Galletas espiral de Té Matcha

Esto de hacer galletas bonitas es un vicio. Y es que lo importante es el sabor, sí, pero si además entran por los ojos, triunfo total. En éstas me decidí por la espiral, que, además de ser muy vistosa, hace que en cada mordisco haya distintas cantidas de ambas masas y el sabor vaya cambiando a la vez que el matiz del té matcha se intensifica. Como dice mi pinche, son galletas de sabor “progresivo”.

El ingrediente estrella es el té matcha, que además de un sabor a té muy especial le aporta a la masa un color verde muy llamativo. El que he usado es especial para cocinar y lo compré en una tienda de Madrid, Cafe Té Arte, como regalo para mi amiga Etringita, que me dio un poquito para probar. Lo venden a granel desde 50 g y, como no hace falta mucho para cada receta, cunde bastante…. ¡y además está muy bueno!

_DSC2315-2

Ingredientes: (4-6 docenas)

Para la masa base:

– 150 g de mantequilla
– 100 g de azúcar
– 1 huevo mediano
– 250 g de harina

Para la masa verde:

– 150 g de mantequilla
– 100 g de azúcar
– 1 huevo mediano
– 250 g de harina
– 2 cucharaditas de té matcha

Preparación:

Empezaremos por la capa de mantequilla (para evitar mancharla con restos de té).

En un cuenco grande, cortar en dados la mantequilla y ablandarla unos segundos en el microondas a baja potencia, hasta que tenga textura de pomada (si hace calor bastará con dejarla un rato fuera del frigorífico).

Batir con unas varillas pequeñas o un tenedor e ir añadiendo poco a poco el azúcar.

Agregar el huevo (mejor que esté a temperatura ambiente para evitar que enfríe la mantequilla) y batir hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.

En otro cuenco, tamizar la harina (si no tenéis tamiz sirve un colador metálico) y añadirla poco a poco a la crema de mantequilla integrándola con la ayuda de una paleta. Amasarla en una superficie enharinada hasta que no se pegue a las manos (puede hacer falta añadir más harina mientras se amasa, hacedlo a poquitos para evitar pasaros).

Tapar la masa con film transparente y dejarla reposar en la nevera durante al menos 1 hora.

Repetir el proceso para hacer la masa de té  tamizando y mezclando bien el té matcha con la harina (al tamizar quizá os parezca que no hay suficiente matcha pero tranquilos, el color verde se intensificará al mezclar los ingredientes secos con los húmedos).

Precalentar el horno a 180º C. Dividir cada una de las masas en dos bolas de igual tamaño. Colocar una bola de masa entre dos láminas de film transparente y estirar con un rodillo hasta obtener una plancha más bien rectangular de unos 5mm de grosor (se puede corregir cortando donde sobra y pegando donde falta mientras lo estiramos). Repetir con una bola de masa verde intentando que quede una plancha de tamaño similar a la anterior.

Quitar la lámina superior de film de ambas capas, y con la ayuda del rodillo colocar una plancha de masa sobre la otra de forma que la lámina de film de la capa superior quede por arriba (lo más fácil es enrollar la masa con el film del lado del rodillo y luego desenrollarla encima de la otra). Estirar ligeramente con el rodillo, retirar el film superior, igualar un poco los bordes y enrollar la masa sobre sí misma formando un tubo, ayudándonos con la lámina de film inferior (si queremos que el centro de la espiral se aprecie mejor es conveniente que la capa inferior sobresalga por el lado donde vamos a empezar a enrollar un poco más de 1 cm). Envolver en film y dejar reposar en la nevera al menos media hora. Repetir el proceso con el resto de la masa.

Retirar el film y cortar rodajas de unos 5 mm de espesor con un cuchillo bien afilado o un hilo fino de nylon (con el hilo queda mejor, ya que se deforma menos).

Colocar las galletas en una bandeja de horno sobre papel de hornear separándolas entre ellas un par de dedos (deberían caber unas 12 por hornada).

Hornear unos 15 minutos a 180º C, hasta que se empiecen a dorar por los bordes (al enfriarse se endurecen así que si os pasáis pueden quedar demasiado duras).

Retirar del horno y dejar que se enfríen sobre una rejilla.

_DSC2355-3

Ideas:

Con estas cantidades salen entre 4 y 6 docenas de galletas, dependiendo del diámetro y el grosor de los discos que hagáis. Están tan ricas que os parecerán pocas, pero si preferís hacer menos bastará con seguir el proceso que os expliqué en las Galletas Cebra, usando 125 g de harina para cada color y una sola cucharadita de té matcha para la masa verde.

Curiosidades:

Estas galletas se conservan en perfecto estado bastantes días si se guardan en un recipiente hermético, es más, en mi casa se olvidaron de 3 o 4 en la lata y tres semanas después, aunque un pelín duras, estaban perfectamente comestibles.

Fuente:

Otra versión de estas galletas de mantequilla.

Anuncios

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s