Crema de alubias pintas para picoteo

Hoy os traigo una nueva crema de picoteo para añadir a la pequeña familia formada por el hummus, la muhammara, el baba ganoush y el byessar. Aunque he probado unas cuantas recetas más que me han gustado, no he podido fotografiarlas para el blog, pero tranquilos, irán cayendo.

Crema de alubias pintas para picoteo (1)

A mí, por los ingredientes, me recuerda a platos de la cocina mexicana o ecuatoriana más que al hummus y demás cremas de tradición mediterránea.

Creo que lo ideal sería hacer esta receta con alubias negras, pero no las había cocidas, así que usé rojas, que le han dado un color bastante pintoresco, jejejeje.

Ingredientes (4 personas):

  • 1/2 cebolla morada pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 400 g de alubias pintas/rojas cocidas (también valen negras)
  • 1 y 1/2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 2 cucharadas de zumo de lima
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 2 cucharadas de cilantro fresco
  • 1 o 2 cucharadas de agua (opcional)
  • sal y pimienta
  • Decoración opcional: un par de cucharadas de cebolla morada picada, cilantro fresco picado, un chorro de aceite de oliva virgen extra…

Preparación:

Escurrir bien las habas en un colador y lavarlas con agua fría para eliminar el líquido que llevan.

(Por comodidad las suelo usar de bote, pero se pueden usar las que hayan sobrado de otra receta o cocerlas específicamente)

Pelar y picar el ajo y la cebolla.

Poner en el vaso de la batidora todos los ingredientes y batir hasta obtener una pasta homogénea.

Salpimentar al gusto y batir para homogenizar.

Dejar reposar unas horas en el frigorífico tapada con film (no es imprescindible, pero gana en sabor).

Servir en un plato o cuenco y acompañar de nachos y bastoncitos de verdura cruda, pan de pita, colines, regañás o pan tostado (lo que os apetezca, vamos, aunque con nachos está especialmente buena).

¡Y a mojar hasta dejar el plato limpio!

Crema de alubias pintas para picoteo (2)

Ideas:

Se podría machacar todo junto en un mortero. Este proceso, aunque es un poco más laborioso, le deja una textura más rústica y con trocitos de cebolla que a mí me gusta mucho.

Si os queda demasiado densa, se puede aligerar con un poco de agua, en mi caso, con una cucharada y media fue suficiente. Recomiendo añadir poco a poco el agua, batiendo entre medias, para poder controlar mejor la cantidad hasta tener la densidad que más os guste.

La cantidad de ajo y comino, como siempre, es orientativa y podéis modificarla a vuestro gusto.

Fuente:

La descubrí, a través de Pinterest, en este blog.

Byessar

Y continuando con las recetas de cremas de picoteo ricas y muy muy fáciles de hacer, os traigo una crema de habas marroquí llamada Byessar. Como ya llega el calor, y  la idea de comer guisos de lentejas o fabada se hace un poco cuesta arriba, en casa los vamos sustituyendo por recetas más ligeras: ensaladas de legumbres o cremas de picoteo como el hummus o el byessar.

He visto recetas en las que utilizan habas frescas y otras en las que las utilizan cocidas, yo he utilizado alubias cocidas, porque son las que tienen en mi súper, así que supongo que más bien será un falso byessar.

¿A vosotros también os entran dudas existenciales a la hora de utilizar habas o alubias? ¿Sabéis reconocerlas? En cualquier caso, ambas son legumbres y su consumo es muy importante para llevar una dieta sana y equilibrada.

Byessar 01

Ingredientes (4 personas):

– 1 cebolla mediana

– 1 o 2 dientes de ajo

– 5 o 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

– 400 g de habas o alubias cocidas

– zumo de 1/2 limón

– 1 cucharadita de comino molido

– 1 cucharadita de tomillo (mejor fresco)

– 1 cucharadita de orégano (mejor fresco)

– 1 o 2 cucharadas de agua (opcional)

– sal y pimienta

Decoración: un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Escurrir bien las habas o alubias en un colador y lavarlas con agua fría para eliminar el líquido que llevan.

(Yo las he usado siempre en bote, que es mucho más cómodo. También se pueden usar las que hayan sobrado de otra receta o cocerlas específicamente)

Pelar y picar finito el ajo y la cebolla.

Sofreír a fuego suave el ajo y la cebolla en una sartén con una cucharada de aceite de oliva, removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla esté tierna y transparente. Añadir las alubias o habas, subir a fuego medio y cocinar durante 4 o 5 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que se queme.

Apartar del fuego y dejar enfriar.

Exprimir el medio limón y colar el zumo.

Cuando el contenido de la sartén se haya templado, poner en el vaso de la batidora, añadir el zumo, el resto del aceite de oliva, el comino, el tomillo y el orégano, una pizca de sal y pimienta, y batir hasta obtener una pasta homogénea.

También sirve machacarlo todo junto en un mortero, es un poco más laborioso y la textura es un poco más rústica.

(Si os queda una crema demasiado densa, podéis aligerarla con agua, recomiendo hacerlo de cucharada en cucharada, batiendo entre medias, para poder controlar mejor la cantidad ya que puede necesitar más o menos según gustos. En mi caso con 2 cucharadas quedó perfecta)

Dejar reposar unas horas en el frigorífico tapada con film (no es imprescindible, pero sabe mucho mejor al hacerlo).

Servir en un plato o cuenco y rociar con un chorro de aceite de oliva (se puede espolvorear un poco de pimentón de la Vera, pero la verdad es que a mí me gusta así, para que no se enmascare el sabor de las hierbas).

Acompañar de bastoncitos de verdura cruda, como zanahoria y pepino (yo incluso he probado con coliflor cruda, sí, cruda, y estaba realmente buena), pan de pita, colines, regañás o pan tostado.

¡Y a mojar hasta dejar el plato limpio!

Byessar 02

Ideas:

Entre las hierbas sugeridas para hacerla, además del orégano y el tomillo, también se mencionan la mejorana y la menta frescas. Podéis elegir lo que más os guste y tengáis a mano. Yo las veces que lo he hecho sólo tenía orégano y tomillo secos, y esas son las que usé, pero seguro que está bueno con cualquiera de ellas.

La cantidad de ajo, como siempre, es orientativa y podéis modificarla a vuestro gusto.

Fuente:

La descubrí en el blog Recetas de rechupete.

Baba Ghanoush o Mutabal

Desde que a finales del verano pasado nos hicimos con una batidora, el universo de las cremas de picoteo se expandió hasta el infinito en esta casa. Son comidas muy sencillas y rápidas de preparar, y tienen muy buena relación sabor-esfuerzo. Qué digo muy buena… ¡buenísima!

El baba ghanoush es una crema a base de berenjena asada típica de la cocina árabe, mediterránea e israelí, que se suele comer como entrante. Cuando te pones a investigar, lees en todas partes que su nombre, de origen sirio-palestino, significa “coqueto y vicioso” y que la tradición popular dice que las mujeres que lo coman adquirirán esas características. Esto último no os lo puedo asegurar, pero lo que sí os digo es que es una crema suave y llena de sabor, que se come sola y cuando te quieres dar cuenta ya ha volado.

Baba_Ganoush_01

Ingredientes (4 personas):

– 2 berenjenas medianas (unos 700 g)

– 2 cucharadas de tahini

– 1 o 2 dientes de ajo

– zumo de medio limón

– 1 cucharadita de comino molido

– aceite de oliva virgen extra

– sal y pimienta negra

Opcional:

– perejil, menta o cilantro fresco picado

– granada

 

Preparación:

Precalentar el horno a 180 ºC.

Lavar las berenjenas y cortarlas por la mitad a lo largo y hacer cortes profundos en la pulpa cortando en dos direcciones formando rombos, con cuidado de no romper la piel (estos cortes hacen que se cocine antes).

Untar una bandeja de horno con aceite de oliva y colocar las berenjenas con la pulpa hacia abajo.

Asar a 180 ºC, con calor arriba y abajo, durante 40-50 minutos. Cuando hayan pasado 30 minutos, dar la vuelta a las berenjenas y seguir horneando 15-20 minutos más, hasta que estén doradas y tiernas.

Dejar enfriar y cuando hayan templado, retirar la pulpa de la berenjena con la ayuda de una cuchara y reservar (no lo hagáis en caliente que os podéis quemar los dedos y luego no os los podréis chupar al probar la crema).

Exprimir y colar el zumo de limón.

Picar el ajo muy finito y mezclar con el zumo de limón, la berenjena, la tahini y el comino y batir hasta integrarlo todo.

Probar y salpimentar al gusto, batir unos segundos más y rectificar si es necesario.

Dejar reposar unas horas en el frigorífico (el sabor se intensifica con el reposo, pero no es imprescindible).

Servir en un cuenco, decorando con aceite, perejil, menta o cilantro fresco picado y granos de granada (yo sólo tenía aceite, por eso en las fotos la veis tirando a triste).

Lo más típico es acompañarla de pan de pita, aunque unos bastoncitos de verdura cruda (en la foto veis zanahoria y pepino, aunque creo que el pepino no es la verdura más adecuada para esta crema, los sabores no combinan demasiado bien), colines, pan tostado o regañás (en la foto) también sirven.

¡Y a comer!

Baba_Ganoush_02

Ideas:

La berenjena se puede asar en microondas, unos 15 minutos a máxima potencia, aunque yo no lo he hecho nunca y no puedo deciros si el resultado es aceptable.

Consejos:

Las cantidades de comino y ajo se pueden variar o incluso retirar si no os gusta, seguirá estando bueno aunque eso sí, perderá mucho de su encanto.

Curiosidades:

Esta vez he probado a hacer el tahini yo misma, según las indicaciones que Nachetz me hizo en los comentarios del hummus. Aunque la materia prima no era la mejor, compré sésamo tostado y el tahini que a mí más me gusta es el de sésamo crudo, y el aceite de oliva que usé era demasiado fuerte, tengo que decir que me gustó mucho el resultado y que es tan fácil de hacer que si encuentro buen sésamo crudo no creo que vuelva a comprar tahini preparado.

Fuente:

Después de haberme decantado por su muhammara para la versión que publiqué aquí hace poco, me decidí a probar también el baba ghanoush de “Las salsas de la vida“. Nos gustó mucho así que lo añadimos a nuestro recetario habitual con sólo un par de ajustes.

Muhammara

Hoy os traigo otra receta de picoteo, una crema de pimientos asados y nueces con un toque picante, perfecta como aperitivo, como entrante o como plato único en una cena ligera.

La muhammara tiene un sabor bastante más intenso y exótico que el hummus, pero es igual de fácil de preparar.

Por lo visto proviene de la ciudad siria de Aleppo y es bastante popular en todo Oriente Próximo. Quizá sea por su origen mediterráneo, pero a mí su sabor, a pesar de su exotismo, me resulta bastante familiar, supongo que porque el pimiento y el pimentón están muy presentes en nuestra dieta diaria.

Muhammara (1)

Ingredientes (4 personas):

– 300 g de pimientos rojos asados

– 100 g de nueces peladas

– 1 diente de ajo

– 3 cucharadas de pan rallado grueso

– 2 cucharadas de zumo de limón

– 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

– 1 cucharada de vinagre balsámico (o melaza de granada)

– 1 cucharada de pimentón de la Vera dulce

– 1/4 de cucharadita de cayena molida (o pimentón de la Vera picante)

– 1 cucharadita de comino molido

– sal y pimienta

Decoración: un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Tostar las nueces, ya sea en una sartén, 5-10 minutos a fuego lento removiendo para que no se quemen, o en el horno precalentado, 10 minutos a 220ºC, hasta que estén ligeramente doradas (el aroma es impresionante).

Si asamos nosotros mismos los pimientos:

Elegir pimientos rojos que sean carnosos y aromáticos.

Precalentar el horno a 200 º C.

Colocar los pimientos en una bandeja y hornear a 180ºC durante unos 30-40 minutos, a media altura y dándoles la vuelta cada cierto tiempo para que se hagan por todas partes.

Sacar del horno y dejar reposar unos 10-15 minutos antes de pelarlos. Se pueden envolver en papel de aluminio de uno en uno para ayudar a que la piel se separe mejor.

Retirar toda la piel, abrirlos por la mitad y quitar las semillas, el jugo que contienen se puede reservar por si nos queda muy espesa la salsa. Trocear y reservar.

Si usamos pimientos envasados:

Elegir unos que sean de buena calidad (para esta receta suelo emplear pimientos de Piquillo).

Escurrir bien y retirar los restos de piel y semillas que puedan quedar. Trocear y reservar.

Picar finito el ajo para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.

Triturar los pimientos junto con el ajo y las nueces. Cuando esos ingredientes estén más o menos mezclados, añadir el pan rallado, el zumo de limón, el vinagre, el aceite y las especias y batir hasta integrarlo todo.

Probar y salpimentar al gusto, batir unos segundos más y rectificar si es necesario.

Dejar reposar unas horas en el frigorífico (no es imprescindible, pero el sabor se intensifica al hacerlo).

Servir en un plato o cuenco, hacer surcos y rociar con un chorro de aceite de oliva (en las fotos no lleva).

Acompañar de bastoncitos de verdura cruda, como zanahoria, pepino, apio (esta última vez lo probamos con calabacín y trozos de coliflor y está muuuuuuuuy bueno), pan de pita, colines, regañás (en la foto) o tostaditas de pan.

¡Y a mojar!

Muhammara (2)

Ideas:

Tengo ganas de hacerla con melaza de granada, que es lo tradicional, por lo visto no es muy fácil conseguirla en España. He visto recetas bastante fáciles, es cuestión de reducir al fuego zumo de granada, de limón y azúcar hasta obtener una especie de sirope. Si lo pruebo os lo contaré.

Supongo que al igual que con el hummus que publiqué hace poco, se podría hacer machacándolo todo junto en un mortero, es un poquito más laborioso triturar el pimiento y la textura quedará un poco menos uniforme, con trozos de nuez más grandes, pero seguro que está delicioso igual.

Consejos:

Las cantidades de comino y cayena son las que he ajustado según nuestros gustos, pero todo depende de si os gusta o no, así que añadidle poco a poco esas especias, tened en cuenta que con el reposo el sabor será más intenso. Incluso podéis retirarlo del todo, o añadir otras especias de vuestra preferencia. Y lo mismo con el ajo.

Fuente:

Después de probar un par de recetas, elegimos ésta de “Las salsas de la vida“, la que más nos gustó, como punto de partida para nuestra variante.

Hummus

No sé cómo he podido vivir sin haber intentado hacer hummus hasta esta primavera. Es una receta facilísima, permite ponerse bastante creativo con las variaciones y, lo más importante de todo, te soluciona un aperitivo o cena en un momento si tienes los ingredientes en la despensa. Que sí, que la salsa tahini es un poco más exótica, pero el resto, al menos en mi caso, suele haberlo siempre en reserva.

Me he pasado desde entonces haciéndolo casi cada semana y ajustando la receta, aunque para ser sincera he tardado en ponerla por aquí porque nunca me daba tiempo a hacer fotos… nos lo comíamos antes.

Hummus

Ingredientes (4 personas):

– 400 g de garbanzos cocidos

– 1 cucharadita de comino molido

– 2 cucharadas de tahini

– 1 o 2 dientes de ajo

– zumo de 1 limón

– 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

– 3 cucharadas de agua (o de agua de cocción de los garbanzos)

– sal y pimienta

Decoración: pimentón de la Vera y un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Si cocemos nosotros mismos los garbanzos:

Poner a remojo unas 12 horas 130-150 g de garbanzos secos (no lo tengo controlado, pero aparentemente, tras el remojo y la cocción, obtenemos alrededor de 400-450 g de garbanzos cocidos), hay que tener en cuenta que parte del agua la absorberán así que hay que cubrirlos bien.

Pasado ese tiempo, escurrir en un colador y lavar con agua fría.

Poner una olla con agua al fuego y añadir los garbanzos cuando empiece a hervir (que sobren 3 o 4 cm de agua por encima). Tardarán un par de horas en cocerse si es una olla tradicional y entre 30 y 45 minutos si es exprés, aunque esto varía mucho según diversos factores (más datos sobre la cocción de garbanzos aquí).

Una vez cocidos escurrirlos bien y reservar parte del agua para añadirla al hummus en la preparación.

Si usamos garbanzos en bote:

Escurrir bien los garbanzos en un colador y lavarlos con agua fría para eliminar el juguillo que llevan.

(Yo he usado siempre garbanzos en bote, mucho más cómodos, aunque quizá los otros sepan mejor)

Picar finito el ajo para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.

Poner todos los ingredientes excepto los que usaremos para decorar el plato en el vaso de la batidora y batir hasta obtener una pasta homogénea.

También sirve machacarlo todo junto en un mortero, es un poquito más laborioso y la textura es un poco más rústica (yo lo he hecho así hasta que nos hicimos con la batidora y me gusta mucho la textura).

(Recomiendo poner el agua de cucharada en cucharada cuando ya hemos batido a medias, para poder controlar mejor la cantidad ya que puede necesitar más o menos según gustos e incluso según la elaboración. En mi caso haciéndolo a mano 3 cucharadas son suficientes, pero al hacerlo con batidora, para mi gusto, hacen falta unas 4 cucharadas)

Dejar reposar unas horas en el frigorífico (no es imprescindible, pero el sabor gana mucho si lo hacemos).

Servir en un plato o cuenco, rociar con un chorro de aceite de oliva y espolvorear un poco de pimentón de la Vera.

Acompañar de bastoncitos de verdura cruda, como zanahoria, pepino o apio (a mí el apio no me gusta, pero para gustos… jejeje), pan de pita, colines, regañás o tostaditas de pan (mis preferidas son las regañás que salen en la foto, que llevan semillas de sésamo, mmmmm).

¡Y a mojar!

Ideas:

En el blog de Manu Catman he visto una variante griega que tengo ganas de probar, añadiendo al final del batido 25 g de aceitunas de Kalamata sin hueso (una variedad griega oscura y alargada), decorando al final con unas cuantas aceitunas más.

También hay gente que le añade perejil o cilantro fresco picado, que puede ser buena idea también.

Fuente:

He ido cogiendo de aquí y de allí probando hasta encontrar la receta que más nos convenció en casa.