Helado de turrón blando

Hace unas semanas aparecieron un par de tabletas de turrón de Jijona que se habían quedado “traspapeladas” de las celebraciones navideñas y fue inevitable que acabasen convertidas en algo (más) rico (todavía). La idea inicial era hacer una elaboración distinta con cada tableta, pero tras preparar helado con la primera, tuve claro que quería esa receta en el blog… así que la segunda siguió el mismo camino. Puro afán divulgativo, para poder hacer las fotos, claro, no por gula ni nada de eso. Jajajaja.

Así que damos por inaugurada la temporada de helados 2018 en Birulicioso con este helado de turrón Jijona, el blando.
Helado turron Jijona (10)

Si no tenéis turrón en casa ahora, os recomiendo MUY FUERTE que os guardéis la receta y probéis este helado en cuanto vuelva a las estanterías del súper.

Ingredientes:

  • 250 ml de leche entera
  • 1 ramita de canela
  • la piel de 1 limón
  • 330 ml de nata
  • 2 yemas de huevos medianos
  • 75 g de azúcar
  • una pizca de sal (algo menos de media cucharadita)
  • 250 g de turrón Jijona

Helado turron Jijona (1)
Elaboración:

Lo primero es aromatizar la leche.

Poner una olla a fuego medio con la leche, hasta que casi alcance el punto de ebullición.

Mientras, lavar el limón y pelar fina la piel dejando lo mínimo posible de parte blanca (yo suelo usar un pelapatatas).

Cuando la leche esté a punto de hervir, retirar del fuego y agregar las peladuras de limón y la ramita de canela. Dejar infundir de 5 a 10 minutos.

Helado turron Jijona (2)

Filtrar, añadir la nata y calentar a fuego suave.

Mientras, separar las yemas de las claras.

Poner en un cuenco las yemas con el azúcar y batir con varillas hasta que blanqueen y se forme una crema.

Helado turron Jijona (3)

Separar media taza de la mezcla de leche y nata caliente y añadir poquito a poco al cuenco de la crema de yemas y azúcar. Se hará sin dejar de remover, para integrar y que se temple antes de agregrarlo a la olla.

Helado turron Jijona (4)

Trocear la tableta de turrón, reservar la mitad y añadir la otra mitad a la olla junto con la crema y un pellizco de sal fina.

Helado turron Jijona (5)

Remover concienzudamente hasta que el turrón se disuelva y la crema sea homogénea.

Cocer a fuego lento, sin que llegue a hervir en ningún momento (ya que podría cortarse) hasta que la crema espese. Es importante remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema está lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Helado turron Jijona (6)

Retirar del fuego hasta que se enfríe lo suficiente para meter la crema en la nevera (enfría más rápido si la cambiáis de recipiente).

Dejar en la nevera, cubierta con film transparente, al menos 12 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema.

Cuando empiece a ponerse densa, añadir el resto del turrón troceado y seguir mantecando hasta que adquiera una textura cremosa y consistente. Suele tardar entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la heladera.

Helado turron Jijona (7)

Traspasar el helado de turrón a un recipiente con tapa.

Helado turron Jijona (8)

Meter en el congelador durante al menos 3 o 4 horas más, para que adquiera la consistencia adecuada.

Y ya está listo para hacer bolas y relamerse de gusto.

Helado turron Jijona (11)

Notas:

Importante lo de separar un poco de la crema caliente para añadirla poco a poco a las yemas, así se va templando sin correr el peligro de que se cuajen.

Para saber qué es napar o hacer “à la nappe”, en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Si tenéis prisa, se puede enfriar la crema como lo explico en la receta de helado mantecado de té.

Helado turron Jijona (12)

Si preferís un helado sin tropezones, añadid todo el turrón a la olla caliente para que se disuelva en la “natilla base”.

Cuando lleva mucho tiempo en el congelador puede hacer falta sacarlo de 10 a 15 minutos antes para que se ablande un poco y que sea más fácil hacer bolas. Como siempre, ayuda tener un vaso con agua caliente en el que sumergir la cuchara entre bola y bola.

Ah, también se pueden hacer dosis individuales rellenando tarrinas después de mantecar.

Y, por supuesto, se puede hacer a mano:

  • Opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las doce horas en la nevera, se mete la “natilla” en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Opción rápida (que tampoco he probado) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Y si pasáis de todo, pero no os resignáis a vivir sin probar este helado… ¡rellenad poleras con la crema sin mantecar, y listo!

Fuente:

Seguí esta receta que tenía por ahí guardada, de Recetas de Rechupete. Cambié las cantidades porque ellos ponen una tableta de turrón de 300 g y las que yo tenía eran de 250 g.

Helado turron Jijona (9)

 

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Chocolate con café y especias

No quiero que se termine el invierno sin publicar esta receta de chocolate caliente aromatizado con especias y un extra de cafeína. ¿Os suena apetecible? Creedme, lo es, y eso que yo no soy muy fan del café. Lo preparé para el desayuno del día de Navidad (acompañado de estos biscotti de avellana y cacao) y ahí estaba, en borradores esperando que me decidiese a terminar de editar las fotos.

Chocolate Cafe Especias (3)

Una de las mejores cosas de la vida es un buen chocolate caliente. No os digo más que cuando vivía en Pontevedra y me tenía que hacer un análisis de sangre, en lugar de ir al Hospital Provincial, que me quedaba al lado, iba al Ambulatorio porque había allí al lado una Chocolatería Valor en la que me reponía del disgusto (me aterrorizan las agujas) con un buen chocolate con churros. Para disgusto el que me llevé cuando la cerraron. Ains.

En general la tradición en España lo empareja con churros o porras, especialmente en el desayuno del día de Año Nuevo, pero se puede comer con roscón, bizcocho o incluso galletas. ¿Y que me decís de coronarlo con una buena bola de helado de vainilla? Basta, que se me hace la boca agua.

Vamos a por la receta, echadle un ojo a las notas si tenéis niños en casa, sois veganos o intolerantes a la lactosa. 😉

Ingredientes (para 4 raciones generosas):

  • 200 g de chocolate a la taza en tableta
  • 1 anís estrellado
  • 2 bolitas de pimienta de Jamaica
  • 2 vainas de cardamomo
  • 1 ramita de canela
  • 800 ml de leche, bebida vegetal o agua.
  • 200 ml de café

Chocolate Cafe Especias (1)

Preparación:

Preparar el café de la manera habitual (o un poco más cargado si queréis que se note más el sabor).

Calentar la leche o el agua en una olla.

Añadir la ramita de canela, el anís estrellado, la pimienta de Jamaica y el cardamomo y llevar a ebullición a fuego lento.

Dejar hervir 2 o 3 minutos, removiendo con una cuchara de madera para evitar que se forme nata.

Dejar reposar un par de minutos apartado del fuego y colar para retirar las especias.

Añadir el chocolate troceado, volver a poner la olla a fuego suave y remover con una cuchara de madera para ayudar a que se vaya derritiendo.

Cuando vuelva a hervir, cocer un par de minutos más sin parar de darle vueltas con la cuchara para que no se pegue al fondo de la olla.

Apartar del fuego, añadir el café caliente y remover con la cuchara de madera para mezclar homogéneamente.

Servir caliente y con algo rico para mojar.

Chocolate Cafe Especias (2)

Notas:

Cuando hago chocolate a la taza, suelo usar tabletas, generalmente de Valor o de Simón Coll, que ya lleva canela, así que si no queréis pasaros con ese sabor, es mejor quitar la ramita de la mezcla de especias.

Si queréis potenciar el aroma y sabor de las especias os recomiendo hacer el paso de infundir la leche previamente y dejarla enfriar unas horas sin retirar las especias. Yo lo suelo hacer por la noche y así la tengo lista para un chocolate matutino. 🙂

Como el café se añade al final del todo, si tenéis niños, podéis separar su parte del chocolate caliente y después cafeinizarlo para los adultos de la familia, jajaja. También podéis usar café descafeinado, si no queréis renunciar al sabor pero no podéis/queréis tomar cafeína por la causa que sea.

El chocolate a la taza se puede preparar con agua, así que si sois veganos o intolerantes a la lactosa, tenéis dos opciones (o quizá más) una, sustituir la leche por agua o dos, hacer esta receta con la leche vegetal de vuestra elección. El procedimiento será el mismo.

¡A disfrutar de un chocolate rico y energizante!

Fuente:

Improvisación sacando ideas de aquí y de allá, sin orden ni concierto, sin cantidades preestablecidas ni ingredientes obligatorios. Es más, os animo a que probéis vuestras propias mezclas de especias y que me las contéis en comentarios. 😉

Almendras envueltas en chocolate picante (Juego de blogueros 2.0)

Este mes me ha vuelto a pillar el toro, he vuelto a llegar casi a final de octubre sin tener la receta preparada para el Juego de blogueros, así que he tenido que abandonar mi idea inicial y decantarme por algo mucho más sencillo de hacer en una sola mañana. Pero que sea sencillo no quiere decir que sea menos delicioso y aquí están estas almendras rebozadas en chocolate picante que lo demuestran.

Almendras Chocolate Picante (9)

Llevaba tiempo queriendo hacer alguna receta en la que tunear el chocolate con un punto de sal y un toque picante. También tengo alguna receta guardada de almendras tostadas con sal y hierbas que, a juzgar por lo bien que ha salido este experimento, voy a probar sí o sí. Justamente viendo una de esas recetas llegué a ésta que os traigo, que era la combinación perfecta de esos anhelos culinarios. El resto es historia, deliciosa historia.

Si no habéis probado el chocolate picante, ésta es vuestra oportunidad de hacerlo, no os arrepentiréis. Es difícil de explicar cómo la sal potencia el resto de sabores de la receta, hay que meterse una en la boca para experimentarlo en papilas propias. Y encima es tan fácil que hasta es un peligro, jajaja.

Por cierto, que me acabo de dar cuenta de que empecé en noviembre del año pasado en el Juego de Blogueros con unas trufas de mandarina y cierro este primer año con chocolate otra vez. ¿Casualidad? 😉

Ingredientes:

  • 150 g de almendras crudas con piel
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 75 g de chocolate para postres o negro
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/8 cucharadita de cayena molida (o al gusto)

Almendras Chocolate Picante (1)

Elaboración:

Precalentar el horno a 175 ºC.

Mezclar en un cuenco las almendras con el aceite de oliva. Remover para impregnarlas bien.

Cubrir la bandeja del horno con papel de hornear o una lámina de teflón y repartir las almendras de forma que no se amontonen.

Almendras Chocolate Picante (3)

Hornear a 175 ºC durante 10 – 15 minutos (yo las dejé 12 y quizá se me pasaron un poquillo). Es mejor quedarse cortos que pasarse y que se quemen.

Sacar del horno, espolvorear la sal por encima y dejar enfriar (lo difícil es evitar comérselas en este momento de lo bien que huelen… y saben, ñam, me lo anoto como snack para el futuro).

Almendras Chocolate Picante (4)

Fundir el chocolate al baño maría. Para ello, colocar un cuenco sobre una olla con agua caliente de forma que el agua toque, al menos, la altura del cuenco ocupada por el chocolate troceado (ojo, que no entre agua en el cuenco). Si hace falta, remover con una espátula para ayudar a deshacer los grumos.

Una vez fundido el chocolate, añadir las almendras tostadas y remover para que se cubran bien.

Esparcir las almendras chocolateadas en una lámina de papel de hornear o de teflón. Dejar enfriar para que se endurezca el chocolate.

Almendras Chocolate Picante (5)

Mientras, mezclar en un cuenco pequeño el cacao con la canela y la cayena.

Una vez el chocolate haya endurecido un poco, rebozar las almendras en la mezcla de cacao y especias.

Almendras Chocolate Picante (6)

¡Y a disfrutar de un picoteo diferente!

¡Ah! Si lográis no zampároslas de una sentada, lo suyo es guardarlas en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco (yo las tengo en la nevera).

Notas:

En la foto de los ingredientes salen unos 90 gramos, puse unos 80 finalmente para darme cuenta al añadir las almendras de que era demasiado. Al revisar la receta original, vi que lo que había pasado es que olvidé dividir por dos la cantidad de chocolate, igual que había hecho con el resto. Lo que debería ser una ligera capa de chocolate para pegar el cacao especiado acabó siendo una capa bastante considerable. Si queréis unas almendras menos chocolateadas, poned 40-50 gramos de chocolate.

Almendras Chocolate Picante (7)

Con la cantidad de cayena que os indico, sale un chocolate ligeramente picante, muy agradable en combinación con la sal y la canela. Pero podéis añadir más o menos según gustos.

El chocolate se puede fundir en microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia media, pero es un método que a mí no me gusta porque puede quemarse.

Un truco para acabar antes es meter las almendras chocolateadas 10 minutos en la nevera, así el chocolate adquiere la consistencia justa para el rebozado.

Para rebozar, al igual que con las trufas y bombones, puse 4 o 5 almendras en el cuenquito, y les di un meneo hasta que quedaron bien recubiertas.

Almendras Chocolate Picante (8)

Fuente:

La receta que utilicé fue ésta de See & Savour, con la excepción que os he contado en las notas de la cantidad de chocolate. La próxima vez que las repita las haré con la cantidad que indica y editaré este post con las conclusiones que saque.

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Carmen: https://croqueteandoo.wordpress.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Rebeca: http://enganchadosalacocina.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/

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Helado de té especiado y plátano

El verano pasado, con todo el follón de irnos a Paraguay, se me quedó esta receta en el tintero digital. Este calor que está haciendo pide cosas fresquitas, así que ¡allá vamos con este helado de té especiado y plátano!

Helado de té especiado y plátano (5)

 

Es el segundo helado con base platanística que publico, después del de chocolate y cerezas, y sigo siendo muy fan de lo sencillos que son de hacer y lo mucho que da el pego la textura del plátano congelado, y si está en su punto, ni siquiera hay que añadir nada para endulzarlo.

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 3 plátanos medianos maduros (aprox. 300 g pelados)
  • 4 o 5 dátiles
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de clavo molido
  • 1 trocito de jengibre fresco (de 1 cm más o menos)
  • 150 ml de leche o leche vegetal
  • 2 cucharaditas de hebras de té negro

Opcional:

  • Caramelo líquido, sirope de chocolate, nueces picadas, galletas de canela desmenuzadas…

Helado de té especiado y plátano (1)

Preparación:

Pelar y trocear los plátanos (el tamaño variará según la potencia de la batidora/picadora que tengáis,  si es muy potente o permite picar hielo pueden ser trozos más grandes), colocarlos en un plato o cuenco, tapar con film y llevar al congelador al menos 4 horas (se puede dejar de un día para otro).

Calentar la leche e infusionar el té durante los minutos que indica el paquete (para té negro suelen ser unos 4 minutos, ojo con esto, porque si se pasa el tiempo puede amargar bastante), filtrar y reservar 125 ml.

Deshuesar y picar los dátiles (si veis que tienen la piel demasiado dura se puede retirar, pero no suele hacer falta).

Pelar y rallar el jengibre (si os gusta suave, poned menos de 1 cm de raíz, si os va la marcha, poned un poco más).

Poner la leche infusionada en el vaso de la batidora, añadir la canela, el clavo, el jengibre rallado y los dátiles, y batir hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.

Helado de té especiado y plátano (2)

La crema se puede hacer con la leche fría, inmediatamente antes de preparar el helado, o con antelación, justo después de filtrar el té, mezclando los ingredientes en caliente y dejándolo enfriar en la nevera, de esta forma los sabores y aromas se intensificarán.

Sacar el plátano del congelador y dejar atemperar unos 10 minutos (así será más fácil de batir).

Poner el plátano y la crema especiada en el vaso de la batidora/picadora y batir hasta integrar todo en una crema espesa y sin grumos.

Repartir en cuencos, decorar con sirope de chocolate, caramelo líquido y/o trocitos de galletas desmenuzadas o de nueces y ¡a comer!

Helado de té especiado y plátano (4)

Notas:

El batido final será más o menos laborioso dependiendo de la potencia de la batidora que tengáis, si no es de las pensadas para picar cosas duras, tendréis que batir un poco, sacar lo que se ha quedado entre las cuchillas, remover con una cuchara y volver a batir… así hasta que ya no queden grumos.

Si una vez acabáis de batir el helado está más bien blando, se puede meter en el congelador 10 o 15 minutos para que vuelva a coger cuerpo.

Las especias se pueden variar a gusto, se me ocurre que se podrían usar las mismas que lleva el té yogui, por ejemplo.

Helado de té especiado y plátano (3)

Fuente:

Tomé la idea de esta receta del blog Lala Kitchen, añadiéndole un té negro especiado que tenía en la despensa.

Linzertorte o Tarta(letas) de Linz

En abril del año pasado me compré estos moldes de tartaletas que por unas cosas y por otras estuvieron casi un año sin ser estrenados, imperdonable. Como penitencia, la receta que inaugurase la era tartaletera tenía que ser especial (qué duro es expiar pecados, ains).

Aunque a mí nunca me la haya hecho (guiño-guiño-codazo-codazo) la receta elegida fue la de Linzertorte, uno de los “greitesjits” de J., una tarta que, si no me falla la memoria, aprendió a hacer en Alemania porque “ningún hombre puede llegar a los 18 años sin saber hacer tartas” (todo mi apoyo a esta norma, a la que añado que ninguna persona debería llegar a los 18 sin saber resolverse el tema alimenticio con cierta soltura).

Tartaletas de Linz (7)

Aunque el origen de la tarta de Linz, también conocida como tarta Linzer o Linzertorte, es austrohúngaro (no podía perder la oportunidad de escribir esta palabra) es muy tradicional en Austria, Hungría, Alemania y Suiza.

Según wikipedia, el registro más antiguo de esta receta lo podemos encontrar en el Codex 35/31 de 1653 en el archivo de la Abadía de Admont.

Y después de tanta charla, vamos al lío. 😉

 

Ingredientes (para una tarta de 26 cm o 6 tartaletas de 10 cm):

Masa quebrada:

  • 200 g de harina
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 140 g de azúcar
  • 1 clara de huevo
  • 1/2 yema de huevo
  • 125 g de mantequilla fría en dados
  • 125 g de almendra molida (también puede ser avellana)

Tartaletas de Linz (1)

Relleno:

  • 100-150 g de mermelada de albaricoque

Tartaletas de Linz (2)

Decoración:

  • 1/2 yema de huevo

 

Preparación:

Tamizar en un cuenco la harina con la canela, la vainilla, la levadura química y el azúcar.

Volcar la mezcla en una superficie de trabajo limpia formando un volcán.

Reservar la mitad de la yema del huevo, y batir ligeramente la otra mitad y la clara (Como yo soy un poco obsesiva a veces, lo hice báscula mediante, pero se puede hacer a ojo).

Volcar  el huevo batido, la mantequilla cortada en dados y la almendra molida en el centro del volcán de harina.

Mezclar los ingredientes lo más rápido posible para que no se derrita la mantequilla (que es el truco para una masa quebrada perfecta). Esto se puede hacer:

  • Pellizcándolos entre los dedos hasta formar una masa desmigada (así lo hice yo).
  • Con un mezclador de masas manual (que añado desde ya a mi lista de “lo necesito muy mucho”).
  • Con un cuchillo largo haciendo cortes paralelos, juntando todo en un montón otra vez y repitiendo hasta tener toda la mezcla en forma de migas (así lo ha hecho siempre J. que se sorprendió de que consiguiera hacerlo a pellizcos).

Una vez que tenemos la masa desmigada, se junta toda formando una bola apretada, se envuelve en film transparente y se deja reposar en la nevera durante media hora.

Tartaletas de Linz (3)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Dividir la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra.

Engrasar los moldes con mantequilla.

Si vamos a utilizar un sólo molde de tarta, extender la parte grande de la masa apretando con los dedos hasta cubrir con una capa más o menos uniforme el fondo y las paredes.

Si vamos a utilizar moldes de tartaletas, dividir la masa en partes iguales y proceder de la misma manera (la obsesiva que vive en mí y que de vez en cuando se asoma, me hizo utilizar la báscula también para esto).

Cubrir la masa con mermelada. La cantidad variará según el tamaño de los moldes y lo golosos que seamos. Yo puse más o menos una cucharada colmada por tartaleta.

Tartaletas de Linz (4)

Con el resto de la masa quebrada formar tiras aplastadas de más o menos un dedo de ancho y cubrir las tartaletas formando un enrejado.

Tartaletas de Linz (5)

Pincelar la superficie de la masa con la media yema restante (así se consigue una superficie dorada y brillante).

Tartaletas de Linz (6)

Hornear durante 25 o 30 minutos a 180 ºC, hasta que la superficie esté dorada. Para un único molde grande es posible que haga falta más tiempo de cocción.

Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Tartaletas de Linz (8)

 

Notas:

La tarta de Linz es de esas recetas que están más buenas de un día para otro, os aconsejo envolver las tartaletas en papel de aluminio y servirlas al día siguiente.

Mis moldes tienen una especie de pie que hizo imposible desmoldar las tartaletas sin romperlas, así que nos las comimos sin sacarlas. Me anoto a mi lista interminable unos moldes de esos con fondo desmontable.

La receta tradicional se hace con mermelada de grosellas, aunque también es habitual emplear de albaricoque, ciruela o frambuesas. Estos son los sabores que yo creo que le quedan bien a este tipo de masa, pero sobra decir que podéis rellenar la tarta con la mermelada que más os guste.

También parece que más que almendras, lo típico son avellanas, pero se pueden usar nueces o una mezcla de frutos secos al gusto. Me encanta porque con tantas variaciones se puede hacer bastantes veces la receta sin repetir sabor, jajaja.

Es una tarta que se presta para jugar con el enrejado, y también es común colocar almendra fileteada en el borde después de pincelar con huevo, pero como yo iba pillada de tiempo, las florituras se quedaron para otra ocasión.

Tartaletas de Linz (9)

Perfecta para acompañar una taza de té… o para que una bola de helado de vainilla no se sienta sola a la hora del postre. 😉

 

Fuente:

Hace tiempo J. me pasó un par de recetas de tartas típicas alemanas traducidas entre las que estaba ésta, una suerte, porque su recetario repostero está (casi) todo en alemán.