Pico de gallo con albaricoques (Juego de Blogueros 2.0)

Pues ya toca receta del JdB 2.0, porque vuelve a ser último día del mes. En mayo el ingrediente elegido fue el albaricoque (aunque como en algunos sitios son difíciles de encontrar tan temprano, hay participantes que usarán el segundo, espárragos blancos). Yo tuve suerte, en las fruterías que frecuento en Madrid los había desde que salieron elegidos en la votación. ¿Cuál fue mi problema en esta ocasión? Que me los comí todos las tres primeras veces que los compré. Por poco mi receta acaba siendo: “Lavas los albaricoques, los cortas por la mitad, les sacas el hueso… Y LOS DEVORAS”. Jajajaja.

Mi reto este mes era (al margen de no comerme los albaricoques del tirón) hacer una receta “salada”. Vamos, que no quería hacer un postre. Encontré unas cuantas opciones, pero casi todas requerían bastante elaboración y he tenido un mes bastante movidito y con muy poco tiempo para recrearme en la cocina, por eso esas recetas se han quedado en el cajón.

Al final me he decidido por un pico de gallo con albaricoques, una propuesta muy fácil, muy versátil y MUY DELICIOSA. En serio, quería llorar cuando se acabó el último bocado porque no podía seguir comiendo, jajajaja.

Pico de Gallo con Albaricoques (7)

Pico de gallo son unas ensaladas típicas mexicanas, de frutas y verduras frescas, que acompañan a un montón de elaboraciones. Se pueden comer tal cual, como ensalada, o ponerla en tacos, burritos, fajitas…

En cuanto vi la receta, no quise saber más, era la elegida sí o sí. Por los ingredientes, me imaginé que tendría un sabor próximo al ceviche, por la lima y el cilantro principalmente, y no me equivoqué. En casa nos ha encantado el sabor fresco, dulce, picante, chispeante… en serio, lo estoy escribiendo ahora y se me está haciendo la boca agua otra vez, jajaja.

Como siempre, la lista con el resto de participantes os la dejo al final del post. Echad un ojo, estoy segura de que vale la pena la visita. 😉

Sin más, allá vamos con la receta.

Ingredientes:

  • 8 – 10 albaricoques
  • 12 – 16 tomatitos cherry
  • 1 cebolla pequeña (o media más grande)
  • 2 – 3 jalapeños (en mi caso, 1/2 pimiento italiano)
  • el zumo de media lima
  • cilantro fresco picado (yo puse 4 cucharadas)
  • 1 cucharada de miel (o sirope de ágave, para opción vegana)
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 1/4 de cucharadita de cayena molida (yo puse un poquito menos)

Pico de Gallo con Albaricoques (1)

Para hacer fajitas:

  • 8 tortillas de trigo
  • lechuga (opcional)
  • relleno al gusto: pescado blanco, langostinos, pollo… (en mi caso, pollo cocido desmenuzado)

Elaboración:

Poner a hervir un par de vasos de agua en una olla mediana.

Lavar los albaricoques y hacerles una cruz con un cuchillo.

Pico de Gallo con Albaricoques (2)

Cuando el agua hierva, añadir los albaricoques y escaldarlos alrededor de un minuto, para que se suelte la piel (ojo, yo me pasé y se cocieron un poco, jajajaja).

Transferirlos con una espumadera a un cuenco con agua fría y hielo para que se enfríen durante uno o dos minutos.

Retirar la piel, con la ayuda de un cuchillo si es necesario, quitar el hueso y picar en trocitos.

Pico de Gallo con Albaricoques (3)

Lavar los tomatitos y picarlos en trozos del mismo tamaño que los albaricoques.

Picar fina la cebolla y los jalapeños (o el pimiento italiano).

Mezclar el zumo de lima con la sal, la cayena, la miel y el cilantro picado.

Colocar todos los ingredientes en un cuenco mediano y remover para que se reparta todo bien.

¡Y ya está lista la salsa!

Pico de Gallo con Albaricoques (6)

Para hacer fajitas:

Calentar las fajitas según las instrucciones del fabricante.

Colocar una cama del relleno sobre cada tortilla, añadir salsa pico de gallo al gusto, si tenéis, un poco de lechuga picada, plegar y ¡a disfrutar!

Pico de Gallo con Albaricoques (8)

Notas:

Yo usé exactamente los ingredientes que veis en la foto (excepto el pimiento, que sólo puse medio), 12 tomatitos cherry y 8 albaricoques tirando a grandecitos. Si preferís que el albaricoque tenga menos protagonismo, podéis poner menos y aumentar el número de tomatitos.

¿Preferís otro tipo de tomates? Pues se cambia y listo, pero que sean sabrosos, lo agradeceréis.

En teoría la salsa pico de gallo es menos líquida de lo que me salió a mí, pero es que los tomates tenían mucho juguito (y va en contra de mis creencias tirarlo) y los albaricoques estaban bastante maduros, así que soltaron bastante zumo. En realidad en casa no importó, aunque chorreó un poco, eso sí. En la segunda tanda de tortillas hicimos burritos en lugar de fajitas para contener la avalancha pero no funcionó demasiado, jajajajaja.

Pico de Gallo con Albaricoques (5)

Lo de escaldar los albaricoques es opcional, para que la piel no “moleste” en medio de la salsa, si estáis perezosos, podéis saltaros el paso.

A mí me gusta el puntillo picante, pero no que tape el resto de sabores y por eso no suelo cargar mucho con la cayena, pero ¡al gusto! Yo no uso, pero quizá podáis sustituirlo por salsa tabasco, ni idea de cantidad y resultado, tendréis que experimentar. 😉

Se puede usar limón, pero el sabor que aporta la lima no tiene nada que ver.

Para hacer fajitas yo usé pollo cocido desmenuzado, pero a esta salsa le va el pescado y el marisco, por ejemplo gambas o langostinos. Pueden ser a la plancha, cocidos, rebozados… hay variedad de opciones. En casa probamos con langostinos cocidos y combinan bastante bien.

Fuente:

Buscando recetas con albaricoque que no fueran postres llegué a ésta que me entró directa por los ojos. Qué queréis, soy fan del cilantro, la lima y todo lo que se parezca a un ceviche, jajajaja.

Participantes:

María José: Flognarde de albaricoques
Carlota: Tarta Sacher
Elvira: Semiesferas de chocolate y albaricoques
Carabiru: Pico de gallo con albaricoques
Fe: Albaricoques con crema de torta del casar, anchoa y crema de balsámico
Vanessa: Vieira en salsa de coco y menta con licuado de albaricoque
Mónica: No-ceviche de albaricoque con gambas picantes
Eva: Pollo con orejones de albaricoque y piñones
Inma: Jamoncitos de pollo en salsa de albaricoques
Silvia K.: Pollo al horno con albaricoques y hierbas
Ligia: Crema de lentejas rojas con albaricoques
Laura: Strudel de albaricoque y manzana
Eva: Pudin de espárragos blancos
Thais: Tarta tatín de albaricoques
Maryjose: Cheesecake con albaricoques y frambuesas
Silvia A.: Pizza sencilla de albaricoques

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Judías verdes con tomate (Juego de Blogueros 2.0)

Abril se me ha pasado volandísimo, madre mía, sin darme cuenta ya es día 30 y toca receta para el Juego de Blogueros. ¿Y cuál es el ingrediente estrella de este mes? Pues las judías verdes. Una de mis verduras menos favoritas de la vida, pero un reto es un reto, y hay que apechugar, jajajaja.

Para no pasar mucho trabajo cocinando algo que podría no gustarme, me decidí por una preparación sencilla y rápida, unas judías con tomate que podéis hacer un poco más contundentes añadiendo carne a la ecuación.

Judias Verdes Tomate Ternera (10)

Al final reconozco que mi propuesta me ha gustado mucho y me alegro de haber vencido mis reticencias iniciales a participar. Otra cosa buena de este juego, que hasta algo que no te gusta te puede sorprender gratamente.

Si queréis saber lo que pueden dar de sí las judías verdes, al final de la receta encontraréis las propuestas del resto de jugadores, que seguro que son magníficas, como siempre.

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 300 g de judías verdes
  • 200 g de tomatitos cherry
  • 150 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 250 g de carne magra de ternera (opcional)
  • aceite de oliva, sal y pimienta

Judias Verdes Tomate Ternera (1)

Elaboración:

Cortar la carne en trozos de bocado.

Lavar las judías, cortar los rabitos y trocearlas en pedazos de unos 5 cm.

Judias Verdes Tomate Ternera (2)

Lavar los tomatitos cherry y cortarlos por la mitad.

Cortar la cebolla en juliana y el ajo en trocitos.

Cocinar las judías al vapor hasta que estén al dente, para ello, colocar agua en el fondo de una olla con tapa y las judías en un cestillo para cocinar al vapor. El tiempo necesario dependerá del tipo de judías y lo tiernas que sean. Reservar.

Judias Verdes Tomate Ternera (5)

Poner una sartén al fuego con un chorreón de aceite. Cuando el aceite esté bien caliente, añadir la carne y marcar (por cierto, curiosidad al respecto del marcado que acabo de descubrir). Reservar.

Judias Verdes Tomate Ternera (4)

En la misma sartén (en mi caso lo hice en otra), sofreír a fuego medio-suave el ajo y la cebolla hasta que ésta se ponga transparente.

Añadir entonces los tomatitos troceados y rehogar durante unos minutos, hasta que empiecen a deshacerse un poco.

Judias Verdes Tomate Ternera (3)

Agregar entonces las judías y 3 o 4 cucharadas del agua de cocción.

Judias Verdes Tomate Ternera (6)

Remover y cocinar hasta que las judías estén tiernas.

Por último, añadir la carne a la sartén, remover para integrar todo y dejar a fuego medio-suave un par de minutos hasta que la carne esté en su punto.

Judias Verdes Tomate Ternera (7)

Salpimentar y servir caliente.

Notas:

Los tiempos dependen mucho del tipo de judías, la primera vez que hice la receta, eran pequeñas y planas, muy tiernas, y se hicieron bastante rápido. La segunda, la que veis en las fotos, eran redondas, más grandes y duras y por ello tardaron más en estar en su punto.

Yo usé tomatitos cherry porque me pareció que iba a quedar muy resultón en las fotos, pero también se puede usar otro tipo de tomate troceado. Si os gusta que haya trozos firmes de tomate, añadidlos a la sartén, dadles un par de vueltas y añadid en seguida las judías.

La carne es opcional, es un plato que está muy rico sin ella pero en esta ocasión decidimos añadirla. Eso sí, creo que me equivoqué en el corte esta segunda vez, la primera troceé unos filetes que tenía en la nevera y salió mucho más tierna y jugosa.

Os recomiendo mucho no tirar el agua de cocer las judías y añadir una poca a la sartén para que se forme un poco de salsita. Riquísimo.

Judias Verdes Tomate Ternera (8)

Fuente:

Cuando salieron las judías, dada mi reticencia a cocinarlas y comerlas, me vi un poco perdida y le pregunté a mi cocinera de cabecera, Etringita, si tenía alguna receta que fuera fácil y rica. Me sugirió prepararlas con ajo y tomate asegurándome que el resultado era delicioso. Cuando me puse a ello, en la nevera también tenía cebolla y carne y, no sé muy bien cómo, acabaron metidas en la sartén, jajajaja.

Participantes:

María José: Hervido de judías verdes
Elvira: Habichuelas verdes en tempura
Carabiru: Judías verdes con tomate
Mónica: Bocadillo de judías verdes con manzana y bacon
José Fernando: Trono de judías verdes con alioli de ajo negro
Inma: Ensaladilla de Gambas con Judías Verdes y Patata
Ana N.: Gofres de judías verdes y gambas
Ligia: Bizcocho de Judías Verdes y Patata
Eva: Judías verdes con virutas de jamón y pechuga de pavo
Maribel: Ensaladilla de judías verdes
Natalia: Arroz atollado colombiano
Maryjose: Habichuelas verdes con jamón
Silvia A.: Raya con verdes de primavera (judías, tirabeques y guisantes)

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Sopa de habas, espinacas y huevo (Juego de Blogueros 2.0)

Una vez más estamos a último día del mes y toca… ¡la receta del juego de blogueros! Este mes, de las propuestas de productos de temporada que nos presentó Mónica, salieron vencedoras (sí, en plural) las habas y las espinacas. Fue inevitable, cuando me tocó votar, casi al límite del plazo, las espinacas estaban a un punto de las habas… y no hay cosa que más me guste que los combos, hacen los retos más interesantes ¿no os parece?

El caso es que nunca había comido habas con espinacas, pero intuía que iban a hacer buena pareja, y vaya si la hicieron. Es verdad que me costó encontrar las habas, se ve que a la hora que suelo ir a la frutería la gente ya ha arramblado con ellas y hasta hace poco más de una semana no logré encontrarlas. Total, que compré las habas, espinacas y una cebolla, que es como un pantalón negro, un fondo de armario básico. Ya en casa y con el tiempo apremiando, hice una búsqueda rápida y me decidí por una receta en la que los dos ingredientes del mes eran prácticamente todo lo necesario.

Como no sería yo si no hiciese modificaciones en las recetas desde antes de empezar a hacerlas, añadí a la ecuación la cebolla (os dije que era un fondo de armario estupendo) y el medio pimiento italiano que quedaba en la nevera. Me puse a cocinar, bastante escéptica con el resultado, todo sea dicho, y… ¡qué sorpresa la sopa tan rica que salió! Desde la primera cucharada tuve claro que ya tenía mi propuesta para el reto.

Sopa Habas Espinacas Huevo (4)

O sea, que mi propuesta de este mes es una sopa calentita y sanota, que hay que cuidarse, jajajaja. Estoy deseando ver qué han hecho el resto de participantes, es lo mejor de este juego. Os dejo la lista de sus blogs al final por si a vosotros también os pica la curiosidad.

¡Ah! Y si os encantan las espinacas, tengo un par de recetas aquí, y una crema de picoteo de habas, byessar, estupenda (aunque el día que hice las fotos la crema era de alubias, jajaja).

Cómo preparar una sopa con habas, espinacas y huevo

Ingredientes (2-4 raciones):

  • 50 g de cebolla
  • 50 g de pimiento italiano
  • aceite de oliva
  • 1 litro de caldo de pollo o verduras (o 1 pastilla + 1 litro de agua)
  • 150 g de habas frescas peladas (650 con vaina, más o menos).
  • 100 g de espinacas
  • 2 huevos
  • sal y pimienta al gusto
  • opcional: cebollino fresco picado

Sopa Habas Espinacas Huevo (2)

Elaboración:

Desgranar las habas, lavarlas un poco y reservar.

Picar la cebolla y el pimiento (siempre que voy a poner esto, busco cómo se llama el corte, y nunca lo tengo claro, ¿macedonia? ¿mirepoix?).

Sopa Habas Espinacas Huevo (3)

En una olla, poner un par de cucharadas de aceite de oliva y poner al fuego. Pochar la verdura picada hasta que la cebolla se ponga transparente.

Añadir el caldo de pollo (o la pastilla de concentrado y el agua, como ha sido mi caso) y llevar a ebullición.

Cuando hierva, añadir las habas y dejar cocer unos 5 minutos.

Mientras, lavar las espinacas. Se pueden usar las hojas enteras o cortarlas en trozos, al gusto (yo las puse enteras).

Pasados 5 minutos, añadir las espinacas a la sopa y seguir cociendo hasta que estén tiernas (en mi caso las dejé 10 minutos).

Batir ligeramente los huevos. Remover la sopa y agregar los huevos lentamente mientras seguimos dando vueltas con la cuchara, de forma que el huevo se cocine en el propio calor del caldo y se formen una especie de “madejas”.

Salpimentar y servir caliente.

Sopa Habas Espinacas Huevo (5)

Salpicar un poco de cebollino fresco picado por encima para un extra de sabor. 😉

Notas:

Como veis en los ingredientes, digo que salen de 2 a 4 raciones, todo depende de si es un plato único, un primero normal, o una sopa de entrante.

Siempre que compramos habas, me da una pena enorme la cantidad de vainas que se desperdician. Por curiosidad el otro día busqué, y hay recetas para aprovecharlas cuando no son pequeñas (para muestra un botón, o varios, jajaja). Todavía no he probado, pero la tempura me llama mucho.

Si queremos aprovechar las vainas, o facilitar su pelado, es útil usar un pelaverduras para retirar los laterales, donde están las hebras más duras.

Sopa Habas Espinacas Huevo (1)

El objetivo de este reto es usar productos de temporada, pero si no tenéis habas frescas, podéis usar congeladas, y las espinacas igual, aunque las hay frescas todo el año.

Para hacer de esta sopa una receta vegana, basta con usar caldo de verduras y no añadir el huevo.

El cebollino que tenía se me acabó en la primera prueba de esta sopa, y en las fotos no sale, pero os recomiendo mucho añadirlo, le da un sabor muy bueno. ¿Y por qué no compré más? Pues en parte por pereza, en mi supermercado habitual lo venden en unos manojos descomunales que tienes que picar y congelar para que no se acabe estropeando y como no tenía mucho tiempo para ponerme con eso después de hacer las fotos, decidí no comprarlo esta vez.

Sopa Habas Espinacas Huevo (6)

Buscando el origen de la receta, me parece que esta es una versión de una receta oriental ¿china? que lleva edamame en lugar de habas, salsa de soja y una pizca de aceite de sésamo. Tengo que probar.

Fuente:

En mi intento por usar los dos ingredientes del mes, acabé buceando en pinterest y encontrando un pin/receta que no enlaza a ninguna fuente. Como me da mucha rabia que la gente no acredite bien las imágenes/contenidos que usa, no voy a poner enlace. Eso sí, creo que es posible que esté sacada de este libro, que citan en esta receta que se parece bastante.  En cualquier caso, tampoco seguí la receta del pin al pie de la letra, añadiendo, ya de primeras, el sofrito de cebolla y pimiento a la ecuación. 😉

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Berta: https://dulceperonotanto.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: https://plus.google.com/+ElviraPorcel
Inma: http://entre3fogones.com/
Ana N.: https://entreobleasyaloloco.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Susanna: http://trumpi.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

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Gratén de patatas con bechamel y queso gouda

Si hay algo que echo de menos en verano, especialmente desde que vivo en Madrid, es la posibilidad de usar el horno sin morir achicharrados en el intento. Por suerte existe el helado para mitigar la ausencia de bizcochos, galletas y comidas gratinadas. Por eso el otoño es bienvenido. Bueno, por eso y porque me chifla el colorido de los árboles… la brisa fresca en la cara…

Al lío, que me pierdo en divagaciones. La receta que os traigo hoy, unas deliciosas patatas en bechamel gratinadas, lleva meses en borradores esperando su momento. Sé que en algunos lugares todavía es misión de riesgo hornear (para que luego haya quien niegue el cambio climático), pero ya falta poquito.

Graten Patatas Queso Gouda (8)

La única complicación que tiene este plato es hacer la bechamel, pero siguiendo las instrucciones que os doy, no debería haber problema. Si tenéis vuestra propia manera infalible de hacerla, adelante con ella. En casa el señor de las bechameles es J, que opina que soy muy lista por afirmar que sus platos estrella son los risottos y las bechameles (¿Qué culpa tengo yo de que se le den tan bien, eh? Ninguna, obviamente). En una de mis primeras lasañas tuve que pasar la batidora a la bechamel de tanto grumo que había. Por suerte he mejorado y tras unas cuantas bechameles más que decentes, puedo hacerla sin problemas (lo cual no quita que siga siendo cosa de J, que quede claro).

Ingredientes (para 4 raciones):

Para la bechamel:

  • 45 g de mantequilla sin sal
  • 30 g de harina de trigo
  • 1/2 cucharada de sal (o al gusto)
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida (o al gusto)
  • 750 ml de leche

Para el gratinado:

  • 500 g de patatas
  • 1 cebolla mediana
  • 100 g de queso gouda

Graten Patatas Queso Gouda (1)

Graten Patatas Queso Gouda (2)

Preparación:

Cortar la cebolla en juliana. Pelar y cortar las patatas en rodajas finas. Reservar.

Para la bechamel:

Calentar la leche en una olla. Reservar.

Tamizar la harina para evitar grumos en la bechamel.

Fundir la mantequilla en una sartén amplia (de más de un litro de capacidad) a fuego medio-suave. Una vez derretida, añadir la harina y cocinarla durante dos o tres minutos removiendo con una cuchara de madera hasta que empiece a coger color.

Mantener el fuego a medio-suave y añadir la leche caliente a poquitos con un cucharón. Remover con una cuchara de madera hasta que vaya ligando y la harina absorba toda la leche antes de añadir más. Deshacer bien los grumos que puedan aparecer.

Con la última cucharada de leche, salpimentar al gusto y remover para repartirlo bien. La bechamel ha de quedar densa pero líquida.

Precalentar el horno a 180 ºC.

Verter un poco de bechamel en el fondo de una fuente apta para horno, preferiblemente de cristal o cerámica.

Colocar sobre el fondo una capa de rodajas de patata, sobre ella un poco de la cebolla y cubrir con bechamel.

Graten Patatas Queso Gouda (3)

Repetir hasta llenar la fuente, rematando con bechamel (yo apuré demasiado, lo suyo es que quede un poco de margen para que no rebose al borbotear).

Graten Patatas Queso Gouda (4)

Hornear a 180 ºC, a media altura y con calor arriba y abajo, durante unos 45 minutos. Para evitar que se queme la superficie, se puede cubrir con una hoja de papel de aluminio o una tapadera apta para horno.

Pasados los 45 minutos de horneado, rallar el queso gouda, espolvorear por encima de la fuente y volver a meter en el horno otros 20-30 minutos a la misma temperatura (esta última se puede hornear en modo gratinado, si vuestro horno lo tiene). Estará listo cuando el queso se derrita y empiece a dorarse.

Graten Patatas Queso Gouda (5)

Retirar del horno, dejar reposar unos minutos sin tapar y servir caliente.

Graten Patatas Queso Gouda (7)

Notas:

Esta receta se puede preparar con antelación y recalentar con excelentes resultados. Otra “ventaja”, además de comer rico sin tener que cocinar en ese momento, es que se habrá solidificado un poco y no se desparramará tanto al hacer las raciones.

Graten Patatas Queso Gouda (9)

He probado una variante infundiendo té milky oolong en la leche previamente. No os imagináis el sabor tan especial que aporta a este plato este simple detalle. Si os atrevéis, sólo hay que calentar la leche en una olla, bajar a fuego medio-suave cuando rompa a hervir, añadir el milky oolong y remover para que se empape bien. Sin dejar que vuelva a hervir, dejar infundir durante 3 o 4 minutos, hasta que se abran las hojas. Pasado ese tiempo, retirar del fuego la olla y dejar reposar un par de minutos antes de filtrar. Después la receta se continúa de la misma manera que os he contado.

Fuente:

La receta original lleva el té del que os hablaba ahí arriba, milky oolong, yo la he preparado con y sin y ambas están riquísimas.

Ensalada birmana con aliño de té verde fermentado

En verano no apetece demasiado encender los fogones, por eso las ensaladas y otras preparaciones frías se hacen las reinas de los menús cotidianos. Hay gente que cree que las ensaladas son aburridas, pero eso es porque no se paran a pensar en la multitud de posibilidades que hay más allá de la típica ensalada de lechuga, tomate y cebolla.

La propuesta que os traigo para ampliar vuestro recetario es una ensalada de inspiración oriental, con toques crujientes y un exótico aliño a base de té verde que hay que dejar fermentar unos días en la nevera antes de usarlo. ¿Cómo se os queda el cuerpo?

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (9)

(El cuenco tan rebonito lo hice yo misma, 🙂 🙂 🙂 )

En Birmania, en el sureste asiático, son muy habituales las ensaladas de hojas de té fermentadas acompañadas de una selección de cosas crujientes como semillas, cacahuetes y legumbres tostadas. Yo no he ido a Birmania y tampoco he comido en ningún restaurante birmano, así que no sé cuánto se parece esta receta que os traigo a las originales. Lo que sí os prometo es un sabor muy exótico y diferente al que se le va cogiendo el punto después de la sorpresa inicial. Eso sí, si no os gusta experimentar demasiado en la cocina y sois más de sabores conocidos, no sé si será para vosotros, no digáis que no os he avisado.

Ingredientes:

Aliño de hojas de té verde fermentado (para un bote de unos 300 ml):

  • 1/2 taza de té verde de hoja entera (sencha, bancha…)
  • 3 dientes de ajo
  • 2 chalotas o media cebolla mediana
  • 2 cucharadas de jengibre fresco rallado
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de vinagre blanco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 o 2 cucharadas de salsa de pescado (nos gustó más con 1)
  • 1 cucharadita de sal

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (1)

Ensalada:

  • Lechuga (tipo francesa, iceberg, romana…)
  • Semillas de girasol, calabaza, sésamo…
  • Cacahuetes tostados, pistachos…
  • Dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Rodajas de limón
  • 1 o 2 cucharadas de aliño de té verde fermentado por ración

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (5)

Elaboración:

Aliño de té verde fermentado:

Poner las hojas de té verde en un cuenco mediano, verter agua hirviendo por encima y dejar reposar 10 minutos.

Filtrar y enjuagar las hojas de té con agua fría, descartando las que no se hayan abierto al infundir y las ramitas que pueda haber. Volver a colocar las hojas en el cuenco, añadir agua fría hasta cubrirlas y dejar reposar al menos una hora. Pasado el reposo, filtrar y escurrir eliminando toda el agua posible.

Rallar el jengibre y picar fino los ajos y las chalotas.

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (2)

Colocar las hojas de té escurridas junto con el resto de ingredientes del aliño en el vaso de la batidora y triturar hasta obtener una pasta más o menos homogénea y similar al pesto.

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (4)

Guardar en la nevera en un frasco de cristal esterilizado. Dejar reposar como mínimo un día, aunque los sabores se hacen más pronunciados si lo dejamos fermentar al menos tres días.

Ensalada:

Pelar y laminar uno o dos dientes de ajo por comensal y freír en un poco de aceite de oliva hasta que empiecen a dorarse (ojo, que si se queman sabrán a rayos). Retirar enseguida de la sartén con una espumadera y dejarlos escurrir sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (6)

Lavar y cortar la lechuga y ponerla como base, agregar semillas, ajo frito, cacahuetes y pistachos al gusto.

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (8)

Por último, agregar el aliño de té verde fermentado al gusto (mejor empezar por poco e ir añadiendo según lo probamos).

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (10)

Exprimir por encima un poco de zumo de limón y remover para mezclar bien.

Servir acompañado de rodajas de limón para acabar de aliñarlo al gusto.

Ensalada Birmana Aliño Te Fermentado (12)

Notas:

He leído que hay buenos sustitutos veganos de la salsa de pescado para hacer esta receta vegana, sin renunciar al tipo de sabores que aporta. También se puede cambiar, por lo que he visto, por salsa de soja, aunque el sabor será distinto, contadme si lo probáis.

Como nos vamos a comer las hojas de té verde, es importante que sean de hoja entera, de la mejor calidad posible y, obviamente, sin aromatizar para que no se altere el sabor. Los de mejor sabor suelen ser los japoneses, bancha, sencha… son suaves y con menor contenido en teína, cosa a tener en cuenta.

Si os da pena no aprovechar el té resultante se puede hacer una primera infusión durante 2 minutos (o lo que indique el té que uséis), filtrar y volver a añadir agua hirviendo dejándola reposar unos 8 minutos. Esa primera infusión la podéis usar para beber o para preparar algún batido, como éste o este otro, u otra receta, por ejemplo una variante de este pilaf.

Es poca cantidad, sale más o menos un bote estándar de los de mermelada, así que podemos esterilizar el bote en microondas, como explican aquí o por el método tradicional.

Yo suelo comprar los frutos secos crudos y los tuesto o frío en el momento, el sabor no tiene nada que ver. En este caso doré los cacahuetes en la misma sartén donde freí los ajos. Los pistachos los añadí cuando los cacahuetes ya casi estaban para darles un calentón.

El mezclillo de semillas lo compré en Mercadona para ponerlo en ensaladas, lleva pipas de girasol y calabaza y semillas de sésamo, lino marrón y amapola. Normalmente las compro por separado (pipas de girasol y calabaza, más que nada) pero en este paquete llevan una buena proporción de cada, me encanta. 🙂

Para emplatar, se puede hacer en un cuenco grande o colocar los ingredientes por separado en cuenquitos y que cada uno se sirva al gusto.

Fuente:

Es una versión de esta receta que encontré… no me acuerdo qué buscaba cuando la encontré, pero me alegro. Jajajaja. La primera vez no nos acabó de convencer del todo, así que la segunda vez que preparé el aliño aumenté la cantidad de té verde y chalota y reduje la de salsa de pescado. Me encantaría encontrar esa legumbre que usan, toor dal, seguiré buscando.