Hamantaschen de mermelada

Si este año una receta me puso a prueba, esa fue la de los Hamantaschen. Madre mía, qué cúmulo de catastróficas desdichas cocineriles…

Hamantaschen (13)

La primera vez que preparé este dulce asquenazí, me salió una única galleta gigante que cubría toda (y cuando digo toda, quiero decir TODA) la bandeja del horno. Al revisar el proceso, me di cuenta de que había puesto la mitad de todos los ingredientes indicados… excepto la mantequilla. ¿Y qué pasa cuando pones el doble de la mantequilla necesaria? Pues que consigues una única galleta gigante. Nos la comimos, claro. Aquello era una bomba, una gochada… pero sabía bien, la mantequilla es lo que tiene.

La segunda vez presté atención, puse las cantidades correctas… y volví a conseguir una única galleta gigante, aunque eso sí, más definida. ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?

Esto ya era algo personal. Esas galletas no iban a poder conmigo. Era una cuestión de orgullo. Así que investigué, comparé recetas fijándome especialmente en las proporciones de harina y mantequilla, y finalmente encontré una receta que tenía toda la pinta de salir bien. Y tanto que salió bien. Perfectamente. Una galleta firme pero tierna, con la forma bien definida, crujiente por fuera y jugosa por dentro. LA PERFECCIÓN. Salieron tan bien que estoy deseando poder probar con otros rellenos.

Y lo más importante ¡RECUPERÉ MI ORGULLO! ¿Acaso iba a permitir que unas galletas rellenas me ganasen? ¡NO!

Hamantaschen (12)

Jajajaja. Sin más, procedo a contaros la receta buena para conseguir unas galletas rellenas espectaculares.

Ingredientes (para 20 galletas):

  • 150 g de mantequilla (también sirve margarina)
  • 110 g de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 1 cucharada de leche (15 ml)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (5 ml)
  • ralladura de la piel de un limón
  • 300-360 gramos de harina
  • 1 cucharadita de impulsor químico
  • 1/4 de cucharadita de sal fina
  • azúcar glas (opcional)
  • mermelada

Hamantaschen (1)

Elaboración:

Cortar en dados la mantequilla y dejar que se ablande a temperatura ambiente en un cuenco amplio (se puede ablandar en el microondas, en tandas de 10-15 segundos a potencia baja, sin dejar que se llegue a licuar, la queremos con textura de pomada).

Añadir el azúcar y batir con las varillas hasta tener una crema suave (a mano o a máquina, según estéis de ganas).

Incorporar la leche, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y el huevo y seguir batiendo hasta que se integren bien. (*)

Hamantaschen (3)

Mezclar la harina con la sal y el impulsor y tamizar en tandas sobre la crema de mantequilla. Hay que remover bien con un tenedor y no añadir más harina hasta que la masa haya absorbido la anterior.(**)

Hamantaschen (4)

Tapar con film y dejar reposar al menos 2 horas (si vais con prisa puede bastar una). Lo ideal es preparar la masa por la noche y dejar el resto del proceso para el día siguiente.

Hamantaschen (5)

Precalentar el horno a 190 ºC.

Dividir la masa en 3 o 4 bolas y estirar cada una con el rodillo hasta tener una plancha de unos 3 mm de espesor. Espolvorear con harina o azúcar glas para que la masa no se pegue a la superficie de trabajo o al rodillo. Cortar círculos de masa con un cortapastas o un vaso, de entre 6 y 8 cm de diámetro. Juntar los recortes y repetir el proceso hasta que no quede masa.

Hamantaschen (6)

Humedecer el borde de cada círculo con un dedo mojado en agua para facilitar la unión en las dobleces de la masa.

Colocar en el centro una cucharadita de mermelada y cerrar formando un triángulo. Se puede empezar pellizcando primero en un punto y después los otros dos a la vez (en la foto se ve lo que intento explicar).

Hamantaschen (7)

Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear o una lámina de teflón. También funciona engrasar con mantequilla y espolvorear con un poquito de harina.

Colocar las galletas dejando un poco de margen entre ellas.

Hamantaschen (8)

Hornear a 190 ºC, con calor arriba y abajo y sin ventilador, unos 10 – 14 minutos, hasta que empiecen a dorarse (en mi caso fueron 12 minutos, pero dependerá del horno).

Hamantaschen (10)

Retirar del horno, dejar enfriar sobre una rejilla… ¡y a devorar galletas! No, es broma, es mejor que las comáis despacito para disfrutarlas en toda su ricochura. 😉

Notas:

A mí me salieron 20 hamantaschen con un cortador de 8 cm de diámetro, la cantidad variará si usáis cortadores más o menos grandes.

Hay distintas recetas para la masa, unas usan aceite, otras (como la que yo he usado) mantequilla, pero también se puede usar queso crema (eso tengo que probarlo).

El relleno tradicional parece ser que era de semillas de amapola, pero se hacen también con frutos secos, mermeladas, dulce de leche, crema de cacao, frutos rojos… e incluso queso y rellenos salados.

Hamantaschen (15)

(*) Es preferible que la leche y el huevo estén a temperatura ambiente al añadirlos a la crema de mantequilla, para que no la endurezcan la mantequilla y sea más fácil homogeneizar la mezcla.

(**) La cantidad de harina necesaria variará dependiendo de varios factores, entre ellos la temperatura ambiente y la calidad de la harina. Yo empecé con 300 g y al final añadí 20 g más hasta que la masa no se pegaba a las manos y se podía formar una bola.

Hamantaschen (14)

Fuente:

Después de un par de fiascos, al final la receta que funcionó (¡aleluya!) fue ésta.

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Encurtido de cáscara de sandía (Juego de Blogueros 2.0)

¿En curtido de qué ? os preguntaréis… pues sí, encurtido de cáscara de sandía ¿cómo se os queda el cuerpo con mi propuesta para el Juego de Blogueros 2.0? ¿Torcido? Jajajajaja.

Este agosto hubo otra vez empate de ingredientes, quedaron en lo alto de la votación tanto la sandía como las acelgas. Yo con las acelgas tengo una relación… podemos decir que de amor-odio, me encantan las pencas rebozadas, pero no puedo con las hojas. Quizá debería darles una oportunidad y encontrar una preparación donde se puedan lucir, pero no será esta ocasión.

Encurtido Cascara Sandia (12)

En la exploración previa en busca de inspiración, me di de bruces con una receta (que por lo visto es tradicional en los estados sureños de EEUU) llamada “Pickled Watermelon Rind”… un momento… rind es cáscara ¿no? ¿En serio? ¿Un encurtido de cáscara de sandía? ¡Eso tengo que probarlo! En casa somos MUY FANS de los encurtidos (de hecho, siempre bromeamos con la posiblidad de que en el Ortiz del barrio nos hagan cuenta cliente VIP-Premium) pero hasta el momento nunca habíamos dado el salto a prepararlos en casa (visto el resultado, estamos pensando en montar un imperio, os lo digo desde ya).

Los desperdicios de comida siempre me han causado un poco de desazón, supongo que como me crié en el campo y allí todos los restos acababan reciclados de una u otra manera, lo de que vayan a un estercolero me chirría un poco. Las cáscaras de sandía son esas cosas que al tirarlas siempre pensaba.. ¿no se podrá hacer nada con esto?… ¡y resulta que se puede! y es algo riquísimo, por cierto.

Dejo de darle al palique y vamos con la receta, aunque primero os recuerdo que al final de la entrada está la lista del resto de participantes, ¿os pica la curiosidad?

Ingredientes (para 2 botes de 325 ml):

  • 500 g de piel de sandía
  • 3 cucharadas rasas de sal marina (60 g) + 1 cucharadita (6 g)
  • 5 tazas de agua (1250 ml) + 1 taza (250 ml)
  • 1 + 1/2 tazas de vinagre de manzana (375 ml)
  • 1 + 1/2 tazas de azúcar (300 g)
  • Especias para encurtidos
    • 1 cucharada de semillas de mostaza
    • 1 cucharadita de semillas de cilantro
    • 1/2 cucharadita de cayena molida
    • 1 palito de jengibre confitado (o 1/2 cucharadita de molido)
    • 10 bolitas de pimienta de Jamaica
    • 6 clavos
    • 1 palito de canela
    • 1 hoja de laurel

Encurtido Cascara Sandia (2)

Encurtido Cascara Sandia (1)

(Yo hice la mitad de la receta, y ahora me arrepiento bastante fuerte)

Elaboración:

Retirar, con un cuchillo de pelar o un pelapatatas, la parte verde de la cáscara.

Encurtido Cascara Sandia (3)

Cortar la cáscara en tiras más o menos homogéneas y no muy gruesas (yo lo corté más o menos de 10×30 mm, pero sin comerme la cabeza).

Encurtido Cascara Sandia (4)

Poner 5 vasos de agua con 3 cucharadas de sal en una cacerola baja (una sartén en mi caso) y llevar a ebullición.

Cuando hierva, añadir la corteza troceada y, después de que vuelva a borbotear, cocer a fuego medio-alto durante unos 5 o 6 minutos, hasta que empiecen a transparentar (si son trozos grandes pueden hacer falta un par de minutos más). Escurrir y reservar.

Encurtido Cascara Sandia (5)

En la misma cacerola, mezclar el vinagre con el azúcar, el palito de canela troceado, el resto de especias, una cucharadita de sal y 1 taza de agua. Llevar a ebullición removiendo para que se disuelva bien el azúcar y la sal.

Dejar que hierva 1 o 2 minutos y añadir poco a poco la cáscara de sandía. Llevar a ebullición nuevamente y mantener el hervor durante 2 o 3 minutos.

Encurtido Cascara Sandia (7)

Retirar del fuego y dejar reposar 30 minutos.

Envasar en un recipiente con cierre hermético, añadiendo todo el líquido de encurtido posible, y dejar a temperatura ambiente otra hora.

Encurtido Cascara Sandia (9)

Pasado ese tiempo, meter en la nevera y dejar reposar durante al menos 2 horas, aunque es recomendable que sea de un día para otro. Como todo lo que lleva especias, el sabor se va intensificando con el tiempo.

Consumir en un mes como máximo, y conservar siempre en el frigorífico.

Encurtido Cascara Sandia (11)

 

Notas:

Al quitar la piel a las rodajas de sandía, dejar un poquito de carne roja, unos 4 o 5 mm (no pasa nada si no es homogéneo).

Por cierto, dejé una parte sin pelarle la capa exterior, porque en alguna receta decían que sabía muy bien también. Para mi gusto, quedó demasiado dura, quizá con una variedad de sandía de piel más tierna sea buena idea.

Hay varias formas de cortar la cáscara, he visto recetas que hacen cuadrados como de 2×2 cm, otros que hacían tiras largas y finas… Lo único que hay que tener en cuenta es que sean lo más homogéneos posibles para que se cocinen a la vez. Eso sí, el grosor de los pedazos influye en los tiempos de cocción, así que habrá que ajustarlos. Lo suyo es que queden crujientes y a mí me quedaron un pelín blandos, la siguiente vez tengo que controlar más los tiempos (en la receta los he corregido un poco).

Por lo que he leído, la sal no puede ser yodada, porque oscurece la piel (ni idea de si es verdad, o es pura superstición).

Hay recetas donde en lugar de precocer la cáscara, la dejan de un día para otro sumergida en agua con sal, para eliminar el amargor. Supongo que luego hay que cocerla en la vinagreta durante más tiempo.

Las especias van un poco al gusto, en algunas recetas especifican qué añadir exactamente y otras sólo indican las cucharadas de “especias de encurtido”. Algunas recetas usan jengibre en polvo, en otras ponen rodajas de jengibre fresco, pero como vi una que usaba palitos confitados y yo tenía en la despensa, pues eso puse. El anís estrellado no lo ponen en todas, pero me pareció que le iría bien. Ah, si sois de picante, podéis ponerle un poco más de cayena. En Estados Unidos se venden botes de la mezcla, pero como veis, no es muy difícil hacerse uno mismo la cantidad necesaria.

Como otros encurtidos, está muy bueno solo, va genial para acompañar hamburguesas, queso e incluso como ingrediente en ensaladas. En casa lo hemos probado en ensalada de cuscús y tomate y queda muy bien. Y, como veis en las fotos, también con tostas de queso de untar y de rulo de cabra, os recomiendo mucho probarlo si os animáis.

Encurtido Cascara Sandia (10)

 

Este encurtido no se puede conservar largo tiempo (tengo que investigar por qué exactamente), pero de todas formas yo esterilicé el frasco para evitar contaminaciones.

Fuente:

Una mezcla de esta receta de Martha Stewart, esta otra, y detalles que recordaba de haber leído otras 5 más. Las cantidades de la mezcla de especias las saqué de aquí.

Participantes:

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/
Carabiru: https://birulicioso.wordpress.com
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Inma: http://entre3fogones.com/
Ana N.: https://entreobleasyaloloco.wordpress.com/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Sara: https://unaitalianaenlacocina.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

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Hummus de lentejas a la naranja

Os traigo un hummus de lentejas a la naranja que os vais a chupar los dedos de lo rico que está. Parece mentira, pero la última crema de picoteo que publiqué en el blog fue hace más de dos años. Esa última era de alubias y se sumaba a las recetas de hummus, muhammara, baba ganoush y byessar, que ya estaban en la colección. Ya veremos cuál es la siguiente. 😉

Hummus de lentejas y naranja 02

En casa nos encantan las cremas de picoteo, ya sea para cenar o para llevar a fiestas, picnics… Se hacen fácil y rápido, se transportan bien y ¡siempre triunfan!

La verdad es que, aunque vamos probando recetas nuevas de vez en cuando, casi siempre caen los clásicos (nuestros favoritos son el hummus y la muhammara), así que fue una feliz sorpresa encontrar una que tenía ricochura suficiente para ascender al “top 3”.

Y sin más… ¡os recomiendo mucho esta receta!

Ingredientes:

  • 400 g de lentejas cocidas
  • 1 o 2 cucharadas de tahini
  • 4 cucharadas de zumo de naranja (60 ml)
  • ralladura de piel de naranja (opcional)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen (45 ml)
  • 1 cucharadita colmada de comino molido
  • 1 diente de ajo
  • sal y pimienta
  • opcional: sésamo tostado y aceite de oliva virgen para decorar

Hummus de lentejas y naranja 01

Elaboración:

Escurrir bien las lentejas en un colador y lavarlas con agua fría para eliminar el líquido (hace poco descubrí que se llama líquido de gobierno y me flipa).

Pelar y picar el ajo, mejor finito.

Poner en el vaso de la batidora las lentejas con el tahini, el aceite, el comino el ajo, el zumo y la ralladura de naranja. Batir hasta obtener una pasta homogénea.

Salpimentar al gusto y batir un par de minutos más para homogeneizar.

Dejar reposar el hummus unas horas en el frigorífico tapado con film.

Servir en un plato o cuenco, espolvoreando media cucharada de sésamo tostado y un chorrito de aceite de oliva virgen.

Acompañar de regañás y bastoncitos de verdura cruda, pan de pita, colines o pan tostado.

Hummus de lentejas y naranja 05

¡Y a comer hasta que en el cuenco no quede ni la muestra!

Notas:

Por comodidad uso lentejas de bote, pero se pueden cocer específicamente para la receta. Como nunca lo he hecho, no puedo daros consejos, al margen de lo típico de ponerlas unas horas en remojo para que se cuezan antes, o hacerlo en olla a presión.

Si os va la textura rústica, se puede hacer machacando a mano en un mortero. Os recomiendo triturar primero el ajo con un poco de aceite, para aseguraros de que no quedan trozos grandes.

La segunda vez que hice este hummus me vine arriba y rallé la piel de media naranja y la agregé al vaso de la batidora. En casa nos encantó ese extra de “naranjitud”, pero supongo que es para gustos. Contadme si lo probáis y si os gusta.

Por cierto, sí, en pleno agosto no es temporada de naranjas… pero no he podido resistirme, todos somos humanos.

Hummus de lentejas y naranja 03

Ajo y comino, al gusto. Por ejemplo, a mí me gusta que sepa a comino, así que suelo ser generosa con la cantidad.

Se puede comer inmediatamente después de hacerlo, pero el reposo hace que los sabores se intensifiquen, así que os recomiendo al menos un par de horas de frigorífico.

Yo prefiero comprar sésamo crudo y tostarlo en el momento en una sartén, me parece que sabe mejor y así controlo el grado de tostado que quiero en cada elaboración.

Hummus de lentejas y naranja 04

Fuente:

Buscando recetas con lentejas, llegué a ésta que me llamó la atención por lo de la naranja.

Panna cotta de limón y hierbabuena (Juego de blogueros 2.0)

Se nos acaba julio y llega la receta de JdB2.0, con su ingrediente votado democráticamente entre la comunidad de cocinillas, ¡el limón!

No os voy a engañar, a mí lo que me pedía el cuerpo y la pereza era hacer limonada y santas pascuas, jajajaja. Entre que no he querido usar el horno y que tampoco me apetecía estar atada a la cocina con algo muy elaborado, llegó el último fin de semana antes de la fecha límite y yo seguía sin tener ni idea de qué hacer.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (8)

Al final, en un arranque de decisión, me propuse echar un vistazo las ideas que tenía guardadas para ver si me ponía o tiraba la toalla definitivamente. Sorprendentemente, en el ultimísimo momento, una nueva incorporación ganó a la que tenía todas las papeletas de acabar siendo la receta elegida (que también he cocinado y está tan buena que seguramente caiga por aquí en breve). Fue inevitable, la combinación de limón y hierbabuena me recordó tanto a la soñada limonada, que tuve que decidirme por la receta que me ofrecía ese combo, panna cotta de limón y hierbabuena. Ñam, es que sólo escribirlo me hace salivar.

Sin más preámbulos (excepto comentaros que al final del post está la lista con el resto de participantes del mes), vamos a por la receta.

Ingredientes (para unos 8 moldes pequeños):

  • 500 ml de nata para montar (35% MG)
  • 200 ml de leche entera
  • 120 g de azúcar
  • 10 g de hojas de hierbabuena
  • 1 limón grande (ralladura y 60 ml de zumo)
  • 6 g de gelatina neutra (un sobre o 4 hojas)
  • aceite de girasol para engrasar los moldes

Panna Cotta Limon Hierbabuena (1)

Elaboración:

Lavar la hierbabuena y separar 10 g de hojas. Picar finitas y añadirlas al azúcar junto con la ralladura de limón.

Frotar el azúcar entre los dedos para ayudar a desmenuzar la hierbabuena. Así se ayuda a extraer los aceites esenciales de las hojas, que se impregnan en el azúcar, que se irá poniendo verdecito.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (2)

Hidratar la gelatina en el zumo de limón. Reservar.

Mezclar la nata, la leche y el azúcar aromatizado en un cazo y ponerlo a calentar a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Cuando hierva, apagar, apartar del fogón y dejar reposar un par de minutos.

Añadir la gelatina hidratada (si son láminas, agregar también el zumo de limón restante) a la mezcla caliente y remover para que se disuelva bien. Dejar entibiar.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (3)

Si vamos a querer desmoldar la panna cotta, engrasar ligeramente los moldes con una servilleta untada con aceite de girasol.

Filtrar la crema con un colador fino y rellenar los moldes.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (4)

Tapar cada molde con un film transparente que toque la superficie de la panna cotta (así evitaremos que se forme costra) y dejar cuajar en la nevera alrededor de 8 horas como mínimo.

Panna Cotta Limon Hierbabuena (5)

Para desmoldar, pasar un cuchillo de filo estrecho por el borde del molde (por eso es mejor que no tenga recovecos) para despegar y dejar que entre aire. Voltear sobre un platito y dejar que se suelte (puede hacer falta sacudir un poco).

¡Y a disfrutar de una deliciosa y refrescante panna cotta de limón y hierbabuena!

Panna Cotta Limon Hierbabuena (11)

Notas:

Hice la mitad de las cantidades porque tenía poca hierbabuena y, aunque creo que sólo de limón estará riquísima, no quise renunciar a probar con el combo. En la receta original indican 24 gramos de hierbabuena, así que en media receta deberían ir unos 12. Yo tenía sólo 5, pero como eran ya hojas limpias de tallos, me imagino que está más cerca de lo que debe quedar al final, por eso os indico 10 g de hojas en la lista de ingredientes. A mí me parece que está bien así, la hierbabuena se nota pero no avasalla con su sabor, pero podéis aumentar la cantidad y ver qué pasa.

Como en mi súper venden las hierbas en cantidades industriales (cuando las tienen) la hierbabuena que usé estaba congelada de otra ocasión. Esa es la razón de que en la foto de los ingredientes se vea un poco mustia. Supongo que también se puede usar menta, ya me contaréis si la usáis.

Ah, como soy un poco fanática del sabor y aroma del limón, puse la ralladura de uno entero en lugar de medio, aunque como era mediano, pues tampoco es tan grave la cosa.

Si queréis exprimir al máximo el jugo de la hierbabuena, también se puede triturar en lugar de picar. Yo tenía tan poca cantidad de hojas que me pareció contraproducente (y también está la cosa de la pereza de lavar cacharros).

En la cocción las cantidades se reducen y al final el volumen es inferior. Por ejemplo, yo tenía unos 380 ml de líquidos y al final había poco más de 300, así que imagino que con la receta entera saldrán unos 650 ml de panna cotta. Siempre intento apuntar estas cosas, para saber a qué atenerme en el futuro y no quedarme corta o larga.

La textura está muy bien, suave pero firme, y muy cremosa. A mí me ha gustado tal cual, pero, si os gusta la panna cotta muy blanda, creo que se podría añadir un poco más de cantidad de líquidos. En la receta original mencionan que lo óptimo es 1 hoja de gelatina (o sea, 1 g) por cada 200 ml de líquido y sumando las cantidades vemos que nos faltarían 50 para completar los 800 ml.

Os recomiendo no usar moldes con formas complejas, porque es más probable que se enganchen al desmoldar. Aunque también podéis usar el truco de sumergir el molde en agua caliente (sin que entre agua en el interior, obviamente) durante unos segundos para favorecer que la gelatina se ablande y se despegue del molde. Lo mismo os vale para moldes grandes. 😉

También podéis optar por cápsulas de silicona, yo las usé en la receta de panna cotta de café y da buen resultado también.

A mí me ha conquistado totalmente el combo limón-hierbabuena con la cremosidad de la panna cotta, es untuoso pero refrescante. En cuanto a variantes, supongo que la lima también puede quedar bien y, ya metiéndonos a innovar, ¿qué tal os suena naranja y albahaca?

Panna Cotta Limon Hierbabuena (9)

Fuente:

La receta es una propuesta de Biscayenne en el blog El Comidista. Como os decía arriba, reduje la cantidad de hierbabuena y también un pelín de azúcar.

Participantes:

Elvira: Tocinillo de limón
Carabiru: Panna cotta de limón y hierbabuena
Mónica: Scones de limón y arándanos
Eva: Brownie de limón con glaseado
Berta: Pie de limón
Cristina: Scones de limón
Ligia: Trifle de limón y cerezas
Laura: Espaguetis con sepia y salsa de limón
Noelia: Helados de limón (en su piel)
Eva: Gominolas caseras de limón
Natalia: Pollo al limón estilo chino
Maryjose: Panna cotta de limón con coulis de hierbabuena
Sara: Mousse de limón y limoncello
Silvia A.: Gelatina de limón aromatizada

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Arepas de plátano macho (Juego de Blogueros 2.0)

Otra vez está aquí el último día del mes y toca receta del JdB2.0 con el plátano como ingrediente protagonista de junio. No os voy a engañar, cuando vi que había salido el plátano, la motivación brilló por su ausencia. No se me ocurría nada que me apeteciese hacer, y lo que sí me podría interesar o ya lo había hecho, o para hacerlo tenía que encender el horno, con las temperaturas que se nos han caído encima últimamente.

Estaba casi resignada a no participar este mes cuando al ver una receta en inglés, me llamó la atención que en lugar de “banana” usaban el término “plantain” y, al tirar del hilo, descubrí que plantain es lo que en España llamamos “plátano macho”. Y ahí se me encendió la bombillita del interés, porque nunca había cocinado con esa variedad. De las recetas que me produjeron curiosidad/gula, descarté las que involucraban un horno, por las razones arriba explicadas, y por cuestiones de tiempo, acabé decantándome por unas arepas de plátano macho maduro.

Arepas Platano Macho (9)

Las arepas son un plato típico de Colombia y Venezuela de origen precolombino que se elaboran con harina de maíz seco molido o harina de maíz precocida. Por lo visto hay variantes, como ésta, que llevan también otros ingredientes como plátano o mandioca. Tanto éstas como las arepas originales se pueden comer como acompañamiento de otros platos, o como base para un desayuno o picoteo.

Como la receta es muy sencilla y no me quiero extender más en la introducción que en la explicación, corto ya el rollo, jajajaja. ¡Ah! Para saber qué han hecho mis compañeros del reto, al final del post os dejo la lista de participantes, seguro que han preparado cosas deliciosas.

Ingredientes (para 6-8 arepas):

  • 1 plátano macho maduro
  • 50 g de harina de maíz precocida
  • 25 g de mantequilla
  • 1 cucharada de leche (15 ml)
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • sal fina al gusto (yo puse 1/4 de cucharadita, un pellizco)
  • aceite vegetal o mantequilla para freír

Arepas Platano Macho (1)

Elaboración:

Lavar el plátano y cortarlo en rodajas de unos 2-3 cm de grosor, sin pelar.

Arepas Platano Macho (2)

Colocar el plátano en una olla, cubrir de agua y llevar a ebullición. Cocer durante 25-30 minutos (dependerá del grosor de las rodajas).

Apartar del fuego, escurrir y dejar enfriar el plátano cocido durante unos 5 minutos en un plato antes de retirar la piel.

Arepas Platano Macho (3)

Triturar el plátano cocido en un cuenco con un tenedor.

Arepas Platano Macho (4)

Agregar al cuenco la mantequilla ablandada y la harina de maíz junto con la sal, el azúcar y la leche. Integrar todo bien y dejar reposar la masa unos 5 minutos.

Arepas Platano Macho (5)

Formar bolas con la masa. Si está muy húmeda y pegajosa, se puede añadir un poquito más de harina de maíz.

Arepas Platano Macho (6)

Calentar una sartén antiadherente a fuego medio con una cucharadita de mantequilla o un poquito de aceite vegetal (yo usé de oliva).

Cocinar las arepas unos 3 minutos por cada lado (hasta que estén tostadas).

Arepas Platano Macho (8)

Servir calientes, con mantequilla, queso fresco… Son ideales para un desayuno diferente.

Notas:

La harina de maíz que se usa para arepas (que no es maicena, ojo) es harina precocida, es bastante fácil de encontrar, últimamente la marca PAN la tienen en casi todos los súpermercados, pero también hay otras. Yo usé la variedad amarilla, no sé si la blanca funciona igual de bien.

El plátano macho contiene mucha fécula, lo que hace que no se pueda comer crudo, ya que es muy astringente, gomoso y seco. Es difícil de pelar en crudo, por eso se suele cocinar con piel. Supongo que estas arepas se podrían hacer con plátano “normal”, el dulce, pero entonces no haría falta cocerlo.

Aunque en las fotos sólo sale con queso fresco desmenuzado, tengo que decir que las comimos también con lacón aliñado con aceite de oliva virgen y pimentón de la Vera y NO OS PUEDO RECOMENDAR MÁS FUERTE QUE LO PROBÉIS, qué ricochura. ❤

Fuente:

Me basé en esta receta, aunque como había comprado un sólo plátano dividí las cantidades… para acabar poniendo tanto la harina como la mantequilla un poco a sentimiento, jajaja.

Participantes:

María José: Pastelitos de plátano y chocolate
Elvira: Flan de plátano
Ana María: Bizcocho de chocolate y plátano con natas de coco
Carabiru: Arepas de plátano macho
Mónica: Brownie cheesecake de plátano y café
Inma: Montaditos de plátano macho con pesto de rúcula y jamón serrano
Ligia: Tarta banoffee
Laura: Plátano frito con miel
Noelia: Baklava de plátano y semillas
Natalia: Banh chuoi nuong / Pudim vietnamita de bananas y leche de coco
Eva: Mousse helada de plátano y chocolate
Thais: Batido de plátano y piña con leche de coco
Maryjose: Hojaldritos de plátano
Silvia A.: Crumble de plátano y cerezas

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