Almendras envueltas en chocolate picante (Juego de blogueros 2.0)

Este mes me ha vuelto a pillar el toro, he vuelto a llegar casi a final de octubre sin tener la receta preparada para el Juego de blogueros, así que he tenido que abandonar mi idea inicial y decantarme por algo mucho más sencillo de hacer en una sola mañana. Pero que sea sencillo no quiere decir que sea menos delicioso y aquí están estas almendras rebozadas en chocolate picante que lo demuestran.

Almendras Chocolate Picante (9)

Llevaba tiempo queriendo hacer alguna receta en la que tunear el chocolate con un punto de sal y un toque picante. También tengo alguna receta guardada de almendras tostadas con sal y hierbas que, a juzgar por lo bien que ha salido este experimento, voy a probar sí o sí. Justamente viendo una de esas recetas llegué a ésta que os traigo, que era la combinación perfecta de esos anhelos culinarios. El resto es historia, deliciosa historia.

Si no habéis probado el chocolate picante, ésta es vuestra oportunidad de hacerlo, no os arrepentiréis. Es difícil de explicar cómo la sal potencia el resto de sabores de la receta, hay que meterse una en la boca para experimentarlo en papilas propias. Y encima es tan fácil que hasta es un peligro, jajaja.

Por cierto, que me acabo de dar cuenta de que empecé en noviembre del año pasado en el Juego de Blogueros con unas trufas de mandarina y cierro este primer año con chocolate otra vez. ¿Casualidad? 😉

Ingredientes:

  • 150 g de almendras crudas con piel
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 75 g de chocolate para postres o negro
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/8 cucharadita de cayena molida (o al gusto)

Almendras Chocolate Picante (1)

Elaboración:

Precalentar el horno a 175 ºC.

Mezclar en un cuenco las almendras con el aceite de oliva. Remover para impregnarlas bien.

Cubrir la bandeja del horno con papel de hornear o una lámina de teflón y repartir las almendras de forma que no se amontonen.

Almendras Chocolate Picante (3)

Hornear a 175 ºC durante 10 – 15 minutos (yo las dejé 12 y quizá se me pasaron un poquillo). Es mejor quedarse cortos que pasarse y que se quemen.

Sacar del horno, espolvorear la sal por encima y dejar enfriar (lo difícil es evitar comérselas en este momento de lo bien que huelen… y saben, ñam, me lo anoto como snack para el futuro).

Almendras Chocolate Picante (4)

Fundir el chocolate al baño maría. Para ello, colocar un cuenco sobre una olla con agua caliente de forma que el agua toque, al menos, la altura del cuenco ocupada por el chocolate troceado (ojo, que no entre agua en el cuenco). Si hace falta, remover con una espátula para ayudar a deshacer los grumos.

Una vez fundido el chocolate, añadir las almendras tostadas y remover para que se cubran bien.

Esparcir las almendras chocolateadas en una lámina de papel de hornear o de teflón. Dejar enfriar para que se endurezca el chocolate.

Almendras Chocolate Picante (5)

Mientras, mezclar en un cuenco pequeño el cacao con la canela y la cayena.

Una vez el chocolate haya endurecido un poco, rebozar las almendras en la mezcla de cacao y especias.

Almendras Chocolate Picante (6)

¡Y a disfrutar de un picoteo diferente!

¡Ah! Si lográis no zampároslas de una sentada, lo suyo es guardarlas en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco (yo las tengo en la nevera).

Notas:

En la foto de los ingredientes salen unos 90 gramos, puse unos 80 finalmente para darme cuenta al añadir las almendras de que era demasiado. Al revisar la receta original, vi que lo que había pasado es que olvidé dividir por dos la cantidad de chocolate, igual que había hecho con el resto. Lo que debería ser una ligera capa de chocolate para pegar el cacao especiado acabó siendo una capa bastante considerable. Si queréis unas almendras menos chocolateadas, poned 40-50 gramos de chocolate.

Almendras Chocolate Picante (7)

Con la cantidad de cayena que os indico, sale un chocolate ligeramente picante, muy agradable en combinación con la sal y la canela. Pero podéis añadir más o menos según gustos.

El chocolate se puede fundir en microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia media, pero es un método que a mí no me gusta porque puede quemarse.

Un truco para acabar antes es meter las almendras chocolateadas 10 minutos en la nevera, así el chocolate adquiere la consistencia justa para el rebozado.

Para rebozar, al igual que con las trufas y bombones, puse 4 o 5 almendras en el cuenquito, y les di un meneo hasta que quedaron bien recubiertas.

Almendras Chocolate Picante (8)

Fuente:

La receta que utilicé fue ésta de See & Savour, con la excepción que os he contado en las notas de la cantidad de chocolate. La próxima vez que las repita las haré con la cantidad que indica y editaré este post con las conclusiones que saque.

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Carmen: https://croqueteandoo.wordpress.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Rebeca: http://enganchadosalacocina.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/

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Helado de té especiado y plátano

El verano pasado, con todo el follón de irnos a Paraguay, se me quedó esta receta en el tintero digital. Este calor que está haciendo pide cosas fresquitas, así que ¡allá vamos con este helado de té especiado y plátano!

Helado de té especiado y plátano (5)

 

Es el segundo helado con base platanística que publico, después del de chocolate y cerezas, y sigo siendo muy fan de lo sencillos que son de hacer y lo mucho que da el pego la textura del plátano congelado, y si está en su punto, ni siquiera hay que añadir nada para endulzarlo.

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 3 plátanos medianos maduros (aprox. 300 g pelados)
  • 4 o 5 dátiles
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de clavo molido
  • 1 trocito de jengibre fresco (de 1 cm más o menos)
  • 150 ml de leche o leche vegetal
  • 2 cucharaditas de hebras de té negro

Opcional:

  • Caramelo líquido, sirope de chocolate, nueces picadas, galletas de canela desmenuzadas…

Helado de té especiado y plátano (1)

Preparación:

Pelar y trocear los plátanos (el tamaño variará según la potencia de la batidora/picadora que tengáis,  si es muy potente o permite picar hielo pueden ser trozos más grandes), colocarlos en un plato o cuenco, tapar con film y llevar al congelador al menos 4 horas (se puede dejar de un día para otro).

Calentar la leche e infusionar el té durante los minutos que indica el paquete (para té negro suelen ser unos 4 minutos, ojo con esto, porque si se pasa el tiempo puede amargar bastante), filtrar y reservar 125 ml.

Deshuesar y picar los dátiles (si veis que tienen la piel demasiado dura se puede retirar, pero no suele hacer falta).

Pelar y rallar el jengibre (si os gusta suave, poned menos de 1 cm de raíz, si os va la marcha, poned un poco más).

Poner la leche infusionada en el vaso de la batidora, añadir la canela, el clavo, el jengibre rallado y los dátiles, y batir hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.

Helado de té especiado y plátano (2)

La crema se puede hacer con la leche fría, inmediatamente antes de preparar el helado, o con antelación, justo después de filtrar el té, mezclando los ingredientes en caliente y dejándolo enfriar en la nevera, de esta forma los sabores y aromas se intensificarán.

Sacar el plátano del congelador y dejar atemperar unos 10 minutos (así será más fácil de batir).

Poner el plátano y la crema especiada en el vaso de la batidora/picadora y batir hasta integrar todo en una crema espesa y sin grumos.

Repartir en cuencos, decorar con sirope de chocolate, caramelo líquido y/o trocitos de galletas desmenuzadas o de nueces y ¡a comer!

Helado de té especiado y plátano (4)

Notas:

El batido final será más o menos laborioso dependiendo de la potencia de la batidora que tengáis, si no es de las pensadas para picar cosas duras, tendréis que batir un poco, sacar lo que se ha quedado entre las cuchillas, remover con una cuchara y volver a batir… así hasta que ya no queden grumos.

Si una vez acabáis de batir el helado está más bien blando, se puede meter en el congelador 10 o 15 minutos para que vuelva a coger cuerpo.

Las especias se pueden variar a gusto, se me ocurre que se podrían usar las mismas que lleva el té yogui, por ejemplo.

Helado de té especiado y plátano (3)

Fuente:

Tomé la idea de esta receta del blog Lala Kitchen, añadiéndole un té negro especiado que tenía en la despensa.

Linzertorte o Tarta(letas) de Linz

En abril del año pasado me compré estos moldes de tartaletas que por unas cosas y por otras estuvieron casi un año sin ser estrenados, imperdonable. Como penitencia, la receta que inaugurase la era tartaletera tenía que ser especial (qué duro es expiar pecados, ains).

Aunque a mí nunca me la haya hecho (guiño-guiño-codazo-codazo) la receta elegida fue la de Linzertorte, uno de los “greitesjits” de J., una tarta que, si no me falla la memoria, aprendió a hacer en Alemania porque “ningún hombre puede llegar a los 18 años sin saber hacer tartas” (todo mi apoyo a esta norma, a la que añado que ninguna persona debería llegar a los 18 sin saber resolverse el tema alimenticio con cierta soltura).

Tartaletas de Linz (7)

Aunque el origen de la tarta de Linz, también conocida como tarta Linzer o Linzertorte, es austrohúngaro (no podía perder la oportunidad de escribir esta palabra) es muy tradicional en Austria, Hungría, Alemania y Suiza.

Según wikipedia, el registro más antiguo de esta receta lo podemos encontrar en el Codex 35/31 de 1653 en el archivo de la Abadía de Admont.

Y después de tanta charla, vamos al lío. 😉

 

Ingredientes (para una tarta de 26 cm o 6 tartaletas de 10 cm):

Masa quebrada:

  • 200 g de harina
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 140 g de azúcar
  • 1 clara de huevo
  • 1/2 yema de huevo
  • 125 g de mantequilla fría en dados
  • 125 g de almendra molida (también puede ser avellana)

Tartaletas de Linz (1)

Relleno:

  • 100-150 g de mermelada de albaricoque

Tartaletas de Linz (2)

Decoración:

  • 1/2 yema de huevo

 

Preparación:

Tamizar en un cuenco la harina con la canela, la vainilla, la levadura química y el azúcar.

Volcar la mezcla en una superficie de trabajo limpia formando un volcán.

Reservar la mitad de la yema del huevo, y batir ligeramente la otra mitad y la clara (Como yo soy un poco obsesiva a veces, lo hice báscula mediante, pero se puede hacer a ojo).

Volcar  el huevo batido, la mantequilla cortada en dados y la almendra molida en el centro del volcán de harina.

Mezclar los ingredientes lo más rápido posible para que no se derrita la mantequilla (que es el truco para una masa quebrada perfecta). Esto se puede hacer:

  • Pellizcándolos entre los dedos hasta formar una masa desmigada (así lo hice yo).
  • Con un mezclador de masas manual (que añado desde ya a mi lista de “lo necesito muy mucho”).
  • Con un cuchillo largo haciendo cortes paralelos, juntando todo en un montón otra vez y repitiendo hasta tener toda la mezcla en forma de migas (así lo ha hecho siempre J. que se sorprendió de que consiguiera hacerlo a pellizcos).

Una vez que tenemos la masa desmigada, se junta toda formando una bola apretada, se envuelve en film transparente y se deja reposar en la nevera durante media hora.

Tartaletas de Linz (3)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Dividir la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra.

Engrasar los moldes con mantequilla.

Si vamos a utilizar un sólo molde de tarta, extender la parte grande de la masa apretando con los dedos hasta cubrir con una capa más o menos uniforme el fondo y las paredes.

Si vamos a utilizar moldes de tartaletas, dividir la masa en partes iguales y proceder de la misma manera (la obsesiva que vive en mí y que de vez en cuando se asoma, me hizo utilizar la báscula también para esto).

Cubrir la masa con mermelada. La cantidad variará según el tamaño de los moldes y lo golosos que seamos. Yo puse más o menos una cucharada colmada por tartaleta.

Tartaletas de Linz (4)

Con el resto de la masa quebrada formar tiras aplastadas de más o menos un dedo de ancho y cubrir las tartaletas formando un enrejado.

Tartaletas de Linz (5)

Pincelar la superficie de la masa con la media yema restante (así se consigue una superficie dorada y brillante).

Tartaletas de Linz (6)

Hornear durante 25 o 30 minutos a 180 ºC, hasta que la superficie esté dorada. Para un único molde grande es posible que haga falta más tiempo de cocción.

Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Tartaletas de Linz (8)

 

Notas:

La tarta de Linz es de esas recetas que están más buenas de un día para otro, os aconsejo envolver las tartaletas en papel de aluminio y servirlas al día siguiente.

Mis moldes tienen una especie de pie que hizo imposible desmoldar las tartaletas sin romperlas, así que nos las comimos sin sacarlas. Me anoto a mi lista interminable unos moldes de esos con fondo desmontable.

La receta tradicional se hace con mermelada de grosellas, aunque también es habitual emplear de albaricoque, ciruela o frambuesas. Estos son los sabores que yo creo que le quedan bien a este tipo de masa, pero sobra decir que podéis rellenar la tarta con la mermelada que más os guste.

También parece que más que almendras, lo típico son avellanas, pero se pueden usar nueces o una mezcla de frutos secos al gusto. Me encanta porque con tantas variaciones se puede hacer bastantes veces la receta sin repetir sabor, jajaja.

Es una tarta que se presta para jugar con el enrejado, y también es común colocar almendra fileteada en el borde después de pincelar con huevo, pero como yo iba pillada de tiempo, las florituras se quedaron para otra ocasión.

Tartaletas de Linz (9)

Perfecta para acompañar una taza de té… o para que una bola de helado de vainilla no se sienta sola a la hora del postre. 😉

 

Fuente:

Hace tiempo J. me pasó un par de recetas de tartas típicas alemanas traducidas entre las que estaba ésta, una suerte, porque su recetario repostero está (casi) todo en alemán.

Infusión de menta con canela, naranja y miel

Parafraseando a Fito, parece que “después de un invierno raro, una rara primavera”, vaya tiempo loco, aunque hoy haga calor a mediodía, mañana te puedes congelar, yo no recuerdo haber consultado tanto con google el tiempo que va a hacer en Madrid. Cualquier día, la amable vocecilla que responde a mi “Ok, google” me va a decir directamente “¿A que adivino lo que me vas a preguntar?” antes de darme tiempo a soltar mi “Tiempo en Madrid”. Yo creo que hasta tiene la respuesta preparada de antemano.

Para entrar en calor, a media tarde me suelo tomar algo caliente y como no puedo abusar mucho de infusiones excitantes como el té o el mate (el café ni olerlo, vamos), acabo recurriendo a leche con cacao o rooibos, aunque de vez en cuando cae una infusión de menta. Un día, intentando introducir un poco de variedad, se me ocurrió añadirle cosas a la menta, de la misma forma que té y rooibos aromatizado. Investigando un poco, di con una mezcla que me pareció interesante con ingredientes que suelo tener en la despensa.

Infusión Menta (5)

El resultado es una infusión que os recomiendo mucho, tanto para tomar fría como caliente. La naranja le aporta un sabor buenísimo a la menta, y la miel y la canela combinan a la perfección.

Ingredientes (para 1 taza de infusión):

  • 2 cucharaditas de menta seca o 1 cucharada de menta fresca
  • 200 ml de agua
  • zumo de 1/2 naranja
  • 1 cucharadita de miel (al gusto)
  • 1/4 de cucharadita de canela molida

Infusión Menta (1)

Preparación:

Poner el agua a hervir en un cazo pequeño.

Cuando rompa a hervir el agua, apagar el fuego, añadir la menta y la canela, remover un poco y dejar infusionar unos 5 minutos.

Infusión Menta (4)

Filtrar la infusión. Si se ha enfriado se puede calentar un poco sin que llegue a hervir.

Exprimir la media naranja y añadir el zumo a la infusión (yo no lo cuelo, pero es cuestión de gustos).

Infusión Menta (3)

Endulzar con miel al gusto (en mi caso una deliciosa miel de lavanda de producción ecológica que compramos estas Navidades en Pontevedra) y a disfrutar de un momento de relax. 😉

Infusión Menta (6)

Notas:

Las cantidades son orientativas, si os gusta con más canela, pues más canela, con menos miel, pues menos miel…

Se puede hacer mucha cantidad de una vez y tenerla en la nevera para tomar tanto caliente como frío, pero yo os recomiendo añadir el zumo de naranja justo cuando lo vayáis a consumir.

No lo he probado, pero seguro que con menta fresca está como mínimo igual de bueno.

Fuente:

Haciendo una búsqueda me encontré con varias páginas que publicaban recetas similares con pocas variantes, al final el día que la iba a hacer tenía el ordenador apagado y acabé haciéndola a sentimiento con buenos resultados.

 

Té yogui

El té yogui (también conocido como yoga tea, yogi tea o yogi chai) es una infusión de especias que tiene su origen en el Ayurveda, una enseñanza india sobre el equilibrio de cuerpo, mente y espíritu. Originalmente los ingredientes varían según las estaciones del año y necesidades específicas de cada persona, pero la receta más extendida la popularizó Yogi Bhajan,  yogui y maestro espiritual, cuando emigró a Estados Unidos a finales de los años 60. Hoy Yogi Tea es una marca comercial que comercializa gran variedad de infusiones ecológicas.

Yo no sé nada de Ayurveda, apenas un par de cosas de yoga (a lo más que he llegado es a hacerme unas fotos con posturas de yoga para el proyecto fotográfico chandalero de unas amigas) y tengo que reconocer que no soy demasiado espiritual, lo mío es más el ámbito terrenal, qué le vamos a hacer. De especias e infusiones sí que sé un poco más, por eso me he animado a probar a hacer mi propia mezcla.

Té Yogui (3)

¿Y me ha gustado? Pues la verdad es que sí, tiene un sabor intenso y especiado muy agradable, y es una infusión que resulta muy reconfortante tanto sola como con un chorrito de leche. Confieso que con la taza en la mano me han dado unas pocas ganas de apuntarme a clases de yoga, sin ser yo nada de eso, oigan.

Ingredientes (para medio litro de infusión):

  • 6oo ml de agua
  • 6 clavos de olor
  • 6 vainas de cardamomo
  • 6 granos de pimienta negra
  • 2 rodajas de jengibre fresco
  • 1 ramita pequeña de canela
  • 1 cucharadita de té negro assam (opcional)
  • leche o bebida vegetal (opcional)

Té Yogui (1)

Preparación:

Poner el agua a hervir en una olla con tapa.

Mientras se calienta, cortar las rodajas de jengibre (si no tenéis fresco se puede sustituir por media cucharadita de jengibre en polvo) y apretar las vainas de cardamomo entre los dedos un poco para que se abran.

Cuando el agua empiece a hervir, añadir las especias, tapar y cocer a fuego suave durante unos 20 minutos.

Retirar la olla del fuego, añadir el té negro, remover ligeramente para que se empapen las hebras, y dejar infusionar 4 minutos (ojo, si os pasáis el té podría amargar la infusión arruinándola).

Filtrar (sin apretar para sacar todo el líquido, si se aprieta el té, puede llegar a amargar) y servir caliente solo o con un chorrito de leche o bebida vegetal.

Té Yogui (2)

Notas:

Aunque está bueno así, se puede endulzar con una cucharadita de azúcar, miel o sirope.

Si os gusta pero os da pereza prepararlo cada vez, se puede hacer mucha cantidad de una vez y tenerlo en la nevera para disfrutarlo en otro momento.

 

Fuente:

Hay miles de recetas en la web y todas coinciden más o menos en las cantidades con mínimas variantes. Como siempre, es una receta totalmente personalizable.