Galletas saladas de espinacas y sésamo

Como os prometía en la publicación anterior, os traigo la receta para hacer unas galletas saladas de espinacas y sésamo. Son galletitas crujientes, lo que en inglés llaman “crackers”, muy sabrosas y con un color espectacular.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (9)

Siempre los he preparado para comer con hummus y similares, aunque también funcionan como aperitivo por sí solos. Por cierto, si os gustan este tipo de galletas saladas, tengo otras de cacahuetes y cerveza de chuparse los dedos.

Ingredientes:

  • 200 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita y media de impulsor químico (7 g)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de semillas de sésamo
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15 ml)
  • 4 cucharadas de agua (60 ml)
  • 75 g de espinacas frescas

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (1)

Elaboración:

Lavar y escurrir las espinacas. Batirlas junto con el agua hasta obtener un puré suave.

Mezclar en un cuenco la harina con el impulsor químico, la sal y las semillas de sésamo.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (2)

Añadir el puré de espinacas y el aceite, mezclar con una espátula y amasar ligeramente con la mano. Si la masa está demasiado pegajosa, añadir más harina poquito a poco hasta que deje de pegarse (*).

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (3)

Precalentar el horno a 200 ºC.

Estirar la masa con un rodillo sobre una hoja de papel de hornear o una lámina  antiadherente reutilizable (**). Cuanto más fina dejemos la masa, mejor.

Cortar la masa en porciones con un cuchillo afilado o un cortapizzas, y transferir la lámina con la masa a una bandeja de horno.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (4)

Hornear a 200 ºC durante unos 15 – 20 minutos (***), hasta que se empiecen a dorar y estén crujientes.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (5)

Dejar enfriar sobre una rejilla.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (6)

¡A comer! De verdad, son adictivas, yo no puedo parar cuando las hago.

Notas:

(*) Lo ideal es que la masa sea “jugosa” y húmeda pero no pegajosa. Yo tuve que añadir 20 g más de harina para conseguirlo y lo hice de cucharadita en cucharadita.

(**) Para evitar que la masa se pegue al papel al estirar con el rodillo se puede espolvorear con harina, tanto la lámina como el rodillo.

(***) El tiempo de horneado dependerá del grosor de la masa, cuanto más fina, más rápido estará lista, pero también del horno. Lo ideal es que se queden crujientes, y si la masa es gorda, se queda un poco como el pan. Echadles un ojo la primera vez para haceros una idea del tiempo necesario.

Además de con sésamo he probado a hacer estas galletas con pipas de girasol. Creo que una mezcla de semillas también puede funcionar bien, tengo que probar la próxima vez.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (7)

Guardadas en un recipiente hermético, estas galletas deberían durar un tiempo, aunque no tengo ni idea porque en casa siempre vuelan, jajaja.

Fuente:

Encontré la receta aquí. La verdad es que mis galletas quedaron con un color mucho más intenso que los suyas.

Galletas Saladas Espinacas Sesamo (8)

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Hamantaschen de mermelada

Si este año una receta me puso a prueba, esa fue la de los Hamantaschen. Madre mía, qué cúmulo de catastróficas desdichas cocineriles…

Hamantaschen (13)

La primera vez que preparé este dulce asquenazí, me salió una única galleta gigante que cubría toda (y cuando digo toda, quiero decir TODA) la bandeja del horno. Al revisar el proceso, me di cuenta de que había puesto la mitad de todos los ingredientes indicados… excepto la mantequilla. ¿Y qué pasa cuando pones el doble de la mantequilla necesaria? Pues que consigues una única galleta gigante. Nos la comimos, claro. Aquello era una bomba, una gochada… pero sabía bien, la mantequilla es lo que tiene.

La segunda vez presté atención, puse las cantidades correctas… y volví a conseguir una única galleta gigante, aunque eso sí, más definida. ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?

Esto ya era algo personal. Esas galletas no iban a poder conmigo. Era una cuestión de orgullo. Así que investigué, comparé recetas fijándome especialmente en las proporciones de harina y mantequilla, y finalmente encontré una receta que tenía toda la pinta de salir bien. Y tanto que salió bien. Perfectamente. Una galleta firme pero tierna, con la forma bien definida, crujiente por fuera y jugosa por dentro. LA PERFECCIÓN. Salieron tan bien que estoy deseando poder probar con otros rellenos.

Y lo más importante ¡RECUPERÉ MI ORGULLO! ¿Acaso iba a permitir que unas galletas rellenas me ganasen? ¡NO!

Hamantaschen (12)

Jajajaja. Sin más, procedo a contaros la receta buena para conseguir unas galletas rellenas espectaculares.

Ingredientes (para 20 galletas):

  • 150 g de mantequilla (también sirve margarina)
  • 110 g de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 1 cucharada de leche (15 ml)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (5 ml)
  • ralladura de la piel de un limón
  • 300-360 gramos de harina
  • 1 cucharadita de impulsor químico
  • 1/4 de cucharadita de sal fina
  • azúcar glas (opcional)
  • mermelada

Hamantaschen (1)

Elaboración:

Cortar en dados la mantequilla y dejar que se ablande a temperatura ambiente en un cuenco amplio (se puede ablandar en el microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia baja, sin dejar que se llegue a licuar, la queremos con textura de pomada).

Añadir el azúcar y batir con las varillas hasta tener una crema suave (a mano o a máquina, según estéis de ganas).

Incorporar la leche, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y el huevo y seguir batiendo hasta que se integren bien. (*)

Hamantaschen (3)

Mezclar la harina con la sal y el impulsor y tamizar en tandas sobre la crema de mantequilla. Hay que remover bien con un tenedor y no añadir más harina hasta que la masa haya absorbido la anterior.(**)

Hamantaschen (4)

Tapar con film y dejar reposar al menos 2 horas (si vais con prisa puede bastar una). Lo ideal es preparar la masa por la noche y dejar el resto del proceso para el día siguiente.

Hamantaschen (5)

Precalentar el horno a 190 ºC.

Dividir la masa en 3 o 4 bolas y estirar cada una con el rodillo hasta tener una plancha de unos 3 mm de espesor. Espolvorear con harina o azúcar glas para que la masa no se pegue a la superficie de trabajo o al rodillo. Cortar círculos de masa con un cortapastas o un vaso, de entre 6 y 8 cm de diámetro. Juntar los recortes y repetir el proceso hasta que no quede masa.

Hamantaschen (6)

Humedecer el borde de cada círculo con un dedo mojado en agua para facilitar la unión en las dobleces de la masa.

Colocar en el centro una cucharadita de mermelada y cerrar formando un triángulo. Se puede empezar pellizcando primero en un punto y después los otros dos a la vez (en la foto se ve lo que intento explicar).

Hamantaschen (7)

Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear o una lámina de teflón. También funciona engrasar con mantequilla y espolvorear con un poquito de harina.

Colocar las galletas dejando un poco de margen entre ellas.

Hamantaschen (8)

Hornear a 190 ºC, con calor arriba y abajo y sin ventilador, unos 10 – 14 minutos, hasta que empiecen a dorarse (en mi caso fueron 12 minutos, pero dependerá del horno).

Hamantaschen (10)

Retirar del horno, dejar enfriar sobre una rejilla… ¡y a devorar galletas! No, es broma, es mejor que las comáis despacito para disfrutarlas en toda su ricochura. 😉

Notas:

A mí me salieron 20 hamantaschen con un cortador de 8 cm de diámetro, la cantidad variará si usáis cortadores más o menos grandes.

Hay distintas recetas para la masa, unas usan aceite, otras (como la que yo he usado) mantequilla, pero también se puede usar queso crema (eso tengo que probarlo).

El relleno tradicional parece ser que era de semillas de amapola, pero se hacen también con frutos secos, mermeladas, dulce de leche, crema de cacao, frutos rojos… e incluso queso y rellenos salados.

Hamantaschen (15)

(*) Es preferible que la leche y el huevo estén a temperatura ambiente al añadirlos a la crema de mantequilla, para que no la endurezcan la mantequilla y sea más fácil homogeneizar la mezcla.

(**) La cantidad de harina necesaria variará dependiendo de varios factores, entre ellos la temperatura ambiente y la calidad de la harina. Yo empecé con 300 g y al final añadí 20 g más hasta que la masa no se pegaba a las manos y se podía formar una bola.

Hamantaschen (14)

Fuente:

Después de un par de fiascos, al final la receta que funcionó (¡aleluya!) fue ésta.

Galletas integrales de avena tipo digestive

Si me conocéis un poco sabréis que el desayuno me encanta, soy de esas personas que se despiertan con hambre y no pueden ni pensar en salir al mundo con el estómago vacío. Como también me gusta intentar comer sano y equilibrado, trato de variar un poco, alternar dulce y salado, que haya fruta fresca y no abusar de alimentos procesados. Sin embargo, soy humana y de vez en cuando me gustan las galletas. Si descontamos los biscotti, hace un montón de meses que no publico ninguna receta de galletas en el blog. Tampoco he hecho muchas, las últimas fueron las de esta receta y ya estaban tardando en aparecer por aquí.

Galletas Integrales Avena Digestive (10)

Así que aquí os traigo unas galletas integrales de avena perfectas para el desayuno. A mí me recuerdan mucho a las digestive avena choco de Gullón, pero sin el choco, claro… hummmm ahora que lo pienso… ¡la próxima vez que las haga les pongo trocitos de chocolate! Jujujuju. Dios, estoy salivando sólo de pensarlo.

Preparar galletas tipo “digestive” integrales de avena

Ingredientes (para 15-20 galletas):

  • 120 g de harina de trigo integral
  • 90 g de avena en copos
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 90 g de mantequilla a temperatura ambiente (o margarina)
  • 65 g de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • 45 ml de leche (o bebida vegetal)

Galletas Integrales Avena Digestive (1)

Elaboración:

Dejar ablandar la mantequilla a temperatura ambiente en un cuenco amplio. También se puede hacer en microondas, a media potencia y en tandas de 10-15 segundos hasta que tenga textura pomada.

Agregar la esencia de vainilla, el azúcar, y batir hasta obtener una crema homogénea.

Triturar ligeramente los copos de avena en un procesador de alimentos, batidora o trituradora (no hay que hacer harina, para que aporten textura a las galletas tienen que quedar tirando a enteros).

En otro cuenco, mezclar la avena con la harina integral, la levadura química y la sal.

Galletas Integrales Avena Digestive (2)

Añadir los ingredientes secos a la crema de mantequilla y mezclar con un tenedor hasta obtener una masa arenosa y desmigada.

Galletas Integrales Avena Digestive (3)

Galletas Integrales Avena Digestive (4)

Verter la leche sobre la masa, remover un poco con el tenedor y compactarla formando una bola con las manos. Si la masa se desmorona es porque está demasiado seca y se puede añadir una cucharada más de leche, 15 ml.

Galletas Integrales Avena Digestive (5)

Dejar enfriar en la nevera tapada con film durante media hora.

Sacar la masa de la nevera y formar un disco aplastándola un poco con las manos.. Enharinar una superficie de trabajo y estirar la masa con un rodillo hasta obtener una plancha de 5 mm de grosor. Otra alternativa es colocar la masa entre dos láminas de film transparente para estirarla sin que se pegue al rodillo o a la mesa.

Galletas Integrales Avena Digestive (6)

Cortar la plancha con cortapastas y colocar las galletas sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.

Galletas Integrales Avena Digestive (7)

Precalentar el horno a 180 ºC y hornear las galletas a esa temperatura durante unos 12 minutos hasta que se empiecen a dorar por los bordes. Como siempre, el tiempo dependerá del horno, el grosor de las galletas…

Sacar del horno y dejar que las galletas se enfríen sobre una rejilla.

Galletas Integrales Avena Digestive (8)

Una vez frías, se conservan estupendamente en un recipiente hermético.

Tomar solas, con leche y cacao, café… como os apetezca. 😉

Notas:

Es una receta fácilmente veganizable y adaptable a una dieta para intolerantes a la lactosa. Simplemente hay que sustituir la mantequilla y la leche por margarina y una bebida vegetal al gusto, creo que incluso podría ser zumo de naranja.

Si usáis copos de avena “tradicionales”, que son los enteros, hará falta que los trituréis hasta que se desmenucen un poco, por el contrario, los copos de avena extra suaves o instantáneos se pueden añadir tal cual. Yo usé los instantáneos una de las veces que preparé las galletas y otra vez mitad y mitad, triturando un poco los enteros, y la verdad es que me gustaron más las que tenían trozos más grandes de avena.

Para que extender la masa no se convierta en una tarea de titanes, os recomiendo aplastar la bola hasta formar un disco  de un par de centímetros de espesor antes de meterla a reposar en la nevera. Yo lo hice una vez sí y otra no y os confirmo que es un consejo útil.

Como la masa es bastante quebradiza, lo mejor evitar cortapastas de formas complejas y usar una espátula para trasladarlas de la superficie de trabajo a la bandeja del horno.

Otra opción, si no tenéis cortapastas, es formar bolas con la masa y aplastarlas directamente sobre la lámina de papel en la bandeja del horno, quedarán más rústicas pero igual de ricas.

Como os decía al principio del post, creo que es una receta que se puede versionar añadiendo chocolate o ralladura de naranja. Es más que posible que haga alguna prueba.

Galletas Integrales Avena Digestive (11)

Fuente:

La receta la tenía guardada entre otras con la idea de probar varias y elegir la que más me gustase. Por los ingredientes me decidí por ésta del blog Galletas para Matilde y ya no probé más, fue amor a primer mordisco, jajaja.

Biscotti de avellanas y cacao (Juego de Blogueros 2.0)

Uno de mis propósitos de año nuevo debería ser organizarme mejor, porque otra vez casi se me echa el tiempo encima con la receta del JdB2.0 y ya me veía haciendo alguna cosa rápida como los meses anteriores. Que no está mal, pero tampoco hay que abusar de la sencillez. De vez en cuando hay que complicarse un poco la vida, ¿verdad?

Al lío, este mes los participantes del juego votamos como ingrediente principal las avellanas. Nunca me había planteado cuando era la temporada de avellanas, la verdad, es un producto que aguanta muy bien el paso del tiempo y se puede encontrar todo el año. Las busqué en mis fruterías habituales pero al final acabé comprándolas ya peladas, aunque crudas, en la tienda de frutos secos y encurtidos del barrio.

Biscotti Avellana Cacao (8)

Tenía un par de recetas saladas en mente, pero finalmente me decidí por una elaboración a la que le tenía ganas desde hace tiempo, unos biscotti.

Como su nombre indica, los biscotti son dulces elaborados con doble cocción. Primero se cuece el pastel, se corta en rebanadas en caliente, y se continúa su cocción hasta obtener una especie de pastas secas y ligeras. Son tradicionales de la Toscana, donde se conocen como cantuccini o biscotti di Prato, y se suelen servir con vin santo, un vino dulce de la zona.  Son similares a los carquiñoles o carquinyolis catalanes, que probé este verano y también estoy deseando hacer.

Al final de la receta os dejo la lista de participantes de este mes para que veais qué jugo les han sacado a las avellanas. A mí siempre me sorprende la cantidad de cosas distintas que salen de un solo ingrediente. 🙂

Cómo preparar biscotti de avellanas y cacao

Ingredientes (para 12-15 biscotti):

  • 160 g de harina de trigo
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de cacao puro
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal fina
  • 2 huevos
  • 75 g de avellanas crudas

Biscotti Avellana Cacao (1)

Elaboración:

Mezclar con un tenedor la harina, el azúcar, el cacao, la levadura química y la sal en un cuenco.

Batir un huevo y añadirlo a la mezcla de ingredientes secos, integrándolo bien con el tenedor.

Batir el otro y repetir. La masa resultante será pegajosa pero con cierta firmeza.

Agregar las avellanas al cuenco y mezclar bien para repartirlas por toda la masa.

Biscotti Avellana Cacao (2)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Cubrir la bandeja del horno con papel sulfurizado y volcar la masa, formando más o menos un rectángulo.

Biscotti Avellana Cacao (3)

Hornear durante 20-30 minutos, hasta que veamos que empieza a dorarse (al llevar cacao se nota menos) y está firme al tacto.

Sacar del horno y dejar que se atempere unos 10 minutos.

Cortar en rebanadas de un centímetro y medio aproximadamente con un cuchillo de pan (y alegrarte de haber dejado que se enfríe un poco, para no quemarte los deditos).

Biscotti Avellana Cacao (4)

Biscotti Avellana Cacao (5)

Colocar las rebanadas en la bandeja del horno y hornear 10 minutos.

Darles la vuelta y hornear por la otra cara otros 8 o 10 minutos (dependiendo del horno y el grosor de las rebanadas puede ser más o menos tiempo).

Sacar del horno y dejar que los biscotti se enfríen sobre una rejilla.

Biscotti Avellana Cacao (6)

¡Y a comer!

Notas:

Los tiempos son orientativos, dependen mucho del horno, el mío tiene tendencia a la velocidad, así que en general las cosas tardan menos. Normalmente me pongo una alarma unos minutos antes de lo que dice la receta, pero esta vez se me pasó y se me churruscaron un poquito.

Las rodajas de los extremos, más pequeñas, habrá que sacarlas antes del horno, para que no se endurezcan ni se quemen.

El cacao es opcional, se puede omitir, añadiendo una cucharada rasa más de harina a la cantidad indicada, para compensar. Sin el cacao será más fácil ver cuándo están a punto.

Son “galletas” secas, por lo que es conveniente guardarlas en un recipiente hermético para que no absorban humedad y se reblandezcan.

Es la primera vez que preparo biscotti, pero me han dicho que es una receta perfecta para experimentar, añadiendo trocitos de chocolate a la masa, cambiando unos frutos secos por otros, decorando con hilitos de chocolate fundido… De hecho, esta receta es una variante de otra.

Biscotti Avellana Cacao (9)

Como dije al principio, los biscotti se pueden comer con vino dulce, pero también con café, té o chocolate a la taza. Este último fue el maridaje que elegimos en casa y, aunque estaba buenísimo, he de decir que quizá a los biscotti les va mejor una bebida menos densa que logre “empaparlos” un poco más.

Biscotti Avellana Cacao (11)
(Proximamente colgaré la receta del chocolate, ñam ñam ñam)

Fuente:

Llevaba años viendo a mi amiga Etringita publicar recetas de biscotti de todos los sabores y al final, me animé a versionar una de sus recetas, concretamente ésta, cambiando las almendras y el té matcha por avellanas y cacao. Me ha gustado tanto el resultado que estoy deseando hacer más experimentos. 😀

Participantes:

María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Eva: https://pekandoconeva13.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

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Galletas de azúcar con naranja y arándanos

En el blog tengo bastantes recetas de galletas, pero últimamente sólo estaba preparando galletas de tipo “shortbread”, como éstas con manzanilla o estas otras con té rojo. Para que no os aburráis y probéis cosas nuevas (os pongo como excusa pero hablo de mí, jajajaja) esta vez he experimentado con unas “galletas de azúcar”.

Galletas Azucar y Arandanos (8)

Estas galletas son muy fáciles de hacer y como os digo en las “notas”, admiten variantes. A mí me ha gustado mucho el sabor que les dan los arándanos y la naranja pero quiero probar con otros ingredientes. Eso sí, son bastante dulces, puede que no os entusiasmen si sois de poco azúcar.

Ingredientes (para 18-20 galletas):

  • 25 g de mantequilla o margarina
  • 1 clara de huevo
  • 70 g de azúcar
  • 1 cucharada colmada de arándanos secos
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • piel rallada de media naranja
  • 120 g de harina de trigo
  • 1 cucharada de maicena
  • 3/4 cucharadita de levadura química
  • un par de cucharadas de azúcar extra

Galletas Azucar y Arandanos (1)

Elaboración:

Trocear la mantequilla o margarina y dejarla reposar a temperatura ambiente una media hora (se puede ablandar en el microondas hasta que tenga textura de pomada, para eso se calienta a media potencia en tandas de unos 15 segundos hasta que veamos que tiene el punto adecuado).

Picar los arándanos secos ligeramente, para que haya trozos en cada galleta (en mi caso he utilizado una mezcla para infusión que además de arándanos y manzana seca lleva especias y hierbas, como muérdago y pétalos de cártamo).

Precalentar el horno a 175 ºC.

Batir la mantequilla con la clara de huevo, los arándanos picados, el zumo y la ralladura de naranja.

Agregar el azúcar y batir con las varillas un par de minutos más.

Galletas Azucar y Arandanos (2)

Mezclar la harina, la maicena y la levadura química en un cuenco mediano y agregar al cuenco de los húmedos, removiendo con una espátula hasta tener una masa pegajosa y homogénea.

Galletas Azucar y Arandanos (3)

Cubrir la bandeja del horno con una hoja de papel de hornear o lámina de teflón.

Formar bolitas con la masa (en la receta original hacían menos galletas y más grandes, pero con tanto azúcar, yo preferí hacer 20 más pequeñas). Para evitar que la masa se pegue a las manos un truco que funciona es untarlas con aceite de girasol antes de empezar.

Rebozar las bolas de una en una en azúcar (yo lo hice en un cuenco medidor, pero podéis hacerlo en un plato).

Galletas Azucar y Arandanos (4)

Colocar las bolitas ordenadas sobre la bandeja y apretar con una espátula (o con los dedos como hice yo, para que quedaran con esas dos crestas) hasta que tengan unos 5 milímetros de espesor.

Galletas Azucar y Arandanos (5)

Galletas Azucar y Arandanos (6)

Apenas crecen, así que no es necesario dejar mucho espacio entre ellas.

Hornear a 175 ºC y a media altura durante unos 10 minutos. Son galletas que si se pasan de horneado se ponen duras, así que es preferible que no se doren y se mantengan un poco blanditas.

Dejar enfriar las galletas al sacarlas del horno sobre la misma bandeja unos 10 minutos antes de despegarlas con una espátula y dejarlas enfriar completamente sobre una rejilla.

Galletas Azucar y Arandanos (7)

Están muy buenas con leche, ahí os dejo la sugerencia. 😉

Notas:

Como os dije, yo utilicé una mezcla de frutas, hierbas y especias para hacer las galletas, no saben exactamente igual que si sólo llevasen arándanos, pero a mí me encantan así. De hecho, podéis variar las frutas secas y usar la receta como base para lanzaros a experimentar con distintos sabores.

A la hora de rebozar, yo usé poco azúcar en parte porque me da un poco de dentera morderlo y en parte porque no me gustan las galletas demasiado azucaradas. Si sois más golosos, rebozadlas a conciencia.

Es una masa que no se mueve mucho al hornear, así que si tenéis algún sello para galletas, podéis usarlo con éstas, se quedará marcado. 🙂

Si las preferís más tiernas, bastará con aplastarlas menos y dejarlas más gorditas.

En un recipiente hermético, aguantan bien unos cuantos días.

Galletas Azucar y Arandanos (9)

Fuente:

La receta es una variante de esta otra que encontré en Pinterest (me encanta bucear en esa red social, lo reconozco, jajaja). Como veis, las galletas originales son de limón, a ver si me animo a probarlas así algún día. También tiene sugerencias para hacerlas veganas, por si os interesa. 🙂