Gofres belgas

La receta que comparto con vosotros hoy se convirtió en un clásico instantáneo en los desayunos de fin de semana de esta casa desde la primera vez que la preparamos, gofres belgas. Sólo el nombre ya me hace la boca agua.

A la gente le extraña un poco que usemos TANTO la gofrera, pero es que los gofres están demasiado buenos y son demasiado fáciles de hacer, por eso hemos probado un montón de recetas. De largo (muy largo) esta es nuestra favorita y la que más hemos preparado.

Gofres belgas caseros

Al llevar levadura de panadería, la textura y el sabor de la masa son completamente distintos de los gofres que he probado hasta el momento, esponjosos pero más densos, más… tradicionales.

Aunque lo que marca verdaderamente la diferencia es el azúcar perlado, que le da ese toquecillo crujiente. Yo lo compro en El horno de Babette, porque casualmente una de sus panaderías está cerca de la casa de una amiga, pero he visto que en otras tiendas online también tienen. Alguna vez me he venido arriba y he pensado en hacerlo casero, porque la sequedad ambiental de Madrid facilitaría el proceso, pero nunca he pasado de planearlo, jajajaja.

azúcar perlado

Es el momento de confesar que la receta lleva fotografiada y esperando ver la luz dos añazos (shame on me). No la publiqué en aquel momento porque las fotos finales no me convencían y pensé en repetirlas en otra ocasión que los preparase. La realidad es que aunque sólo quería repetir las de los gofres ya hechos, cada vez (CADA VEZ) que los hemos preparado desde entonces, los hemos devorado sin mirar atrás y sin darme tiempo a pensar en fotos ni en fotas. Así que he pensado que ya me vale, y las voy a publicar tal cual.

Ingredientes (para 8 gofres grandes):

  • 125 g de harina de fuerza
  • 45 ml de leche entera tibia
  • 12 g de levadura fresca
  • 1 huevo pequeño
  • 1/2 cucharada de azúcar
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/4 cucharadita de sal fina
  • 65 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 40 – 75 g de azúcar perlado
Ingredientes para gofres belgas
(Yo suelo hacer media receta, como veis en la foto y salen 4 gofres grandes)

Elaboración:

Disolver la levadura de panadería en leche tibia, añadir la cucharada de azúcar y dejar reposar unos minutos.

Mezclar la harina con la sal, formar un volcán y verter dentro la mezcla de leche y levadura, los huevos y el extracto de vainilla.

Mezclar bien hasta obtener una masa uniforme, blanda y pegajosa. No hace falta amasar, sólo integrar los ingredientes.

Masa gofres belgas

Colocar la masa en un cuenco, tapar con un paño y dejar reposar hasta que doble su volumen, entre 30 y 45 minutos. (*)(**)

Masa levada gofres belgas

Una vez levada la masa, desgasificarla amasándola ligeramente.

Añadir la mantequilla troceada poco a poco, integrándola antes de añadir más.

Masa gofres belgas

Agregar por último el azúcar perlado (***), amasando un poco para repartirlo homogéneamente en la masa.

Masa gofres belgas con azúcar perlado
Masa gofres belgas

Untar la gofrera con aceite o mantequilla y precalentar.

Poner la masa en la plancha caliente de la gofrera y cerrar apretando para que se extienda.

Seguir las instrucciones del fabricante (y vuestra propia experiencia con el aparato) para hacer los gofres. El tiempo variará según los queráis más o menos dorados, pero calculad unos 5-7 minutos por gofre (****).

Dejar sobre una rejilla mientras se van haciendo el resto.

Gofres belgas caseros

¡Si tenéis gofrera, estáis tardando en sacarla para hacer esta receta!

Notas:

(*) El reposo de la masa es necesario porque la levadura de panadería necesita un tiempo para actuar. El levado debe hacerse tapado para que no tenga diferencias de temperatura ni le afecten las corrientes de aire. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente principalmente.

(**)Si no sois de los que se levantan con energías y pasáis de madrugar un poco más para hacer unos gofres, le puede hacer un levado lento de la masa dejándola tapada con film y un paño y toda la noche en la nevera. Por la mañana sólo habrá que desgasificarla y añadir la mantequilla y el azúcar perlado.

(***) En cuanto al azúcar perlado, yo suelo poner 40 gramos, aunque en alguna ocasión he puesto 30 o 50. Cuando los hice la primera vez y pesé los 75 g que sugería la receta, me pareció una barbaridad y nunca le he puesto tanto.
Al ser menos azucarados, van muy bien con cosas dulces (mermelada, nata, sirope, helado…) pero también con saladas (nosotros solemos hacerlos con panceta, champiñones, cebolla y tomate a la plancha).

(****) En mi gofrera (una Tristar wf-2118 que me regalaron hace un montón de años Etringita y JAnt) suelo usar la velocidad 4 de las 5 que tiene.
La cantidad de masa por tanda también depende del modelo, yo coloco como 2 cucharadas colmadas de masa en el centro (un poquito hacia atrás) y bajo la tapa apretando para que se reparta por todo, al cocerse la propia masa levanta la tapa. Con práctica se acaba sabiendo cuánta masa es la más adecuada y cuánto tarda en hacerse según os gusten más o menos dorados.
El número de gofres también variará, yo suelo sacar 4 o 5 gofres con los ingredientes que os pongo arriba.

Si sobran se pueden guardar en la nevera envueltos en film transparente o congelarlos para otro día. Si los congélais, una vez descongelados, dadles un calentón en una sartén o plancha.

Fuente:

Cuando copié a mi libreta esta receta, olvidé apuntar el blog del que la había sacado. Cambié algunas cantidades, pero me da un montón de rabia no poder agradecer apropiadamente a la persona que la trajo a mi vida.

Gachas de avena

Después de la Semana Santa y sus torrijas, su leche frita, sus buñuelos, sus pestiños… os traigo una propuesta de desayuno sano y nutritivo, gachas de avena, lo que los anglosajones llaman porridge.

Gachas de avena (6)

Las gachas son muy versátiles y fáciles de preparar, ya sea con leche, bebida vegetal o incluso agua. El endulzado es opcional y también hay distintas variantes: azúcar, panela, compota de frutas, dátiles, miel o siropes.

En esta casa somos… bueno, especialmente yo… muy fans de los desayunos y nos encanta experimentar y probar cosas nuevas. No sé a vosotros, a mí me aburre desayunar siempre lo mismo, así que las recetas que me ofrecen multitud de opciones tienen toda mi aprobación.

Ingredientes (para 1 cuenco):

Gachas base:

  • 3/4 de taza de leche o bebida vegetal (unos 180-200 ml)
  • 1/4 de taza de copos de avena (30 g)
  • 1 cucharadita de sirope o miel (opcional)
  • 2 cucharaditas de hebras de té (opcional)

Gachas de avena (1)

Sugerencia para completar el cuenco:

  • 3 orejones de albaricoque
  • 1/2 plátano
  • 10 almendras enteras, o una cucharada de almendras picadas
  • 1 cucharada de granos de granada

Gachas de avena (2)

Elaboración:

Calentar la leche a fuego fuerte (*), cuando esté a punto de hervir, bajar a fuego medio y añadir los copos de avena. Remover bien para que se empapen, tapar el cazo y dejar cocer, sin llegar a hervir, hasta que la avena esté cocinada. Dependiendo del tipo de avena que uséis y, sobre todo, de la consistencia que os guste, serán entre 10 y 15 minutos.

Gachas de avena (4)

Mientras se cocinan podéis cortar el resto de ingredientes, en pedazos más o menos grandes, según preferencias (**).

Colocar las gachas de avena en un cuenco amplio y añadir la fruta y frutos secos al gusto. También se puede añadir un poquito de sirope o miel si os parece que le falta dulce. Yo suelo añadir el edulcorante al final porque a veces, entre el azúcar de la bebida vegetal y el dulzor de las frutas, no es necesario ni conveniente añadir más.

Gachas de avena (7)

¡A desayunar y tener un buen día!

Notas:

Aunque la preparación es extra-fácil y rápida, si sois de los que apura el tiempo en la cama por las mañanas, u os levantáis con pocas ganas de cocinar a esas horas, podéis dejar la avena hidratándose en la leche toda la noche en la nevera (lo que en inglés se llama “overnight oats”, o avena de la noche a la mañana, jajaja) y pegarle un calentón al fuego o en el microondas, y listo. Si os gustan frías, ni eso hace falta, sólo remover un poco y añadir los ingredientes extra.

Y si vais de cabeza y necesitáis optimizar el esfuerzo, haced para varios desayunos y guardadla en un recipiente hermético en la nevera. La base preparada de las gachas de avena se puede conservar dos o tres días.

(*) El día que me puse a documentar la receta me apetecía darle una vuelta de tuerca más, así que aromaticé la leche con té (ya sabéis que me encanta experimentar con tés e infusiones). Si os apetece probar, sólo hay que calentar la leche, añadir el té y dejar infundir el tiempo indicado en el paquete, filtrar y continuar con la receta. Otra opción es hacerlo en frío, dejando el té en la leche toda la noche en la nevera.

Gachas de avena (3)

(**) Los ingredientes para completar la base son al gusto y ahí hay todo un mundo. En la receta he puesto lo que tenía en casa en ese momento que combinaba bien, pero podéis (y debéis) experimentar. Los cuencos de gachas admiten frutos secos, fruta fresca, chocolate, semillas, especias, granola, compotas e incluso yogur o queso fresco batido.

Mi recomendación es ir tirando de frutas de temporada, así nunca os parecerá que estáis desayunando lo mismo. Además las frutas de temporada suelen estar más dulces y así podéis prescindir de edulcorantes extra.

Gachas de avena (5)

Fuente:

En casa preparamos gachas desde hace bastante tiempo y, aunque en general las hacemos a sentimiento, las proporciones suelen ser las que pongo en la receta y a las que llegué más o menos a ojo.

Mantequilla con rooibos y naranja

Vamos a empezar la temporada 2019 con una receta sencillita y resultona, mantequilla aromatizada con rooibos y piel de naranja, para darle un toque de distinción a las tostadas del desayuno.

mantequilla aromatizada rooibos (7)

Llevaba años queriendo intentar alguna receta de “mantequilla con cosas” y al final ha salido tan bien que ya estoy pensando en qué otras combinaciones de ingredientes quiero probar.

Ingredientes:

  • 100 g de mantequilla sin sal (puede ser margarina)
  • 2 cucharaditas de miel de azahar
  • 1 cucharadita de rooibos molido
  • ralladura de la piel de media naranja

mantequilla aromatizada rooibos (1)

Elaboración:
Cortar la mantequilla en trozos y dejarla a temperatura ambiente en un cuenco para que se ablande (no tiene que derretirse, por eso mejor evitar el microondas).

Moler el rooibos con un molinillo de café o de especias y tamizarlo ligeramente descartando las fibras más duras (*).

mantequilla aromatizada rooibos (2)

Cuando la mantequilla se haya ablandado, añadir la miel y mezclar bien con un tenedor.

Rallar la piel de naranja sobre la mantequilla y remover para integrarla.

Por último, espolvorear el rooibos y seguir removiendo con el tenedor hasta repartirlo homogéneamente.

mantequilla aromatizada rooibos (3)

Y ya está lista, sólo nos queda el “envasado”, que se me ocurren varias propuestas:

La primera, y más fácil, es colocar la mantequilla en un recipiente con tapa. También se puede tapar con film transparente.

Otra opción es poner la mantequilla en film transparente y formar un cilindro tipo chorizo, como en esta otra receta. Una vez se haya enfriado en la nevera se pondrá dura y mantendrá la forma.

Yo me puse en plan esteta y coloqué la mantequilla en un molde de silicona, la dejé endurecer en la nevera unas horas y después la envolví en papel de hornear. Es un poco rollo pero queda bonito. Creo que con moldes metálicos forrados con el papel antes de poner la mantequilla habría sido más fácil y rápido.

mantequilla aromatizada rooibos (4)

mantequilla aromatizada rooibos (5)

Notas:

(*) Si no sois muy tiquismiquis, se puede usar rooibos sin moler, pero tened en cuenta que las fibritas seguirán estando ahí. Si no tenéis molinillo, se puede moler más cantidad de la necesaria usando la batidora. Lo que sobre lo podéis usar para infusión igual que el rooibos normal.

Como la ralladura de naranja puede acortar el tiempo de conservación de la mantequilla, es mejor hacer poca cantidad, 50 o 100 g, para poder consumirla en pocos días.

mantequilla aromatizada rooibos (6)

Después de probar esta versión “dulce”, se me ocurrieron otras combinaciones posibles siguiendo con tés: rooibos o té rojo con frutos secos troceados seguro que funciona de maravilla, también puede estar bueno té matcha con ralladura de limón, o té negro molido con especias (por ejemplo las del típico té chai, jengibre, canela, cardamomo, clavo y pimienta). A ver si me animo algún día.

También me apetece intentar aromatizar la mantequilla con hierbas frescas u otros ingredientes “salados” ¿habéis probado alguna vez? ¿tenéis recetas?

Nosotros nos la comimos principalmente untada en tostadas, pero la mantequilla aromatizada se puede usar casi de la misma forma que la mantequilla normal, por ejemplo en recetas de galletas, o como cobertura “buttercream” para estas tartas que se han puesto tan de moda (y que dicho sea de paso, a mí me empalagan, jajaja).

mantequilla aromatizada rooibos (8)

Fuente:

Es una versión de esta receta a la que añadí el toque cítrico, que de verdad le sienta bien al rooibos. 🙂

Barritas de remolacha, frutos secos y semillas (Juego de Blogueros 2.0)

Mi propuesta para el último reto de 2018 son unas barritas energéticas de remolacha, frutos secos y semillas variadas. Son unos bocaditos ideales para un tentempié de media mañana o una merienda junto con un té, un vaso de leche o un zumo.

Barritas Energeticas Remolacha (11)

Aunque hubo un empate entre endivias y remolachas, desde el primer momento tuve claro que quería utilizar las segundas. La elección fue motivada principalmente por su color, ya que cuando hice estos gofres de remolacha y naranja, aluciné bastante con el poder colorante de esta raíz. Me queda pendiente cocinar las hojas, porque esta vez se me pasaron y no las pude aprovechar, y probar remolachas de otros colores, porque de momento sólo he visto la roja/morada.

Tengo guardadas unas cuantas recetas con remolacha que quiero probar, pero en esta ocasión me decanté por las barritas energéticas ya que en el estudio donde trabaja J. estuvieron este mes con la entrega de un proyecto y quise regalarles un bocado diferente para reponer energías.

Si os gustan este tipo de tentempiés, tengo otra receta en el blog que ahora que me acuerdo, quiero volver a preparar, jajajajaja.

Como siempre, al final os dejo la lista de participantes del reto, que seguro que han preparado cosas deliciosas.

Ingredientes (para 16/18 barritas):

Para la base:

  • 1 remolacha grande
  • 3 plátanos maduros
  • 200 g de copos de avena
  • 3 cucharadas de sirope de arce (*)
  • 100 g de frutos secos (**)

Barritas Energeticas Remolacha (1)

Para la cobertura:

  • 80 g de arándanos
  • 45 g de copos de avena
  • 50 g de frutos secos (**)
  • 10 g de copos de coco (opcional)
  • 50 g de semillas (***)
  • 1 cucharada de sirope de arce (*)
  • 50 ml de bebida vegetal (en mi caso, leche de almendras)

Barritas Energeticas Remolacha (2)

Elaboración:

Empezamos por la base de las barritas.

Lavar bien, cocinar y pelar la remolacha. En mi caso la cocí al vapor, entera y con piel, para que no perdiese jugo, y la pelé una vez cocida. He leído que asándola en el horno, en papillote y también entera, se consigue potenciar los azúcares y el color, quiero probarlo para otras ocasiones.

Barritas Energeticas Remolacha (4)

Trocear la remolacha cocida y triturarla bien junto con los tres plátanos, hasta obtener un puré homogéneo.

Barritas Energeticas Remolacha (5)

Triturar los frutos secos y añadirlos al puré de remolacha y plátano junto con los copos de avena y el sirope. Para una textura un poco más fina, procesar durante unos segundos en la trituradora después de integrarlo todo.

Barritas Energeticas Remolacha (6)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Forrar con papel de hornear un molde rectangular o cuadrado (el mío es de 22×28 cm pero la receta decía que de 20×20).

Repartir la masa homogéneamente en el fondo de la bandeja y hornear a 180 ºC durante unos 8 minutos.

Retirar del horno y dejar reposar mientras preparamos la cobertura.

Trocear ligeramente los frutos secos y los copos de coco.

Combinar en un cuenco todos los ingredientes de la cobertura.

Barritas Energeticas Remolacha (3)

Volcar la mezcla sobre la base prehorneada repartiéndola bien para que los arándanos no se queden apelotonados.

Barritas Energeticas Remolacha (7)

Hornear de 12 a 15 minutos más a la misma temperatura hasta que la cobertura se empiece a tostar.

Retirar del horno y dejar enfriar en la bandeja.

Barritas Energeticas Remolacha (8)

Una vez frío, trocear en porciones individuales, ya sean barritas o cuadrados.

Yo corté una parte en barras y otra en cuadrados y salen entre 14 y 18 porciones, aunque si hacéis bocaditos más pequeños salen unos pocos más.

Barritas Energeticas Remolacha (9)

¡Y a recuperar energía!

Notas:

Mejor si la avena, al menos la de la base, es de la variedad suave, es decir, ya desmenuzada, porque así nos podemos ahorrar el tener que triturarla.

(*) No tenía sirope, así que lo sustituí por miel de azahar.

(**) Usé una mezcla, a partes iguales, de almendras, avellanas, anacardos y pistachos, tanto en la base como en la cobertura. Quizá me vine muy arriba con la variedad, la próxima vez creo que pondré sólo almendras y avellanas, aunque el toque verdecito de los pistachos es un plus estético. Podéis poner nueces, pacanas, cacahuetes… y a ver qué sale. También se pueden usar unos en la base, y otros en la cobertura.

(***) Ya puestos a ir a lo loco con la variedad puse, a partes iguales, semillas de calabaza, de chía, de lino dorado y un mezclillo que tenía por ahí que además de pipas de calabaza, también lleva de girasol, semillas de amapola, de lino marrón y de sésamo.

En mi caso, para la base no trituré los frutos secos, los desmenucé ligeramente con el mortero y los mezclé junto con el puré y el resto de ingredientes directamente en un cuenco, de forma que quedaron trozos de distintos tamaños en la masa. A mí me gusta así, pero podéis procesarlo un poco más.

Los copos de coco fueron una improvisación de último momento, pero la verdad es que es un sabor que le queda bastante bien. Si no encontráis copos, se puede usar coco rallado, pero no será lo mismo. Eso sí, intentad que no lleven azúcar añadido.

La receta original llevaba grosellas negras en lugar de arándanos, pero no encontré. Creo que cualquier fruto con un puntillo se sabor ácido puede valer, ya sean frambuesas, arándanos, grosellas… o incluso moras.

Barritas Energeticas Remolacha (10)

Fuente:

Saqué la receta de un blog vegano que encontré a través de pinterest. Inevitablemente, como es marca de la casa, hice un par de cambios para adaptar la receta a lo que yo tenía en la despensa.

Barritas Energeticas Remolacha (12)

Participantes:

Elvira: Ensalada de endivias con queso, membrillo y nueces
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Mónica: Crumble de remolacha y mandarina
Inma: Lomo de cerdo a la naranja con endivias
Maryjose: Tartaletas de endivias al roquefort

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Arepas de plátano macho (Juego de Blogueros 2.0)

Otra vez está aquí el último día del mes y toca receta del JdB2.0 con el plátano como ingrediente protagonista de junio. No os voy a engañar, cuando vi que había salido el plátano, la motivación brilló por su ausencia. No se me ocurría nada que me apeteciese hacer, y lo que sí me podría interesar o ya lo había hecho, o para hacerlo tenía que encender el horno, con las temperaturas que se nos han caído encima últimamente.

Estaba casi resignada a no participar este mes cuando al ver una receta en inglés, me llamó la atención que en lugar de “banana” usaban el término “plantain” y, al tirar del hilo, descubrí que plantain es lo que en España llamamos “plátano macho”. Y ahí se me encendió la bombillita del interés, porque nunca había cocinado con esa variedad. De las recetas que me produjeron curiosidad/gula, descarté las que involucraban un horno, por las razones arriba explicadas, y por cuestiones de tiempo, acabé decantándome por unas arepas de plátano macho maduro.

Arepas Platano Macho (9)

Las arepas son un plato típico de Colombia y Venezuela de origen precolombino que se elaboran con harina de maíz seco molido o harina de maíz precocida. Por lo visto hay variantes, como ésta, que llevan también otros ingredientes como plátano o mandioca. Tanto éstas como las arepas originales se pueden comer como acompañamiento de otros platos, o como base para un desayuno o picoteo.

Como la receta es muy sencilla y no me quiero extender más en la introducción que en la explicación, corto ya el rollo, jajajaja. ¡Ah! Para saber qué han hecho mis compañeros del reto, al final del post os dejo la lista de participantes, seguro que han preparado cosas deliciosas.

Ingredientes (para 6-8 arepas):

  • 1 plátano macho maduro
  • 50 g de harina de maíz precocida
  • 25 g de mantequilla
  • 1 cucharada de leche (15 ml)
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • sal fina al gusto (yo puse 1/4 de cucharadita, un pellizco)
  • aceite vegetal o mantequilla para freír

Arepas Platano Macho (1)

Elaboración:

Lavar el plátano y cortarlo en rodajas de unos 2-3 cm de grosor, sin pelar.

Arepas Platano Macho (2)

Colocar el plátano en una olla, cubrir de agua y llevar a ebullición. Cocer durante 25-30 minutos (dependerá del grosor de las rodajas).

Apartar del fuego, escurrir y dejar enfriar el plátano cocido durante unos 5 minutos en un plato antes de retirar la piel.

Arepas Platano Macho (3)

Triturar el plátano cocido en un cuenco con un tenedor.

Arepas Platano Macho (4)

Agregar al cuenco la mantequilla ablandada y la harina de maíz junto con la sal, el azúcar y la leche. Integrar todo bien y dejar reposar la masa unos 5 minutos.

Arepas Platano Macho (5)

Formar bolas con la masa. Si está muy húmeda y pegajosa, se puede añadir un poquito más de harina de maíz.

Arepas Platano Macho (6)

Calentar una sartén antiadherente a fuego medio con una cucharadita de mantequilla o un poquito de aceite vegetal (yo usé de oliva).

Cocinar las arepas unos 3 minutos por cada lado (hasta que estén tostadas).

Arepas Platano Macho (8)

Servir calientes, con mantequilla, queso fresco… Son ideales para un desayuno diferente.

Notas:

La harina de maíz que se usa para arepas (que no es maicena, ojo) es harina precocida, es bastante fácil de encontrar, últimamente la marca PAN la tienen en casi todos los súpermercados, pero también hay otras. Yo usé la variedad amarilla, no sé si la blanca funciona igual de bien.

El plátano macho contiene mucha fécula, lo que hace que no se pueda comer crudo, ya que es muy astringente, gomoso y seco. Es difícil de pelar en crudo, por eso se suele cocinar con piel. Supongo que estas arepas se podrían hacer con plátano “normal”, el dulce, pero entonces no haría falta cocerlo.

Aunque en las fotos sólo sale con queso fresco desmenuzado, tengo que decir que las comimos también con lacón aliñado con aceite de oliva virgen y pimentón de la Vera y NO OS PUEDO RECOMENDAR MÁS FUERTE QUE LO PROBÉIS, qué ricochura. ❤

Fuente:

Me basé en esta receta, aunque como había comprado un sólo plátano dividí las cantidades… para acabar poniendo tanto la harina como la mantequilla un poco a sentimiento, jajaja.

Participantes:

María José: Pastelitos de plátano y chocolate
Elvira: Flan de plátano
Ana María: Bizcocho de chocolate y plátano con natas de coco
Carabiru: Arepas de plátano macho
Mónica: Brownie cheesecake de plátano y café
Inma: Montaditos de plátano macho con pesto de rúcula y jamón serrano
Ligia: Tarta banoffee
Laura: Plátano frito con miel
Noelia: Baklava de plátano y semillas
Natalia: Banh chuoi nuong / Pudim vietnamita de bananas y leche de coco
Eva: Mousse helada de plátano y chocolate
Thais: Batido de plátano y piña con leche de coco
Maryjose: Hojaldritos de plátano
Silvia A.: Crumble de plátano y cerezas

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