Helado de turrón blando

Hace unas semanas aparecieron un par de tabletas de turrón de Jijona que se habían quedado “traspapeladas” de las celebraciones navideñas y fue inevitable que acabasen convertidas en algo (más) rico (todavía). La idea inicial era hacer una elaboración distinta con cada tableta, pero tras preparar helado con la primera, tuve claro que quería esa receta en el blog… así que la segunda siguió el mismo camino. Puro afán divulgativo, para poder hacer las fotos, claro, no por gula ni nada de eso. Jajajaja.

Así que damos por inaugurada la temporada de helados 2018 en Birulicioso con este helado de turrón Jijona, el blando.
Helado turron Jijona (10)

Si no tenéis turrón en casa ahora, os recomiendo MUY FUERTE que os guardéis la receta y probéis este helado en cuanto vuelva a las estanterías del súper.

Ingredientes:

  • 250 ml de leche entera
  • 1 ramita de canela
  • la piel de 1 limón
  • 330 ml de nata
  • 2 yemas de huevos medianos
  • 75 g de azúcar
  • una pizca de sal (algo menos de media cucharadita)
  • 250 g de turrón Jijona

Helado turron Jijona (1)
Elaboración:

Lo primero es aromatizar la leche.

Poner una olla a fuego medio con la leche, hasta que casi alcance el punto de ebullición.

Mientras, lavar el limón y pelar fina la piel dejando lo mínimo posible de parte blanca (yo suelo usar un pelapatatas).

Cuando la leche esté a punto de hervir, retirar del fuego y agregar las peladuras de limón y la ramita de canela. Dejar infundir de 5 a 10 minutos.

Helado turron Jijona (2)

Filtrar, añadir la nata y calentar a fuego suave.

Mientras, separar las yemas de las claras.

Poner en un cuenco las yemas con el azúcar y batir con varillas hasta que blanqueen y se forme una crema.

Helado turron Jijona (3)

Separar media taza de la mezcla de leche y nata caliente y añadir poquito a poco al cuenco de la crema de yemas y azúcar. Se hará sin dejar de remover, para integrar y que se temple antes de agregrarlo a la olla.

Helado turron Jijona (4)

Trocear la tableta de turrón, reservar la mitad y añadir la otra mitad a la olla junto con la crema y un pellizco de sal fina.

Helado turron Jijona (5)

Remover concienzudamente hasta que el turrón se disuelva y la crema sea homogénea.

Cocer a fuego lento, sin que llegue a hervir en ningún momento (ya que podría cortarse) hasta que la crema espese. Es importante remover constantemente con una cuchara de madera  para evitar que se cuajen las yemas. La crema está lista cuando cubre o napa, el dorso de la cuchara de madera, y al pasar el dedo se queda marcado el rastro.

Helado turron Jijona (6)

Retirar del fuego hasta que se enfríe lo suficiente para meter la crema en la nevera (enfría más rápido si la cambiáis de recipiente).

Dejar en la nevera, cubierta con film transparente, al menos 12 horas.

Seguir las instrucciones de la heladera para mantecar la crema.

Cuando empiece a ponerse densa, añadir el resto del turrón troceado y seguir mantecando hasta que adquiera una textura cremosa y consistente. Suele tardar entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la heladera.

Helado turron Jijona (7)

Traspasar el helado de turrón a un recipiente con tapa.

Helado turron Jijona (8)

Meter en el congelador durante al menos 3 o 4 horas más, para que adquiera la consistencia adecuada.

Y ya está listo para hacer bolas y relamerse de gusto.

Helado turron Jijona (11)

Notas:

Importante lo de separar un poco de la crema caliente para añadirla poco a poco a las yemas, así se va templando sin correr el peligro de que se cuajen.

Para saber qué es napar o hacer “à la nappe”, en Gastronomía y Cía lo explican muy bien.

Si tenéis prisa, se puede enfriar la crema como lo explico en la receta de helado mantecado de té.

Helado turron Jijona (12)

Si preferís un helado sin tropezones, añadid todo el turrón a la olla caliente para que se disuelva en la “natilla base”.

Cuando lleva mucho tiempo en el congelador puede hacer falta sacarlo de 10 a 15 minutos antes para que se ablande un poco y que sea más fácil hacer bolas. Como siempre, ayuda tener un vaso con agua caliente en el que sumergir la cuchara entre bola y bola.

Ah, también se pueden hacer dosis individuales rellenando tarrinas después de mantecar.

Y, por supuesto, se puede hacer a mano:

  • Opción tradicional (que confieso no haber probado nunca por pereza): Después de las doce horas en la nevera, se mete la “natilla” en un recipiente con tapa y se lleva al congelador durante media hora. Se saca y se remueve bien para romper los cristales. Se repite el proceso cada media hora hasta que el helado endurece y ya no se puede remover. Suele llevar unas 3 horas.
  • Opción rápida (que tampoco he probado) que podéis encontrar en este interesante post del blog La cucharina mágica.

Y si pasáis de todo, pero no os resignáis a vivir sin probar este helado… ¡rellenad poleras con la crema sin mantecar, y listo!

Fuente:

Seguí esta receta que tenía por ahí guardada, de Recetas de Rechupete. Cambié las cantidades porque ellos ponen una tableta de turrón de 300 g y las que yo tenía eran de 250 g.

Helado turron Jijona (9)

 

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Yogur casero de café

En casa hace tiempo que nos propusimos romper el hipsterómetro… o más bien lo rompimos sin proponérnoslo, así somos, jajajaja. El caso es que la madre de J. nos preguntó si queríamos una yogurtera que tenía sin utilizar porque tienen una más nueva que hace raciones individuales. Yo ese modelo lo conozco, creo que por mi casa anduvo rondando una aunque si os soy sincera, nunca la vi en uso.

La verdad es que no me esperaba para nada la reliquia que sacó de la despensa. Es tan pero tan vintage que por no tener, no tiene ni marca, simplemente un rótulo que dice “yogurtera”. Ahí queda eso. Tiene como cuarenta y pico años y funciona como el primer día, ¡chúpate esa, obsolescencia programada! En origen llevaba un recipiente que debía tener entre 0.8 y 1 litro de capacidad, pero se rompió en algún momento y J. y yo usamos un frasco reciclado de miel que debe ser de unos 750 ml. En realidad tenemos dos frascos, a veces vamos muy locos y no nos hemos acabado uno cuando ya tenemos el siguiente en marcha, jajajaja.

El caso es que llevamos unos años haciendo yogur natural casero, probando distintas marcas (de leche y yogur), a veces con yogur normal (el que mejor nos ha funcionado es el de vasitos de cristal, por cierto) y a veces con griego (que nos gusta mucho la textura que aporta). Normalmente usamos un yogur comprado para hacer un bote, y después aprovechamos los restos para hacer yogur de segunda e incluso tercera generación. Se nos suele pasar dejar un poco y nos lo comemos todo así que más allá de 4 del tirón no hemos llegado a hacer, pero se podría perfectamente. Eso sí, hemos detectado que la textura va cambiando con los sucesivos “usos”. Alguna vez hemos probado a añadir nata pero nos gusta más sólo con leche. ¿Y qué leche? Pues igual que el yogur, la mejor que podáis conseguir. De verdad, no hay color. Últimamente en nuestro súper han traído Cremosita, que es una marca gallega que en mi casa se ha consumido de toda la vida, y los yogures salen espectacularmente cremosos y con una densidad cercana a la perfección.

El caso es que después de mucho tiempo haciendo siempre yogur natural… pues nos entró el gusanillo… ¿se puede hacer yogur de sabores? Se puede, pero añadir frutas, por ejemplo, puede alterar la fermentación del yogur y producir problemas en su conservación, por eso se suelen cocinar las frutas en forma de compotas y mermeladas antes de añadirlas a la mezcla.

El caso es que nos hemos atrevido a hacer un par de experimentos y hoy os traigo el primero, yogur de café casero… ¿yogur de café? Jajajaja, suena raro, ¿verdad? Pues sí, es una cosa bastante… exótica, una mezcla muy curiosa que conserva lo refrescante y ácido del yogur y el sabor profundo del café. Raro, pero rico. Si os gusta el café y los experimentos culinarios, tenéis que probarlo.

Casi ni es una receta, se mezclan los ingredientes y se deja que el tiempo y la temperatura hagan el resto, así de fácil, exactamente igual que para hacer yogur natural.

Ingredientes (para 6 yogures o 750 ml):

  • 500 ml de leche entera
  • 125 ml de café
  • 1 yogur griego
  • opcional: 30 – 50 g de azúcar

Elaboración:

Preparar el café como hagamos habitualmente y dejar templar.

Mezclar el yogur con la leche y remover bien con unas varillas para que se disuelva (se puede hacer con batidora pero introduce mucho aire, haciendo espuma).

Añadir el azúcar y el café templado y remover.

Repartir la mezcla en los vasitos de la yogurtera (en mi caso, un bote único), tapar y dejar funcionar la máquina unas 8 horas, según instrucciones de vuestro aparato.

Pasado el tiempo de fermentación del yogur, terminar el proceso dejando que se enfríe completamente en la nevera.

¡Y listo! ¿No os dije que era facilísimo?

Notas:

¿Como os gusta el yogur? Si los preferís poco ácidos, a partir de 6 horas es posible que estén listos, si os gustan con mayor acidez se pueden dejar en la yogurtera hasta 12 horas. También se hacen más densos cuanto más tiempo de fermentación les dejamos. Todo es probar hasta encontrar el punto. Una vez se me olvidó y estuvo la friolera de 18 horas, estaba bueno, jajajaja.

¿Y ese rango de cantidad de azúcar? Pues son las dos cantidades que yo probé, personalmente me gusta más con poco azúcar, pero es que casi siempre tomo el yogur sin añadir edulcorantes.

¿Que no tenéis yogurtera? Pues he investigado un poco y al parecer se puede hacer en termomix o utilizar un termo para mantener la temperatura óptima de fermentación durante las horas necesarias, que al final es de lo que se trata. ¿Y cómo se hace? Pues hace falta un termómetro porque hay que conseguir ciertas temperaturas y un termo bueno, de esos que mantiene la temperatura bastantes horas, claro. Primero se calienta la leche hasta que alcance los 85 ºC, sin que llegue a hervir, y después se enfría hasta que está a 45 ºC. En ese momento se añaden el resto de ingredientes. Si el café está a 45 ºC también, y el yogur a temperatura ambiente, mejor que mejor, para que la temperatura se mantenga más o menos al mezclarlos. Se remueve bien todo, se mete la mezcla en el termo, se cierra bien y se deja fermentar. Yo no he probado nunca, pero por lo que cuentan, el tiempo necesario para hacer yogur de café en termo es más o menos el mismo que en yogurtera.

¿Os sale yogur muy líquido? Pues se puede arreglar filtrándolo una vez fermentado de forma que pierda suero. Para ello hace falta un colador fino y una gasa (como esta tela de quesero o esta otra), se coloca la gasa sobre el colador y se pone encima el yogur, dejándolo escurrir en la nevera. El tiempo necesario dependerá de lo espeso que queramos el yogur, a más tiempo, más densidad.

¿Y qué café usar? Pues yo he usado uno que tenía en casa y la verdad es que no pude comer mucho yogur porque, como os he comentado en alguna ocasión, mi organismo es muy sensible a la cafeína… hum… quizá la próxima vez pruebe con descafeinado. Lo bueno es que dependiendo de cómo hagáis el café, también cambiará el sabor del yogur, más flojito saldrá suave y más cargado aportará un sabor a café más fuerte. ¡A experimentar!

Fuente:

Pues resulta que me pongo a investigar sobre yogur de distintos sabores, llego a esta receta de yogur de café y ¡sorpresa! me comenta J. que ese blog es de la madre de un compañero suyo de trabajo, ¿el mundo es un pañuelo o qué? 😀

 

Almendras envueltas en chocolate picante (Juego de blogueros 2.0)

Este mes me ha vuelto a pillar el toro, he vuelto a llegar casi a final de octubre sin tener la receta preparada para el Juego de blogueros, así que he tenido que abandonar mi idea inicial y decantarme por algo mucho más sencillo de hacer en una sola mañana. Pero que sea sencillo no quiere decir que sea menos delicioso y aquí están estas almendras rebozadas en chocolate picante que lo demuestran.

Almendras Chocolate Picante (9)

Llevaba tiempo queriendo hacer alguna receta en la que tunear el chocolate con un punto de sal y un toque picante. También tengo alguna receta guardada de almendras tostadas con sal y hierbas que, a juzgar por lo bien que ha salido este experimento, voy a probar sí o sí. Justamente viendo una de esas recetas llegué a ésta que os traigo, que era la combinación perfecta de esos anhelos culinarios. El resto es historia, deliciosa historia.

Si no habéis probado el chocolate picante, ésta es vuestra oportunidad de hacerlo, no os arrepentiréis. Es difícil de explicar cómo la sal potencia el resto de sabores de la receta, hay que meterse una en la boca para experimentarlo en papilas propias. Y encima es tan fácil que hasta es un peligro, jajaja.

Por cierto, que me acabo de dar cuenta de que empecé en noviembre del año pasado en el Juego de Blogueros con unas trufas de mandarina y cierro este primer año con chocolate otra vez. ¿Casualidad? 😉

Ingredientes:

  • 150 g de almendras crudas con piel
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 75 g de chocolate para postres o negro
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/8 cucharadita de cayena molida (o al gusto)

Almendras Chocolate Picante (1)

Elaboración:

Precalentar el horno a 175 ºC.

Mezclar en un cuenco las almendras con el aceite de oliva. Remover para impregnarlas bien.

Cubrir la bandeja del horno con papel de hornear o una lámina de teflón y repartir las almendras de forma que no se amontonen.

Almendras Chocolate Picante (3)

Hornear a 175 ºC durante 10 – 15 minutos (yo las dejé 12 y quizá se me pasaron un poquillo). Es mejor quedarse cortos que pasarse y que se quemen.

Sacar del horno, espolvorear la sal por encima y dejar enfriar (lo difícil es evitar comérselas en este momento de lo bien que huelen… y saben, ñam, me lo anoto como snack para el futuro).

Almendras Chocolate Picante (4)

Fundir el chocolate al baño maría. Para ello, colocar un cuenco sobre una olla con agua caliente de forma que el agua toque, al menos, la altura del cuenco ocupada por el chocolate troceado (ojo, que no entre agua en el cuenco). Si hace falta, remover con una espátula para ayudar a deshacer los grumos.

Una vez fundido el chocolate, añadir las almendras tostadas y remover para que se cubran bien.

Esparcir las almendras chocolateadas en una lámina de papel de hornear o de teflón. Dejar enfriar para que se endurezca el chocolate.

Almendras Chocolate Picante (5)

Mientras, mezclar en un cuenco pequeño el cacao con la canela y la cayena.

Una vez el chocolate haya endurecido un poco, rebozar las almendras en la mezcla de cacao y especias.

Almendras Chocolate Picante (6)

¡Y a disfrutar de un picoteo diferente!

¡Ah! Si lográis no zampároslas de una sentada, lo suyo es guardarlas en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco (yo las tengo en la nevera).

Notas:

En la foto de los ingredientes salen unos 90 gramos, puse unos 80 finalmente para darme cuenta al añadir las almendras de que era demasiado. Al revisar la receta original, vi que lo que había pasado es que olvidé dividir por dos la cantidad de chocolate, igual que había hecho con el resto. Lo que debería ser una ligera capa de chocolate para pegar el cacao especiado acabó siendo una capa bastante considerable. Si queréis unas almendras menos chocolateadas, poned 40-50 gramos de chocolate.

Almendras Chocolate Picante (7)

Con la cantidad de cayena que os indico, sale un chocolate ligeramente picante, muy agradable en combinación con la sal y la canela. Pero podéis añadir más o menos según gustos.

El chocolate se puede fundir en microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia media, pero es un método que a mí no me gusta porque puede quemarse.

Un truco para acabar antes es meter las almendras chocolateadas 10 minutos en la nevera, así el chocolate adquiere la consistencia justa para el rebozado.

Para rebozar, al igual que con las trufas y bombones, puse 4 o 5 almendras en el cuenquito, y les di un meneo hasta que quedaron bien recubiertas.

Almendras Chocolate Picante (8)

Fuente:

La receta que utilicé fue ésta de See & Savour, con la excepción que os he contado en las notas de la cantidad de chocolate. La próxima vez que las repita las haré con la cantidad que indica y editaré este post con las conclusiones que saque.

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Carmen: https://croqueteandoo.wordpress.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Rebeca: http://enganchadosalacocina.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/

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Flan de melón (Juego de Blogueros 2.0)

Este mes de septiembre en el juego de blogueros hubo empate entre el melón y la calabaza, es la segunda vez que ocurre desde que participo. Confieso que cambié mi votación en el último momento para que se produjese el empate, porque por lo visto la calabaza ya salió elegida antes de que yo empezase en el reto y así la gente que participó en aquella ocasión tendría la opción de variar.

Al margen de haber tenido que ver, me alegro del empate porque, aunque me encanta la calabaza (hubo una época que mis amigos se cachondeaban bastante porque comía calabaza sin parar, en platos dulces, en salados, con pasta, en crema, en bizcochos, incluso unos falsos flanes…), su temporada empieza ahora mientras que la del melón está a punto de terminar y no los volverá a haber buenos hasta dentro de muchos meses. Y eso es en algo en lo que me fijo mucho a la hora de votar en el reto, suelo preferir ingredientes que de verdad estén en temporada y menos aquellos de los que disponemos todo el año.

Mi idea original era hacer algo salado, y de hecho incluso hicimos una prueba que, aunque no estaba mal, supuso un choque tan fuerte a nuestro paladar (descubrimos el significado de “rico, pero RARO”, con mayúsculas y todo) que después de probar los flanes, la decisión estuvo clara.

Flan Melon (6)

Son mis primeros flanes flanes, con sus huevos, su horno, su baño maría y todo eso. No sé si está mal que yo lo diga, pero me quedaron estupendos. El sabor del melón cantalupo es el protagonista absoluto y la textura es fantástica. Estoy deseando probar más recetas de flanes así que es posible que vayan apareciendo por aquí.

Al final del post os dejo la lista de participantes de este mes, por si queréis cotillear sus propuestas, seguro que no defraudan. 😀

Ingredientes (para medio litro de flan):

  • 170 g de melón cantalupo (pesado sin piel ni pepitas)
  • 10 g de azúcar (2 cucharaditas)
  • 1 huevo + 1 yema
  • 120 ml de leche evaporada
  • 120 ml de leche condensada
  • caramelo líquido

Flan Melon (1)

Elaboración:

Lo primero es poner un poco de caramelo en el fondo de los moldes o flaneras (yo lo suelo usar envasado, pero si os animáis, en Javi Recetas lo explican muy bien).

Flan Melon (9)

Pelar, despepitar y picar el melón. Colocar junto con el azúcar en una olla pequeña y remover un poco para mezclarlo bien. Cocinar a fuego bajo y, cuando se haya calentado, dejar que se haga unos 6 – 8 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente.

Flan Melon (3)

Precalentar el horno a 175 ºC.

Poner en el vaso de la batidora la compota de melón junto con el resto de ingredientes y batir hasta tener una crema homogénea y sin grumos.

Rellenar los moldes con la crema resultante.

Flan Melon (10)

Hornear a baño maría a 175 ºC durante más o menos 45 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar y meter en la nevera durante un par de horas.

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Servir bien fríos.

Presenten cucharillas, preparados, listos… ¡a comer!

Flan Melon (8)

Notas:

Si hacéis el caramelo, como dice Javi (y la personita que vive dentro del GPS) ¡mantened las medidas de seguridad! Una quemadura de caramelo es una cosa MUY seria. Por otra parte, aunque pueda parecer obvio, si lo hacéis y vertéis inmediatamente (y por tanto, muy caliente) en los moldes, que éstos no sean de plástico o si son de vidrio, que sean resistentes al calor. Los moldecitos de aluminio que veis en las fotos son los que usaba mi madre cuando éramos pequeños… sí… los he cogido prestados… ¡hola mamá, no pienso devolvértelos! Jajajajaja. Confieso que me da toda la pereza del mundo hacer caramelo y sólo en contadas ocasiones, y si la receta lo merece mucho, me animo a prepararlo.

Se puede usar otro tipo de melón, pero creo que una variedad con tanto sabor y dulzura como el cantalupo es el más adecuado, además le aporta un colorcito naranja precioso.

Otra cosa con respecto al melón, no os preocupéis si no tenéis báscula, 170 g es más o menos lo que cabe en trocitos, y sin apretar, en una medida de “taza”, vamos, en 250 ml.

Flan Melon (2)

En el horno sube un poco, así que lo suyo es que dejéis un poquito de margen, no hace falta mucho, unos milímetros hasta el borde. Luego baja, eso sí.

Hornear al baño maría consiste en meter los moldes en un recipiente apto para horno y llenar con agua hasta más o menos la mitad de la altura de los moldes, para que no salpique cuando empiece a borbotear. Esto hace que el calor se reparta más lenta y uniformemente.

Ahora que lo pienso, quizá debería haber puesto el horno sólo con calor abajo y un ratito hacia el final arriba y abajo para que no se tostase tanto por arriba… Hummm… pero el caso es que a mí me gusta la costrita dorada en los flanes, jajaja.

Flan Melon (4)

Para desmoldar, si los moldes son como los pequeñitos de las fotos, basta con introducir un cuchillo por el borde y dar una vuelta despegándolo de las paredes.

Flan Melon (7)

Fuente:

Encontré la receta aquí, aunque al hacer sólo un tercio de los ingredientes, varía la cantidad de huevos. En cualquier caso, ha salido tan bien así, que aunque haga más, mantendré esas proporciones.

Participantes:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Cristina: http://kooking2015.blogspot.com.es/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es/
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Yogur helado con té matcha

Antes de que el verano nos abandone definitivamente (cosa que se está dando bastante prisa en hacer, por cierto) os traigo una receta de helado más. En esta ocasión le toca a un yogur helado saborizado con té matcha.

Yogur Helado Te Matcha (3)

Me suelen agradar los helados de té matcha, pero casi siempre son demasiado dulces y/o empalagosos para mi gusto. Usando yogur griego como base se consigue un helado cremoso, muy refrescante y nada empalagoso, que combina el sabor ligeramente ácido del yogur con el regusto amargo del té matcha.

Ingredientes (aprox. 9 raciones de helado):

  • 750 g de yogur griego (6 yogures)
  • 70 g de azúcar
  • 23 g de azúcar invertido (o 30 g más de azúcar)
  • 12 g de té matcha

Yogur Helado Te Matcha (1)

Preparación:

Mezclar en un cuenco el yogur con los azúcares.

Tamizar el té matcha por encima y remover para integrarlo todo bien sin que queden grumos.

Tapar el cuenco con film y dejar reposar en la nevera unas 4 horas para que asienten bien los sabores. Este paso es opcional pero muy recomendable.

Yogur Helado Te Matcha (2)

Para hacer el yogur helado sólo hay que seguir las instrucciones de la heladera. Dependerá del modelo, pero el proceso de batido/mantecado suele tardar entre 15 y 20 minutos, hasta que tiene textura consistente.

Pasar el helado a un recipiente con tapa y dejar un mínimo de 2 horas en el congelador antes de servir.

Sacar bolas con una cuchara mojada en agua caliente entre bola y bola, ¡y a disfrutar de vuestro matcha frozen yogurt… digoooooo… de vuestro yogur helado de té matcha, jajaja!

Yogur Helado Te Matcha (5)

Notas:

Si está demasiado duro porque ha pasado muchas horas en el congelador, hay que sacarlo unos 10-15 minutos antes de consumir y dejarlo a temperatura ambiente. Pasado ese tiempo será más fácil.

La opción vegana de esta receta se consigue cambiando el yogur griego por yogur de soja o similar, aunque no lo he probado y no sé si la textura es semejante.

El azúcar invertido se utiliza en helados para que no cristalicen y sean más cremosos, no es imprescindible, se puede sustituir por la cantidad que os indico arriba.

A mí no me gusta el yogur edulcorado, pero con ese tipo sólo hará falta añadirle el té matcha para tener la base del yogur con sólo 2 ingredientes.

Y hablando de azúcar, la primera vez hice esta receta puse la misma cantidad de azúcar que indico en la lista de ingredientes para 500 g de yogur y 8 de té matcha. Estaba bueno, pero demasiado dulce para mi gusto, fue cuando lo hice la segunda vez y me equivoqué de cantidades, aumentando sólo las de yogur y matcha, cuando más me gustó. Si sois muy golosos puede que queráis subir hasta 105 y 35 g. A mí el yogur es que me gusta sin azúcar, jajajaja.

Como el resto de helados, también se puede hacer sin heladera:

Se mete la mezcla en el congelador en un recipiente con tapa. Cuando empieza a estar firme, pasadas unas dos horas, se remueve bien para romper los cristales que se hayan formado. Se vuelve a congelar y se repite el proceso cada media hora hasta que es difícil de remover. Dejar en el congelador como mínimo otra hora y pasado ese tiempo ya está listo para comer.

Yogur Helado Te Matcha (4)

 

Fuente:

Partí de esta receta, una de las más sencillas y que menos ingredientes usaba. Hay otras que añaden nata, pero yo quería un helado más ligero donde se notase el ácido del yogur y el toque amarguito del té matcha. Al final, eso sí, reduje la cantidad de azúcar.