Salteado de achicoria y cebolleta

Sí, habéis leído bien, en el título pone “achicoria” ¿la habéis probado alguna vez? Yo hasta hace un par de semanas, lo único que sabía de la achicoria era que hay un sustituto del café hecho a partir de su raíz. No tenía ni idea de que era una verdura de hoja, o al menos no era consciente de conocerla. La achicoria es de la misma familia que la escarola, la endivia y el radicchio italiano y comparte con ellas el regusto amargo. Si os gustan esas otras verduras, os gustará la achicoria y os recomiendo comprarla si la veis en la frutería.

El caso es que estoy en un grupo de consumo y cada dos semanas un agricultor ecológico de La Vera nos pasa una lista con los productos de temporada que está cosechando para que hagamos el pedido. Yo intento aprovechar para pedir cosas que no haya cocinado nunca. Hace cosa de un mes me llamó poderosamente la atención el “manojo de achicoria” y no pude evitar añadirlo a mi cesta. Así, a lo loco, ya buscaría luego recetas, jajajaja.

El manojo era gigantesco y la verdad es que nos pasamos una semana haciendo el festival de la achicoria, que si sopa, que si un cocido de alubias, patata y achicoria… Es muy versátil y le da un punto muy interesante a las preparaciones, un poco como los grelos.

Salteado Achicoria Cebolleta (2)

Esta receta no fue planeada, la preparé para comer y cuando vi el plato pensé ¿por qué no hago un par de fotos y para el blog? Sin probarla ni nada, si resultaba un fracaso, con borrar las fotos, solucionado. Como estáis leyendo este post, entenderéis que fue un éxito rotundo. A veces se me olvida que las recetas fáciles también merecen ser publicadas, porque no todo el mundo tiene ganas de complicarse la vida y necesita ideas rápidas.

Ingredientes:

  • Hojas de achicoria
  • 1 cebolleta pequeña por comensal
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal y pimienta

Salteado Achicoria Cebolleta (3)

Elaboración:

Seleccionar hojas de achicoria mezclando brotes más tiernos con hojas más oscuras (saben distinto y le da un punto interesante al plato).

Lavar bien la achicoria y retirar, si fuera el caso, los trozos secos o estropeados.

Cortar en trozos como de 12 cm de largo.

Cocinar al vapor unos minutos hasta que las hojas empiecen a cambiar de color. Reservar.

Pelar y cortar la cebolleta en aros finos (también vale en pluma).

Poner una sartén al fuego con un chorreón de aceite de oliva virgen, cuando esté caliente, saltear los aros de cebolla a fuego medio-alto hasta que se pongan transparentes y empiecen a dorarse.

Añadir entonces la achicoria y saltear a fuego fuerte un par de minutos mientras removemos con una espátula de madera para que se mezcle con la cebolleta.

Salpimentar al gusto y servir caliente acompañado de unos huevos a la plancha, por ejemplo.

Salteado Achicoria Cebolleta (1)

¡Y a disfrutar de un placer sencillo!

Notas:

No tengo ni idea de la cantidad de achicoria necesaria, puse en el cestillo la cantidad que me pareció suficiente por persona, teniendo en cuenta que reduce un poco su volumen al cocerse.

Se puede sustituir la cebolleta por cebolla o chalotas.

Lo de cortar las hojas de achicoria es para que sean más manejables en el plato, pero podéis cocerla entera.

Para cocer al vapor, yo uso un cestillo metálico metido en una olla con un dedo de agua. También se puede escaldar la verdura directamente en agua hirviendo, pero a mí me gusta más el resultado al vapor. Para los más intrépidos, se puede saltear la verdura cruda directamente, cuando son espinacas, yo lo hago así, pero con la achicoria me dio un poco de miedo que se quedase cruda.

¿Os va el picante? Se puede añadir unas rodajitas de guindilla al salteado.

Fuente:

Después de hacer el pedido, guardé un par de recetas en pinterest, entre ellas una de Martha Stewart cuyo título,”Sauteed Escarole with Fried Shallots”, me pareció prometedor. La verdad es que no llegué a leerla, y a la hora de ponerme a cocinar, tenía demasiada hambre como para buscarla e improvisé locamente. Salió bien, jajajaja.

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Risotto de castañas y níscalos (Juego de Blogueros 2.0)

Después de dos meses de ausencia en el JdB2.0, vuelvo a la carga con una receta que sabe y huele a otoño a más no poder. Pero claro, con el ingrediente del mes, eso iba a pasar sí o sí cualquiera que fuera la receta elegida, es lo que tienen las castañas, ¿verdad?

Risotto Castañas Niscalos (07)

Confieso que estuve encantada con el resultado de la votación, en la que se produjo un empate entre castañas y alcachofas. Ambos son ingredientes que me encantan y con los que no había cocinado previamente. Aunque barajé el combo, finalmente elegí las castañas porque tenía ganas de experimentar con ellas desde hace tiempo. Son un ingrediente muy versátil y van perfectas tanto en preparaciones dulces como en saladas, como seguramente podréis comprobar en las recetas que hayan preparado mis compañeros del reto (cuyos enlaces os dejo al final de la entrada).

¿Y por qué risotto? Pues porque un porcentaje altísimo de las respuestas de J. a mis “Este mes ha salido *ingrediente x* en Juego de Blogueros, ¿qué podría hacer?” son “Risotto de *ingredientex*”, así que era inevitable que alguna vez cayese. Lo cierto es que como él es el experto en este plato, ésta ha sido la primera vez que lo he cocinado yo como chef y no como pinche. Si veis algún fallo, soy toda ojos a vuestras sugerencias.

Pues allá vamos con el risotto de castañas y níscalos, ¿estáis preparados?

Ingredientes (para 2 personas):

  • 12 – 16 castañas
  • aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolleta de unos 60 g
  • 1 diente de ajo
  • 120 g de níscalos
  • 180 g de arroz
  • 75 g de vino blanco
  • 1 ramita de salvia fresca
  • 1 ramita de romero fresco
  • caldo de verduras (unos 700 ml)
  • 50 g de parmesano
  • sal y pimienta

Risotto Castañas Niscalos (01)

Elaboración:

Escaldar y pelar las castañas. (*)

Limpiar los níscalos (**) y trocearlos (yo los que eran pequeños los dejé enteros porque me parece que quedan rebonitos, jajajaja).

Lavar y cinco o seis hojas de salvia y picarlas finitas junto con las de una ramita de romero (de media a una cucharada de cada, según querráis el sabor más o menos intenso).

Cortar la cebolleta y el ajo en brunoise.

Poner a calentar el caldo de verduras mientras vamos haciendo la receta.

Poner una cacerola al fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra (unas 2 cucharadas) y pochar a fuego lento la cebolleta y el ajo con un poco de sal.

Cuando la cebolleta esté transparente, añadir las castañas (enteras o troceadas) y rehogarlas durante un par de minutos.

Risotto Castañas Niscalos (02)

Añadir los níscalos y saltearlos unos 5 minutos, removiendo para marearlo todo un poco.

Risotto Castañas Niscalos (03)

Salpimentar y añadir el arroz. Rehogar removiendo con una cuchara de madera hasta que el arroz empiece a cambiar de color (que acabo de descubrir que esto se llama nacarar).

Risotto Castañas Niscalos (04)

Regar con el vino blanco, espolvorear la salvia y el romero picados. Subir el fuego a medio-alto y cocinar hasta que se evapore el vino.

Entonces bajar a fuego medio otra vez y empezar a incorporar el caldo (y aquí está el secreto del risotto) de cucharón en cucharón, esperando a que el arroz absorba el líquido antes de añadir el siguiente. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera.

La cantidad de caldo necesaria variará según el tipo de arroz, principalmente, también de la marca… Yo preferí tener caldo de más para no llevarme sorpresas (puse a calentar unos 900 ml y me sobró un poco menos de un vaso).

Cuando vayamos a añadir el último cucharón de caldo, agregar también la mitad del queso parmesano rallado y remover para repartirlo bien.

Retirar la cacerola del fuego antes de que se consuma el último caldo que hemos añadido y servir (el arroz seguirá absorbiendo líquido y así estará perfecto cuando esté servido).

Risotto Castañas Niscalos (05)

Al servirlo, se puede decorar con unas lascas de parmesano y unas hojitas de salvia y acompañar del resto del queso rallado, para añadir al gusto.

Risotto Castañas Niscalos (06)

¡Y a disfrutar de los sabores del otoño!

Notas:

(*) Si tenéis un truco infalible para escaldar castañas y lograr pelarlas fácilmente, estoy totalmente interesada en que me lo contéis, jajajaja. Nosotros pasamos bastante trabajito y muchas acabaron rotas. He visto aquí un par de trucos que usaré la próxima vez.

(**) Limpiar setas también tiene su miga, aquí os dejo un post que lo explica bastante bien, creo. Nosotros lo hicimos con servilletas de papel, secas y húmedas, y un cepillo de dientes blando estrenado para la ocasión, a falta de cepillo limpia setas, jajaja.

El tipo de arroz es una cosa a tener muy en cuenta a la hora de hacer el arroz, es mejor que sea uno redondo porque tiene más almidón, que es lo que ayuda a hacer cremoso a este plato. Por lo visto las variedades más utilizadas son el carnaroli y el arborio.

¡OJO! El arroz para risotto NO se enjuaga, ya que se elimina parte del almidón.

El caldo tiene que estar siempre caliente al añadirlo al arroz, por eso es conveniente tenerlo a fuego bajo para que se mantenga a la temperatura adecuada.

¿Y cómo sabemos cuando está hecho? Pues cuando está al dente, que esto es un plato italiano, jajajajaja.

En vez de cebolleta, se puede usar cebolla blanca, y he visto alguna receta que usa chalotas.

También podéis experimentar con las hierbas. Esta era mi primera vez usando salvia y la verdad es que me ha gustado mucho su sabor, muy… no sé, ¿bosque? como si fuera una mezcla de hierbas, algo de laurel, algo de romero, algo de… Muy rica.

Y lo mismo con las setas, ¿sois más de champiñones? ¿lo que tenéis son boletus? ¿setas shiitake? A la cazuela.

¿Preferís usar castañas cocidas? Pues el momento de añadirlas es al final, cuando llevéis la mitad del caldo agregado al arroz, para que no se deshagan.

Y hablando de esto, probablemente parte de nuestro problema para pelar las castañas es que no las escaldamos suficiente tiempo. Digo esto porque al final, aunque estaban cocinadas, quizá estaban un pelín duras. La próxima vez las escaldaremos un rato más para que se queden más tiernas.

Fuente:

Con algunas variaciones, la receta que usé fue ésta. Querría haber experimentado un poco más, pero no he tenido tanto tiempo este mes como esperaba.

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
Inma: http://entre3fogones.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/

Judías verdes con tomate (Juego de Blogueros 2.0)

Abril se me ha pasado volandísimo, madre mía, sin darme cuenta ya es día 30 y toca receta para el Juego de Blogueros. ¿Y cuál es el ingrediente estrella de este mes? Pues las judías verdes. Una de mis verduras menos favoritas de la vida, pero un reto es un reto, y hay que apechugar, jajajaja.

Para no pasar mucho trabajo cocinando algo que podría no gustarme, me decidí por una preparación sencilla y rápida, unas judías con tomate que podéis hacer un poco más contundentes añadiendo carne a la ecuación.

Judias Verdes Tomate Ternera (10)

Al final reconozco que mi propuesta me ha gustado mucho y me alegro de haber vencido mis reticencias iniciales a participar. Otra cosa buena de este juego, que hasta algo que no te gusta te puede sorprender gratamente.

Si queréis saber lo que pueden dar de sí las judías verdes, al final de la receta encontraréis las propuestas del resto de jugadores, que seguro que son magníficas, como siempre.

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 300 g de judías verdes
  • 200 g de tomatitos cherry
  • 150 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 250 g de carne magra de ternera (opcional)
  • aceite de oliva, sal y pimienta

Judias Verdes Tomate Ternera (1)

Elaboración:

Cortar la carne en trozos de bocado.

Lavar las judías, cortar los rabitos y trocearlas en pedazos de unos 5 cm.

Judias Verdes Tomate Ternera (2)

Lavar los tomatitos cherry y cortarlos por la mitad.

Cortar la cebolla en juliana y el ajo en trocitos.

Cocinar las judías al vapor hasta que estén al dente, para ello, colocar agua en el fondo de una olla con tapa y las judías en un cestillo para cocinar al vapor. El tiempo necesario dependerá del tipo de judías y lo tiernas que sean. Reservar.

Judias Verdes Tomate Ternera (5)

Poner una sartén al fuego con un chorreón de aceite. Cuando el aceite esté bien caliente, añadir la carne y marcar (por cierto, curiosidad al respecto del marcado que acabo de descubrir). Reservar.

Judias Verdes Tomate Ternera (4)

En la misma sartén (en mi caso lo hice en otra), sofreír a fuego medio-suave el ajo y la cebolla hasta que ésta se ponga transparente.

Añadir entonces los tomatitos troceados y rehogar durante unos minutos, hasta que empiecen a deshacerse un poco.

Judias Verdes Tomate Ternera (3)

Agregar entonces las judías y 3 o 4 cucharadas del agua de cocción.

Judias Verdes Tomate Ternera (6)

Remover y cocinar hasta que las judías estén tiernas.

Por último, añadir la carne a la sartén, remover para integrar todo y dejar a fuego medio-suave un par de minutos hasta que la carne esté en su punto.

Judias Verdes Tomate Ternera (7)

Salpimentar y servir caliente.

Notas:

Los tiempos dependen mucho del tipo de judías, la primera vez que hice la receta, eran pequeñas y planas, muy tiernas, y se hicieron bastante rápido. La segunda, la que veis en las fotos, eran redondas, más grandes y duras y por ello tardaron más en estar en su punto.

Yo usé tomatitos cherry porque me pareció que iba a quedar muy resultón en las fotos, pero también se puede usar otro tipo de tomate troceado. Si os gusta que haya trozos firmes de tomate, añadidlos a la sartén, dadles un par de vueltas y añadid en seguida las judías.

La carne es opcional, es un plato que está muy rico sin ella pero en esta ocasión decidimos añadirla. Eso sí, creo que me equivoqué en el corte esta segunda vez, la primera troceé unos filetes que tenía en la nevera y salió mucho más tierna y jugosa.

Os recomiendo mucho no tirar el agua de cocer las judías y añadir una poca a la sartén para que se forme un poco de salsita. Riquísimo.

Judias Verdes Tomate Ternera (8)

Fuente:

Cuando salieron las judías, dada mi reticencia a cocinarlas y comerlas, me vi un poco perdida y le pregunté a mi cocinera de cabecera, Etringita, si tenía alguna receta que fuera fácil y rica. Me sugirió prepararlas con ajo y tomate asegurándome que el resultado era delicioso. Cuando me puse a ello, en la nevera también tenía cebolla y carne y, no sé muy bien cómo, acabaron metidas en la sartén, jajajaja.

Participantes:

María José: Hervido de judías verdes
Elvira: Habichuelas verdes en tempura
Carabiru: Judías verdes con tomate
Mónica: Bocadillo de judías verdes con manzana y bacon
José Fernando: Trono de judías verdes con alioli de ajo negro
Inma: Ensaladilla de Gambas con Judías Verdes y Patata
Ana N.: Gofres de judías verdes y gambas
Ligia: Bizcocho de Judías Verdes y Patata
Eva: Judías verdes con virutas de jamón y pechuga de pavo
Maribel: Ensaladilla de judías verdes
Natalia: Arroz atollado colombiano
Maryjose: Habichuelas verdes con jamón
Silvia A.: Raya con verdes de primavera (judías, tirabeques y guisantes)

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Ensalada de quinoa y manzana (Juego de Blogueros 2.0)

Febrero se acaba un poquito antes, y por tanto, receta del juego también llega con antelación. Esto hace que a cierta bloguera,a la cual no quiero señalar, se le haya echado más el tiempo encima que de costumbre. Ejem.

El ingrediente elegido en esta ocasión ha sido la manzana, una de esas cosas que casi siempre podrás encontrar en mi nevera si la abres en cualquier momento del año. Como fruta de temporada yo la tengo asociada más al otoño, de hecho, un lugar destacado de mis recuerdos de niña de pueblo lo ocupan las compotas que mi madre hacía en las tardes de otoño, a fuego lento en la cocina de leña. Unas manzanas verdes, crujientes y con unas manchas translúcidas en el interior, como de aceite, síntoma inequívoco de que estaban en su punto. Como esos árboles crecían sin recibir ningún tipo de tratamiento había que limpiarlas, quitarles los trozos pochos y los gusanos que se ponían las botas. Compotas y manzanas asadas… Si cierro los ojos casi puedo oler aquella mezcla de madera de pino y eucalipto, el jugo de las manzanas en la olla, el aroma a caramelo de las que se asaban en el horno … Mmmmmmm

Bueno, después de este momento “remember” que me ha hecho la boca agua, volvamos a centrarnos. Como la manzana la uso mucho en postres (aunque en el blog aparentemente sólo tengo esta polenta dulce con compota y estos muffins de manzana y canela) esta vez quería publicar alguna receta “salada”. Me ha costado decidirme porque he encontrado algunos platos calientes que me han llamado mucho la atención, pero cuando encontré esta ensalada, abrí la despensa y ví que sólo me faltaba el cheddar y perejil y me dije ¡a por ello!

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (6)

Como siempre, al final del post os dejo la lista de participantes, seguro que está llena de propuestas deliciosas.

Cómo hacer ensalada de quinoa, manzana, queso cheddar y nueces

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 90 g de quinoa cruda (1/2 taza)
  • 50 g de nueces peladas (1/2 taza)
  • 60 g de queso cheddar en taquitos (1/2 taza)
  • 1/2 manzana grande
  • 1 cucharada generosa de perejil fresco picado
  • sal y pimienta (opcional)

Vinagreta:

  • 3 cucharadas de vinagre de sidra (45 ml)
  • 1 cucharada de miel (15 ml)
  • 1 cucharadita de mostaza antigua (5 ml)

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (1)

Elaboración:

Lavar bien la quinoa para eliminar la saponina y cocer según las instrucciones del paquete (ver notas).

Poner la quinoa cocida en un cuenco, tapar y dejar enfriar.

Preparar la vinagreta mezclando bien el vinagre con la miel y la mostaza en un cuenco pequeño. Reservar.

Cortar el queso cheddar en taquitos como de 1 cm.

Lavar la manzana y cortar en taquitos del mismo tamaño que el queso.

Trocear las nueces y picar finito el perejil.

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (2)

En un cuenco amplio, mezclar la quinoa con el queso, la manzana, las nueces y el perejil, remover para repartir bien todos los ingredientes y aliñar con la vinagreta.

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (3)

Si no se va a comer inmediatamente, tapar y dejar reposar en la nevera.

¡Y esto es todo!

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (4)

Notas:

Yo he usado quinoa tricolor, porque la vi en una tienda de productos a granel y me pareció tan bonita que tuve que comprarla. El paquetito llevaba ya unos meses esperando una receta interesante con la que aparecer por aquí. ¿Habéis probado la quinoa? Nosotros de vez en cuando la comemos con verduras o en ensalada.

Como la compré a granel, no tenía instrucciones de cocción, pero recordaba que era como el arroz, más o menos. Si sois novatos con la quinoa, os recomiendo este post de Javirecetas.

Básicamente, se pone al fuego un cazo con la quinoa y el doble de cantidad de agua (en mi caso, media taza de quina, una taza de agua) y se lleva a ebullición. Cuando rompe a hervir se tapa, se baja el fuego al mínimo y se cocina unos 15-20 minutos. Luego se retira del fuego y se deja reposar en la olla unos 5 minutos. Los tiempos dependen mucho del tipo de olla y la cocina que tengáis, lo suyo es que la quinoa quede al dente, ligeramente crujiente, y suelta, sin líquido sobrante.

La vinagreta que os propongo le queda muy bien a la ensalada, pero si lo preferís, podéis poner sólo vinagre de sidra o hacer otro aliño a vuestro gusto. Si tenéis alguno que os guste especialmente y queréis compartirlo conmigo, ya sabéis. 😉

La manzana que yo usé es Pink Lady, pero una ácida como la Granny Smith es una alternativa magnífica. Solemos ponerla sin pelar en las ensaladas, pero como siempre, al gusto.

Eliminando el queso y sustituyendo la miel por sirope de ágave, arroz o similar, tenéis una receta vegana muy rica. Aunque personalmente creo que habría que buscar algún ingrediente que aportase el toque agrio y potente del cheddar, ¿alguna sugerencia?

Las ensaladas de quinoa son una opción magnífica para tupper, y ésta no iba a ser menos. Si la hacéis por la noche, tenéis un plato delicioso para el almuerzo que aguanta en perfectas condiciones.

Ensalada de Quinoa Manzana Cheddar y Nueces (5)

Fuente:

Buceando por pinterest (puedo dejarlo cuando quiera, ¿eh?) a la caza y captura de algo que no fuesen bizcochos, tartas y muffins de manzana, me encontré esta propuesta que me llamó la atención de inmediato. Desde luego se va de cabeza a mis recetas de ensaladas de cabecera. 🙂

Participantes:

Carlota: https://articuina.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Gisela: https://tuhoradelamerienda.wordpress.com/
Arantxa: https://unabrujaenlacocinablog.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

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Boniato al horno con romero y parmesano (Juego de blogueros 2.0)

Otra vez llega el último día del mes y con él la receta del juego de blogueros. Este noviembre el protagonista ha sido el boniato. Lo probé por primera vez hace más o menos tres años, volvíamos del centro y compramos uno asado en el kiosko de la plaza. Me pareció y me sigue pareciendo muy rico, con ese sabor entre la calabaza y la castaña, ligeramente especiado, y su textura untuosa. Aunque los veía en la frutería, hasta que salió elegido ingrediente del mes, no me había animado a comprar boniatos y cocinar con ellos. ¡Craso error! Es un ingrediente muy interesante que aporta sabor, textura y color a los platos. Y además es muy versátil, sirve tanto para preparaciones dulces como saladas.

Boniato al romero y parmesano (9)

 

Ingredientes:

  • 2 boniatos grandes
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1 cucharadita de romero seco picado
  • sal y pimienta

Boniato al romero y parmesano (1)

Elaboración:

Precalentar el horno a 180 ºC.

Lavar bien los boniatos, limpiar las zonas estropeadas de la piel y cortarlos en láminas finas.

Mezclar en un cuenco el aceite con el queso parmesano y el romero picado.

Boniato al romero y parmesano (2)

Agregar el boniato laminado al cuenco y remover hasta impregnar todas las rodajas con la mezcla de aceite, queso y romero.

Boniato al romero y parmesano (3)

Engrasar un molde para magdalenas con aceite de oliva.

Rellenar los huecos del molde con rodajas de boniato hasta que sobrepasen el borde (al hornearse reducen de volumen).

Boniato al romero y parmesano (5)

Espolvorear con sal.

Hornear a 180 ºC durante 45 minutos, hasta que los bordes y la parte superior estén dorados y crujientes y el interior esté tierno y cocido.

Boniato al romero y parmesano (6)

Sacar la bandeja del horno, dejar reposar 5 minutos y retirar el boniato con la ayuda de una cuchara.

Espolvorear con parmesano rallado, salpimentar y servir caliente.

Boniato al romero y parmesano (8)

Notas:

Se pueden pelar los boniatos, pero yo he preferido lavarlos bien y dejar la piel, que se pone crujientita en el horno. Me encanta. ❤

El parmesano es mejor rallarlo en el momento, siempre, nada que ver.

El romero puede ser fresco o seco. Cuando se pone fresco hace falta un poco más.

Es una guarnición perfecta para acompañar a otra preparación, pero por sí solas también pueden ser un plato único.

Fuente:

Buscando una forma de hacer boniatos al horno, me llamó la atención la presentación de esta receta.

Participantes:

 

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