Gofres de remolacha y naranja

Me habréis visto decirlo muchas veces, la comida sabe mucho mejor si es bonita, y estos gofres están deliciosos, jajajaja.

Gofres Remolacha Naranja (7)

Lo confieso, miro con suspicacia toda receta cuyo resultado tiene un color intenso y muy vivo si en los ingredientes no incluye un colorante alimentario. La mayor parte de las veces es imposible conseguir esa potencia de color sin ayuda (un ejemplo muy claro son las elaboraciones con té matcha, en las que el verde se suele matizar mucho si se hornea) y me fastidia mucho que te lleves el chasco porque no lo indican (que pasaría de ponérselo porque no me gusta tirar de colorantes artificiales, pero bueno). A lo que iba, cuando empecé a cocinar estos gofres, tenía las antorchas preparadas por si no salían del correspondiente rosa chillón. Tuve que devolverlas al almacén porque, al abrir la gofrera por primera vez, allí estaba un perfecto gofre con un color rosa rabioso. Si hubiera un sello “Barbie approved” estos gofres lo tendrían.

La remolacha cocida no es santo de mi devoción, pero la verdad es que en estos gofres y cruda en batidos me está gustando. A ver si pruebo asada y traigo alguna receta más.

Ingredientes (para 6 gofres):

  • 200 g de harina de trigo
  • 60 g de mantequilla (sirve margarina)
  • 40 g de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 1/2 cucharada de levadura química (8 gramos)
  • 1 remolacha mediana
  • zumo de naranja
  • ralladura de piel de naranja

Gofres Remolacha Naranja (1)

Elaboración:

Lavar bien la remolacha, pelarla y cortarla en trozos (ojo, que las posibilidades de que vuestra cocina acabe como un escenario de Dexter son bastante altas).

Gofres Remolacha Naranja (2)

Exprimir dos naranjas. Añadir el zumo a la remolacha troceada, ponerlo en el vaso de la picadora y batir. Habrá que ir bajando de paredes del vaso con una espátula hasta que veamos que no quedan trozos de remolacha.

Gofres Remolacha Naranja (3)

Si el puré conseguido no alcanza los 300 ml, completar con más zumo de naranja.

Derretir la mantequilla al baño maría, o en tandas de 10 segundos a media potencia en el microondas.

Batir ligeramente los huevos.

Tamizar la harina con la levadura química, agregar el azúcar y remover un poco para que se mezcle todo bien.

Añadir los huevos, el puré de remolacha y naranja, la ralladura, la mantequilla derretida, y remover con unas varillas o un tenedor hasta tener una masa fina y homogénea.

Gofres Remolacha Naranja (4)

Opcional (pero muy recomendable): Para que los gofres sean más esponjosos, tapar el cuenco y dejar reposar durante una media hora.

Precalentar la gofrera y seguir las instrucciones del fabricante para hacer los gofres (ver notas).

Gofres Remolacha Naranja (5)

Dejar enfriar sobre una rejilla mientras hacemos los siguientes, especialmente si no se van a comer inmediatamente. Así no se humedecen y mantienen la corteza crujiente.

¡Buen provecho!

Notas:

Si sobra puré de remolacha y naranja, con un poco más de zumo tenéis un batido la mar de bueno (eso sí, recordad los efectos de la remolacha a la hora de ir al aseo, os ahorraréis un susto… jajajaja).

Gofres Remolacha Naranja (6)

Mi gofrera (una Tristar wf-2118 que me regalaron dos amigos moloncísimos) tiene 5 velocidades y yo normalmente la uso en la 4. A mí me gustan más crujientes que blanditos, por eso en las fotos se ven doraditos.

La cantidad de masa por tanda va según el modelo, en la mía coloco 2 cucharadas colmadas de masa en el centro (un poquito hacia atrás) y bajo la tapa apretando para que se reparta por todo, al cocerse la propia masa levanta la tapa.Con práctica se acaba sabiendo cuánta masa es la más adecuada y cuánto tarda en hacerse. 😉

Depende del modelo de gofrera pero, con los ingredientes de la lista, en mi aparato salen 6 gofres grandecitos. A mí me gusta que se haga el dibujo completo, pero también se puede poner menos masa y hacer gofres más pequeños.

Como otros gofres, se pueden comer solos, con nata, sirope de chocolate, helado… un poco de miel… vamos, con lo que os pida el cuerpo.

Si sobran se pueden en la nevera envueltos en film transparente. Otra opción es congelarlos para otro día, en ese caso, una vez descongelados, recomiendo darles un calentón en una sartén o plancha (comprobado que funciona bien).

Gofres Remolacha Naranja (8)

(Una manada de unicornios apareció y se comió todos los gofres… ¿cuela?)

Fuente:

Saqué la receta de aquí. Como yo tenía remolachas y no zumo, probé el método que explico en la receta y salió muy bien. Tengo la sensación de que con zumo la masa sería demasiado líquida para mi gusto. Por el color y textura de los gofres de las fotos, ella los “tuesta” un poco menos que yo, que los prefiero más crujientes.

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Yogur casero de café

En casa hace tiempo que nos propusimos romper el hipsterómetro… o más bien lo rompimos sin proponérnoslo, así somos, jajajaja. El caso es que la madre de J. nos preguntó si queríamos una yogurtera que tenía sin utilizar porque tienen una más nueva que hace raciones individuales. Yo ese modelo lo conozco, creo que por mi casa anduvo rondando una aunque si os soy sincera, nunca la vi en uso.

La verdad es que no me esperaba para nada la reliquia que sacó de la despensa. Es tan pero tan vintage que por no tener, no tiene ni marca, simplemente un rótulo que dice “yogurtera”. Ahí queda eso. Tiene como cuarenta y pico años y funciona como el primer día, ¡chúpate esa, obsolescencia programada! En origen llevaba un recipiente que debía tener entre 0.8 y 1 litro de capacidad, pero se rompió en algún momento y J. y yo usamos un frasco reciclado de miel que debe ser de unos 750 ml. En realidad tenemos dos frascos, a veces vamos muy locos y no nos hemos acabado uno cuando ya tenemos el siguiente en marcha, jajajaja.

El caso es que llevamos unos años haciendo yogur natural casero, probando distintas marcas (de leche y yogur), a veces con yogur normal (el que mejor nos ha funcionado es el de vasitos de cristal, por cierto) y a veces con griego (que nos gusta mucho la textura que aporta). Normalmente usamos un yogur comprado para hacer un bote, y después aprovechamos los restos para hacer yogur de segunda e incluso tercera generación. Se nos suele pasar dejar un poco y nos lo comemos todo así que más allá de 4 del tirón no hemos llegado a hacer, pero se podría perfectamente. Eso sí, hemos detectado que la textura va cambiando con los sucesivos “usos”. Alguna vez hemos probado a añadir nata pero nos gusta más sólo con leche. ¿Y qué leche? Pues igual que el yogur, la mejor que podáis conseguir. De verdad, no hay color. Últimamente en nuestro súper han traído Cremosita, que es una marca gallega que en mi casa se ha consumido de toda la vida, y los yogures salen espectacularmente cremosos y con una densidad cercana a la perfección.

El caso es que después de mucho tiempo haciendo siempre yogur natural… pues nos entró el gusanillo… ¿se puede hacer yogur de sabores? Se puede, pero añadir frutas, por ejemplo, puede alterar la fermentación del yogur y producir problemas en su conservación, por eso se suelen cocinar las frutas en forma de compotas y mermeladas antes de añadirlas a la mezcla.

El caso es que nos hemos atrevido a hacer un par de experimentos y hoy os traigo el primero, yogur de café casero… ¿yogur de café? Jajajaja, suena raro, ¿verdad? Pues sí, es una cosa bastante… exótica, una mezcla muy curiosa que conserva lo refrescante y ácido del yogur y el sabor profundo del café. Raro, pero rico. Si os gusta el café y los experimentos culinarios, tenéis que probarlo.

Casi ni es una receta, se mezclan los ingredientes y se deja que el tiempo y la temperatura hagan el resto, así de fácil, exactamente igual que para hacer yogur natural.

Ingredientes (para 6 yogures o 750 ml):

  • 500 ml de leche entera
  • 125 ml de café
  • 1 yogur griego
  • opcional: 30 – 50 g de azúcar

Elaboración:

Preparar el café como hagamos habitualmente y dejar templar.

Mezclar el yogur con la leche y remover bien con unas varillas para que se disuelva (se puede hacer con batidora pero introduce mucho aire, haciendo espuma).

Añadir el azúcar y el café templado y remover.

Repartir la mezcla en los vasitos de la yogurtera (en mi caso, un bote único), tapar y dejar funcionar la máquina unas 8 horas, según instrucciones de vuestro aparato.

Pasado el tiempo de fermentación del yogur, terminar el proceso dejando que se enfríe completamente en la nevera.

¡Y listo! ¿No os dije que era facilísimo?

Notas:

¿Como os gusta el yogur? Si los preferís poco ácidos, a partir de 6 horas es posible que estén listos, si os gustan con mayor acidez se pueden dejar en la yogurtera hasta 12 horas. También se hacen más densos cuanto más tiempo de fermentación les dejamos. Todo es probar hasta encontrar el punto. Una vez se me olvidó y estuvo la friolera de 18 horas, estaba bueno, jajajaja.

¿Y ese rango de cantidad de azúcar? Pues son las dos cantidades que yo probé, personalmente me gusta más con poco azúcar, pero es que casi siempre tomo el yogur sin añadir edulcorantes.

¿Que no tenéis yogurtera? Pues he investigado un poco y al parecer se puede hacer en termomix o utilizar un termo para mantener la temperatura óptima de fermentación durante las horas necesarias, que al final es de lo que se trata. ¿Y cómo se hace? Pues hace falta un termómetro porque hay que conseguir ciertas temperaturas y un termo bueno, de esos que mantiene la temperatura bastantes horas, claro. Primero se calienta la leche hasta que alcance los 85 ºC, sin que llegue a hervir, y después se enfría hasta que está a 45 ºC. En ese momento se añaden el resto de ingredientes. Si el café está a 45 ºC también, y el yogur a temperatura ambiente, mejor que mejor, para que la temperatura se mantenga más o menos al mezclarlos. Se remueve bien todo, se mete la mezcla en el termo, se cierra bien y se deja fermentar. Yo no he probado nunca, pero por lo que cuentan, el tiempo necesario para hacer yogur de café en termo es más o menos el mismo que en yogurtera.

¿Os sale yogur muy líquido? Pues se puede arreglar filtrándolo una vez fermentado de forma que pierda suero. Para ello hace falta un colador fino y una gasa (como esta tela de quesero o esta otra), se coloca la gasa sobre el colador y se pone encima el yogur, dejándolo escurrir en la nevera. El tiempo necesario dependerá de lo espeso que queramos el yogur, a más tiempo, más densidad.

¿Y qué café usar? Pues yo he usado uno que tenía en casa y la verdad es que no pude comer mucho yogur porque, como os he comentado en alguna ocasión, mi organismo es muy sensible a la cafeína… hum… quizá la próxima vez pruebe con descafeinado. Lo bueno es que dependiendo de cómo hagáis el café, también cambiará el sabor del yogur, más flojito saldrá suave y más cargado aportará un sabor a café más fuerte. ¡A experimentar!

Fuente:

Pues resulta que me pongo a investigar sobre yogur de distintos sabores, llego a esta receta de yogur de café y ¡sorpresa! me comenta J. que ese blog es de la madre de un compañero suyo de trabajo, ¿el mundo es un pañuelo o qué? 😀

 

Biscotti de avellanas y cacao (Juego de Blogueros 2.0)

Uno de mis propósitos de año nuevo debería ser organizarme mejor, porque otra vez casi se me echa el tiempo encima con la receta del JdB2.0 y ya me veía haciendo alguna cosa rápida como los meses anteriores. Que no está mal, pero tampoco hay que abusar de la sencillez. De vez en cuando hay que complicarse un poco la vida, ¿verdad?

Al lío, este mes los participantes del juego votamos como ingrediente principal las avellanas. Nunca me había planteado cuando era la temporada de avellanas, la verdad, es un producto que aguanta muy bien el paso del tiempo y se puede encontrar todo el año. Las busqué en mis fruterías habituales pero al final acabé comprándolas ya peladas, aunque crudas, en la tienda de frutos secos y encurtidos del barrio.

Biscotti Avellana Cacao (8)

Tenía un par de recetas saladas en mente, pero finalmente me decidí por una elaboración a la que le tenía ganas desde hace tiempo, unos biscotti.

Como su nombre indica, los biscotti son dulces elaborados con doble cocción. Primero se cuece el pastel, se corta en rebanadas en caliente, y se continúa su cocción hasta obtener una especie de pastas secas y ligeras. Son tradicionales de la Toscana, donde se conocen como cantuccini o biscotti di Prato, y se suelen servir con vin santo, un vino dulce de la zona.  Son similares a los carquiñoles o carquinyolis catalanes, que probé este verano y también estoy deseando hacer.

Al final de la receta os dejo la lista de participantes de este mes para que veais qué jugo les han sacado a las avellanas. A mí siempre me sorprende la cantidad de cosas distintas que salen de un solo ingrediente. 🙂

Cómo preparar biscotti de avellanas y cacao

Ingredientes (para 12-15 biscotti):

  • 160 g de harina de trigo
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de cacao puro
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal fina
  • 2 huevos
  • 75 g de avellanas crudas

Biscotti Avellana Cacao (1)

Elaboración:

Mezclar con un tenedor la harina, el azúcar, el cacao, la levadura química y la sal en un cuenco.

Batir un huevo y añadirlo a la mezcla de ingredientes secos, integrándolo bien con el tenedor.

Batir el otro y repetir. La masa resultante será pegajosa pero con cierta firmeza.

Agregar las avellanas al cuenco y mezclar bien para repartirlas por toda la masa.

Biscotti Avellana Cacao (2)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Cubrir la bandeja del horno con papel sulfurizado y volcar la masa, formando más o menos un rectángulo.

Biscotti Avellana Cacao (3)

Hornear durante 20-30 minutos, hasta que veamos que empieza a dorarse (al llevar cacao se nota menos) y está firme al tacto.

Sacar del horno y dejar que se atempere unos 10 minutos.

Cortar en rebanadas de un centímetro y medio aproximadamente con un cuchillo de pan (y alegrarte de haber dejado que se enfríe un poco, para no quemarte los deditos).

Biscotti Avellana Cacao (4)

Biscotti Avellana Cacao (5)

Colocar las rebanadas en la bandeja del horno y hornear 10 minutos.

Darles la vuelta y hornear por la otra cara otros 8 o 10 minutos (dependiendo del horno y el grosor de las rebanadas puede ser más o menos tiempo).

Sacar del horno y dejar que los biscotti se enfríen sobre una rejilla.

Biscotti Avellana Cacao (6)

¡Y a comer!

Notas:

Los tiempos son orientativos, dependen mucho del horno, el mío tiene tendencia a la velocidad, así que en general las cosas tardan menos. Normalmente me pongo una alarma unos minutos antes de lo que dice la receta, pero esta vez se me pasó y se me churruscaron un poquito.

Las rodajas de los extremos, más pequeñas, habrá que sacarlas antes del horno, para que no se endurezcan ni se quemen.

El cacao es opcional, se puede omitir, añadiendo una cucharada rasa más de harina a la cantidad indicada, para compensar. Sin el cacao será más fácil ver cuándo están a punto.

Son “galletas” secas, por lo que es conveniente guardarlas en un recipiente hermético para que no absorban humedad y se reblandezcan.

Es la primera vez que preparo biscotti, pero me han dicho que es una receta perfecta para experimentar, añadiendo trocitos de chocolate a la masa, cambiando unos frutos secos por otros, decorando con hilitos de chocolate fundido… De hecho, esta receta es una variante de otra.

Biscotti Avellana Cacao (9)

Como dije al principio, los biscotti se pueden comer con vino dulce, pero también con café, té o chocolate a la taza. Este último fue el maridaje que elegimos en casa y, aunque estaba buenísimo, he de decir que quizá a los biscotti les va mejor una bebida menos densa que logre “empaparlos” un poco más.

Biscotti Avellana Cacao (11)
(Proximamente colgaré la receta del chocolate, ñam ñam ñam)

Fuente:

Llevaba años viendo a mi amiga Etringita publicar recetas de biscotti de todos los sabores y al final, me animé a versionar una de sus recetas, concretamente ésta, cambiando las almendras y el té matcha por avellanas y cacao. Me ha gustado tanto el resultado que estoy deseando hacer más experimentos. 😀

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Flan de melón (Juego de Blogueros 2.0)

Este mes de septiembre en el juego de blogueros hubo empate entre el melón y la calabaza, es la segunda vez que ocurre desde que participo. Confieso que cambié mi votación en el último momento para que se produjese el empate, porque por lo visto la calabaza ya salió elegida antes de que yo empezase en el reto y así la gente que participó en aquella ocasión tendría la opción de variar.

Al margen de haber tenido que ver, me alegro del empate porque, aunque me encanta la calabaza (hubo una época que mis amigos se cachondeaban bastante porque comía calabaza sin parar, en platos dulces, en salados, con pasta, en crema, en bizcochos, incluso unos falsos flanes…), su temporada empieza ahora mientras que la del melón está a punto de terminar y no los volverá a haber buenos hasta dentro de muchos meses. Y eso es en algo en lo que me fijo mucho a la hora de votar en el reto, suelo preferir ingredientes que de verdad estén en temporada y menos aquellos de los que disponemos todo el año.

Mi idea original era hacer algo salado, y de hecho incluso hicimos una prueba que, aunque no estaba mal, supuso un choque tan fuerte a nuestro paladar (descubrimos el significado de “rico, pero RARO”, con mayúsculas y todo) que después de probar los flanes, la decisión estuvo clara.

Flan Melon (6)

Son mis primeros flanes flanes, con sus huevos, su horno, su baño maría y todo eso. No sé si está mal que yo lo diga, pero me quedaron estupendos. El sabor del melón cantalupo es el protagonista absoluto y la textura es fantástica. Estoy deseando probar más recetas de flanes así que es posible que vayan apareciendo por aquí.

Al final del post os dejo la lista de participantes de este mes, por si queréis cotillear sus propuestas, seguro que no defraudan. 😀

Ingredientes (para medio litro de flan):

  • 170 g de melón cantalupo (pesado sin piel ni pepitas)
  • 10 g de azúcar (2 cucharaditas)
  • 1 huevo + 1 yema
  • 120 ml de leche evaporada
  • 120 ml de leche condensada
  • caramelo líquido

Flan Melon (1)

Elaboración:

Lo primero es poner un poco de caramelo en el fondo de los moldes o flaneras (yo lo suelo usar envasado, pero si os animáis, en Javi Recetas lo explican muy bien).

Flan Melon (9)

Pelar, despepitar y picar el melón. Colocar junto con el azúcar en una olla pequeña y remover un poco para mezclarlo bien. Cocinar a fuego bajo y, cuando se haya calentado, dejar que se haga unos 6 – 8 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente.

Flan Melon (3)

Precalentar el horno a 175 ºC.

Poner en el vaso de la batidora la compota de melón junto con el resto de ingredientes y batir hasta tener una crema homogénea y sin grumos.

Rellenar los moldes con la crema resultante.

Flan Melon (10)

Hornear a baño maría a 175 ºC durante más o menos 45 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar y meter en la nevera durante un par de horas.

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Servir bien fríos.

Presenten cucharillas, preparados, listos… ¡a comer!

Flan Melon (8)

Notas:

Si hacéis el caramelo, como dice Javi (y la personita que vive dentro del GPS) ¡mantened las medidas de seguridad! Una quemadura de caramelo es una cosa MUY seria. Por otra parte, aunque pueda parecer obvio, si lo hacéis y vertéis inmediatamente (y por tanto, muy caliente) en los moldes, que éstos no sean de plástico o si son de vidrio, que sean resistentes al calor. Los moldecitos de aluminio que veis en las fotos son los que usaba mi madre cuando éramos pequeños… sí… los he cogido prestados… ¡hola mamá, no pienso devolvértelos! Jajajajaja. Confieso que me da toda la pereza del mundo hacer caramelo y sólo en contadas ocasiones, y si la receta lo merece mucho, me animo a prepararlo.

Se puede usar otro tipo de melón, pero creo que una variedad con tanto sabor y dulzura como el cantalupo es el más adecuado, además le aporta un colorcito naranja precioso.

Otra cosa con respecto al melón, no os preocupéis si no tenéis báscula, 170 g es más o menos lo que cabe en trocitos, y sin apretar, en una medida de “taza”, vamos, en 250 ml.

Flan Melon (2)

En el horno sube un poco, así que lo suyo es que dejéis un poquito de margen, no hace falta mucho, unos milímetros hasta el borde. Luego baja, eso sí.

Hornear al baño maría consiste en meter los moldes en un recipiente apto para horno y llenar con agua hasta más o menos la mitad de la altura de los moldes, para que no salpique cuando empiece a borbotear. Esto hace que el calor se reparta más lenta y uniformemente.

Ahora que lo pienso, quizá debería haber puesto el horno sólo con calor abajo y un ratito hacia el final arriba y abajo para que no se tostase tanto por arriba… Hummm… pero el caso es que a mí me gusta la costrita dorada en los flanes, jajaja.

Flan Melon (4)

Para desmoldar, si los moldes son como los pequeñitos de las fotos, basta con introducir un cuchillo por el borde y dar una vuelta despegándolo de las paredes.

Flan Melon (7)

Fuente:

Encontré la receta aquí, aunque al hacer sólo un tercio de los ingredientes, varía la cantidad de huevos. En cualquier caso, ha salido tan bien así, que aunque haga más, mantendré esas proporciones.

Participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Yogur helado con té matcha

Antes de que el verano nos abandone definitivamente (cosa que se está dando bastante prisa en hacer, por cierto) os traigo una receta de helado más. En esta ocasión le toca a un yogur helado saborizado con té matcha.

Yogur Helado Te Matcha (3)

Me suelen agradar los helados de té matcha, pero casi siempre son demasiado dulces y/o empalagosos para mi gusto. Usando yogur griego como base se consigue un helado cremoso, muy refrescante y nada empalagoso, que combina el sabor ligeramente ácido del yogur con el regusto amargo del té matcha.

Ingredientes (aprox. 9 raciones de helado):

  • 750 g de yogur griego (6 yogures)
  • 70 g de azúcar
  • 23 g de azúcar invertido (o 30 g más de azúcar)
  • 12 g de té matcha

Yogur Helado Te Matcha (1)

Preparación:

Mezclar en un cuenco el yogur con los azúcares.

Tamizar el té matcha por encima y remover para integrarlo todo bien sin que queden grumos.

Tapar el cuenco con film y dejar reposar en la nevera unas 4 horas para que asienten bien los sabores. Este paso es opcional pero muy recomendable.

Yogur Helado Te Matcha (2)

Para hacer el yogur helado sólo hay que seguir las instrucciones de la heladera. Dependerá del modelo, pero el proceso de batido/mantecado suele tardar entre 15 y 20 minutos, hasta que tiene textura consistente.

Pasar el helado a un recipiente con tapa y dejar un mínimo de 2 horas en el congelador antes de servir.

Sacar bolas con una cuchara mojada en agua caliente entre bola y bola, ¡y a disfrutar de vuestro matcha frozen yogurt… digoooooo… de vuestro yogur helado de té matcha, jajaja!

Yogur Helado Te Matcha (5)

Notas:

Si está demasiado duro porque ha pasado muchas horas en el congelador, hay que sacarlo unos 10-15 minutos antes de consumir y dejarlo a temperatura ambiente. Pasado ese tiempo será más fácil.

La opción vegana de esta receta se consigue cambiando el yogur griego por yogur de soja o similar, aunque no lo he probado y no sé si la textura es semejante.

El azúcar invertido se utiliza en helados para que no cristalicen y sean más cremosos, no es imprescindible, se puede sustituir por la cantidad que os indico arriba.

A mí no me gusta el yogur edulcorado, pero con ese tipo sólo hará falta añadirle el té matcha para tener la base del yogur con sólo 2 ingredientes.

Y hablando de azúcar, la primera vez hice esta receta puse la misma cantidad de azúcar que indico en la lista de ingredientes para 500 g de yogur y 8 de té matcha. Estaba bueno, pero demasiado dulce para mi gusto, fue cuando lo hice la segunda vez y me equivoqué de cantidades, aumentando sólo las de yogur y matcha, cuando más me gustó. Si sois muy golosos puede que queráis subir hasta 105 y 35 g. A mí el yogur es que me gusta sin azúcar, jajajaja.

Como el resto de helados, también se puede hacer sin heladera:

Se mete la mezcla en el congelador en un recipiente con tapa. Cuando empieza a estar firme, pasadas unas dos horas, se remueve bien para romper los cristales que se hayan formado. Se vuelve a congelar y se repite el proceso cada media hora hasta que es difícil de remover. Dejar en el congelador como mínimo otra hora y pasado ese tiempo ya está listo para comer.

Yogur Helado Te Matcha (4)

 

Fuente:

Partí de esta receta, una de las más sencillas y que menos ingredientes usaba. Hay otras que añaden nata, pero yo quería un helado más ligero donde se notase el ácido del yogur y el toque amarguito del té matcha. Al final, eso sí, reduje la cantidad de azúcar.