas con el azúcar blanco y el invertido un cuenco mediano. Reservar.

Helado Mantecado De Te (3)

Una vez caliente el contenido de la olla, separar una taza y añadir poco a poco a las yemas, sin dejar de remover con unas varillas para integrarlo bien.

Helado Mantecado De Te (4)

Incorporar el contenido del cuenco a la olla y seguir cociendo a fuego suave hasta que la crema espese. Es importante no remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema estará lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Llenar de agua fría y cubitos de hielo un cuenco grande.

Verter la crema caliente en un cuenco mediano y colocar éste dentro sobre el hielo, con cuidado de que no entre agua. Remover con unas varillas para ayudar a enfriar la mezcla.

Helado Mantecado De Te (5)

Una vez fría la crema, cubrir el cuenco con film transparente y dejar reposar en la nevera al menos dos horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema de té. Hay que mantecar hasta que adquiere una textura cremosa y consistente. Generalmente se tarda entre 15 y 20 minutos.

Helado Mantecado De Te (6)

Pasar el helado de té a un recipiente con tapa y dejar en el congelador unas 3 o 4 horas, para que acabe de coger cuerpo.

Sacar el recipiente del congelador y hacer bolas (también lo podéis comer directamente del cacharro, pero no seré yo la que os incite públicamente a abandonar los modales… jajajaja). Para que sea más fácil y rápido, mojar la cuchara en agua caliente entre bola y bola.

Helado Mantecado De Te (7)

Se puede acompañar de sirope de chocolate, un poco de caramelo líquido, crocanti de almendras… pero la verdad es que solo está buenísimo.

Helado Mantecado De Te (9)

Notas:

Si no sabéis lo que es napar o hacer “à la nappe” en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Los que no tenéis heladera, sabed se puede hacer a mano:

  • Está la opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las dos horas de reposo de la mezcla, se mete la crema en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Y está la opción rápida (que tampoco he probado pero es posible que pruebe cuando devuelva la heladera) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Si el helado está demasiado duro para sacar bolas, dejar el recipiente a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Lo cierto es que a las dos horas después de mantecar, aunque no tiene la consistencia más adecuada para hacer bolas, sí tiene una textura similar a la de los helados “de grifo” y se puede disfrutar ya de él.

Helado Mantecado De Te (10)

Yo he usado un una mezcla de té blanco y verde aromatizado. Por el tipo de sabores creo que los tés más interesantes para el helado son los negros o blancos (puros para un sabor más intenso a té o aromatizados si queréis darle un toque especial al helado) pero creo que quizá incluso el verde sea adecuado, sería cuestión de probar.

Siempre podéis usar té puro y añadir especias a vuestro gusto, esta receta sirve perfectamente como base para experimentar. De hecho, eliminando el té, es más o menos la receta para hacer helado de mantecado. 😉

Fuente:

Le tenía el ojo echado a esta receta de helado de té chai desde hace tiempo, pero al final decidí cambiar la variedad de té, me queda pendiente hacer la versión chai, me encantan las especias que lleva.

 

Helado de mango

Después de años deseando una heladera, este verano estoy cumpliendo mi sueño gracias a que los padres de Jorge nos han prestado la suya. Desde entonces hemos hecho unos cuantos experimentos, alguno de los cuales habrá que repetir para poder publicar las recetas (y no por ningún tipo de gula, que quede claro, ¿eh? Jajajaja). De momento, empezaremos con un helado de mango espectacular y muy muy fácil de hacer.

Parte del magnífico sabor de este helado se debe a que compré unos mangos buenísimos, sin fibras, muy dulces y con una textura aterciopelada que daban ganas de comérselo a bocados. Nada que ver con los que había probado hasta el momento.

Ingredientes (para 5 o 6 raciones):

  • 300 g de mango
  • 200 ml de nata para montar
  • zumo de un limón
  • 40 g de azúcar
  • 20 g de azúcar invertido (o 30 g más de azúcar normal)
  • 1/2 cucharadita de sal

Elaboración:

Pelar y picar el mango.

Exprimir el zumo de limón y mezclarlo con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora.

Procesar hasta tener una crema homogénea y fina.

Tapar con film y dejar reposar al menos dos horas en la nevera.

Pasado el tiempo de reposo, seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema. Generalmente tarda entre 15 y 20 minutos, hasta que tiene textura cremosa y consistente, pero las recetas que llevan gran cantidad de fruta se suelen hacer más rápido.

Pasar el helado a un recipiente con tapa y dejar en el congelador un mínimo de 2 horas, para que acabe de coger cuerpo.

Para hacer bolas de helado fácilmente, lo mejor es mojar la cuchara en agua caliente entre bola y bola.

Si el helado está muy duro para hacer bolas, dejar el recipiente con el helado a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Acompañar de unas cuantas frambuesas y muchas ganas de disfrutar de un helado delicioso.

Notas:

También se puede hacer a mano, sin heladera, aunque yo no he probado nunca: Después del reposo, se mete la crema en el congelador en un recipiente con tapa. Pasada media hora se saca, se remueve bien para romper los cristales y se vuelve a meter en el congelador. Este proceso se repite más o menos cada media hora hasta que el helado está demasiado duro para removerlo. Suele llevar unas 3 horas, y después se deja congelar completamente. Aquí explican un método rápido también.

Yo he usado mango porque me apetecía mucho, pero creo que la receta puede funcionar bien con otras frutas de textura cremosa como el melocotón o la nectarina. También sería cuestión de probarlo con fresas, cerezas… y ver qué pasa.

En cuanto a acompañamientos de este helado de mango, he puesto frambuesas por añadir una nota ácida que contraste y también aporte una nota de color (si es bonito sabe mejor, ya sabéis), pero podéis tomarlo solo o con arándanos, grosellas o incluso virutas o sirope de chocolate. ¡Imaginación al poder!

Como podréis comprobar, las cantidades de azúcar y azúcar invertido, no se corresponden demasiado con las cosas que os comentaba en el post, en parte por un despiste y en parte porque ya sabéis, voy un poco por libre, jajajaja. El caso es que empecé con buenas intenciones, la receta original llevaba unos 65 g de azúcar, decidí quitarle el 30% y sustituirlo por azúcar invertido, eso era quitar unos 20 g de azúcar y poner sólo unos 45 g más 15 de invertido. Hasta ahí todo bien, pesé los ingredientes y son las cantidades que salen en la foto de arriba. Pero después, al pelar y pesar el mango, resultó que había 300 g en lugar de los 200 de la receta original, así que añadí un 50% más de todo (más o menos, redondeando un poco)… excepto del azúcar normal. Me acordé cuando ya estaba todo batido, así que lo dejé tal cual. Tras probar el helado, creo que está bien así, incluso le pondría un poco menos de azúcar, pero eso ya va según gustos. Si sois muy golosos, podéis poner 60 g de azúcar normal y 20 de invertido.

Fuente:

Tomé la idea y la receta base de este post de Directo al Paladar, aunque después la adapté a mi manera.

Guardar

Hamburguesas con puerro y chutney de higos (Juego de blogueros 2.0)

Estamos de vuelta con el juego mensual y, como esta vez hubo empate entre higos y puerros a la hora de elegir ingredientes de temporada para las recetas, se podía utilizar cualquiera de los dos… o ambos. Para resarcirme por no haber participado el mes de mayo, decidí liarme la manta ¿o el mantel? a la cabeza y hacer un doblete combinando en la misma receta ambos ingredientes.

El puerro lo uso mucho a lo largo de todo el año, pero los higos están fuera de mi cesta de la compra estacional, la última vez que los cociné fue hace por lo menos 4 años. En aquella ocasión nos regalaron un montón que acabaron convertidos en botes y botes de mermelada de higos.

Al querer usar los puerros además de los higos en la receta, fue inevitable descartar las recetas de postres, aunque a lo mejor hay alguna sorpresa en las propuestas del resto. 😉

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (9)

Al final, después de estrujarme un montón la cabeza, conseguí meter los dos ingredientes por separado para combinarlos al final en una hamburguesa llena de sabores y matices. Eso sí, tengo que reconocer que el puerro ha sido el peor parado en el reparto de papeles en la función, ya que no es la estrella de su preparación, sino un actor secundario. Por suerte los higos brillan con luz propia en la suya.

Ingredientes:

Chutney de higos

  • 500 g de higos
  • 100 g de manzana (aprox. 1/2 de manzana)
  • 50 g de cebolla blanca
  • 50 g de uvas pasas
  • 125 g de azúcar moreno
  • 200 ml de vinagre de manzana
  • 1/2  cucharadita de mezcla de especias “pumpkin pie spice”
    • 1 cucharada de canela molida
    • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
    • 1/2 cucharadita de clavo molido
    • 1/2 cucharadita de nuez moscada molida
    • 1/2 cucharadita de pimienta de Jamaica molida (yo no tenía, así que no lleva)
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita de sal
  • una pizca de cayena molida (opcional)

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (1)

Hamburguesas de ternera y puerro

  • 500 g de carne de ternera picada
  • 100 g de puerro
  • aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 1 yema de huevo
  • sal y pimienta negra al gusto

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (5)

Elaboración:

Chutney de higos

Lavar bien los higos, quitarles el rabito y cortarlos en octavos, o en más trozos si son grandes.

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (2)

Pelar y picar en trocitos la cebolla y la manzana.

Poner el vinagre y el azúcar moreno en una olla y calentar a fuego medio, removiendo para que se disuelva el azúcar.

Una vez disuelto, añadir el resto de ingredientes y remover para mezclarlos bien.

Subir el fuego hasta que hierva, entonces bajar a fuego suave y cocinar durante alrededor de una hora, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (3)

Pasado este tiempo, envasar en frascos de cristal esterilizados (aquí y aquí explican cómo hacerlo), cerrarlos y dejar enfriar boca abajo durante 24 horas para que se haga el vacío.

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (4)

Es conveniente no consumir antes de un mes, para que los sabores se intensifiquen (yo voy a dejar uno así, y el otro consumirlo ya, porque no me puedo aguantar, jajaja).

Hamburguesas de ternera y puerro

Limpiar y lavar el puerro para evitar que tenga arena. Eliminar las partes más duras, cortar un trozo de unos 100 g y picar finito.

Pochar el puerro en una sartén con una o dos cucharadas de aceite de oliva. Cocinar hasta que empiece a ablandar, sin dorarlo.

Colocar la carne en un cuenco amplio. Incorporar el queso, la yema de huevo batida y el puerro pochado. Salpimentar y mezclar todo bien.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tapar con film transparente y dejar reposar en la nevera al menos media hora.

Dividir la “masa” en 5 bolas y aplastarlas para formar las hamburguesas.

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (8)

Cocinar un par de minutos por cada cara, al gusto del comensal, ya sea en sartén, a la plancha o en una parrilla. Se pueden hacer sin más o pincelar cada cara con un hilillo de aceite de oliva.

Sugerencia de presentación

Abrir unos panecillos (la receta de los que veis en las fotos aparecerá próximamente en el blog), poner un puñadito de rúcula y berros, colocar encima la hamburguesa y coronar con una cucharada generosa de chutney de higos. Cerrar, hincar el diente y disfrutar de la explosión de sabores.

Hamburguesa con Puerro y Chutney de Higo (11)

¡Espero que os guste!

Notas:

Como era la primera vez que hacía este tipo de preparación sólo hice la mitad de la receta de chutney, porque no estaba muy segura de si me iba a gustar. Después de zamparnos las hamburguesas, me arrepiento de no haber hecho más, jajajaja. Me encanta el sabor agridulce que tiene, y eso que el bote que hemos usado sólo llevaba 2 días preparado, estoy deseando abrir el otro pasado un mes. Creo que me quedé un poco corta en jengibre fresco y un pelín más de cayena le habría dado más chispa, pero es cuestión de gustos.

Como se ve en las fotos, al trocear el puerro elegí la parte tierna donde empieza a verdear para que destacase sobre la carne.

Por cierto, cuando limpio los puerros, después de descartar las dos hojas exteriores y las puntas más oscuras, siempre corto y guardo las partes un poco duras pero con buena pinta en el congelador, para tener a mano cuando hago sopas y caldos.

Viene muy bien usar recortes de papel de hornear como base al dar forma a las hamburguesas, además de ayudar a que no se peguen a la superficie de trabajo, también facilitan el momento de dejarlas en la sartén y de paso sirven como separadores a la hora de congelar.

Fuente:

La receta para el chutney la saqué de aquí y la de la receta me la inventé sobre la marcha.

Lista de participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/

Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/

Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/

Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com/

Fe: http://www.codigosecreto280.com/

Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/

Mónica: http://dulcedelimon.com/

José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/

Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/

Inma: http://entre3fogones.com/

Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/

Sandra: https://justfoodlovers.com/

Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/

Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/

Jorge: https://mastercocinillas.com/

Silvia R.: https://misdeliciosastentaciones.wordpress.com/

Antxon: http://musloypechuga.com/

Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/

Maribel: https://picoteandoideas.com/

Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Gisela: https://tuhoradelamerienda.wordpress.com/

Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

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